Roble
Amarillo
Es símbolo de nuestro pasado
terrenal y prenda de nuestros futuros ideales. "Cuando
se construyó la actual edificación en
el kilómetro cinco, había un roble amarillo
que sobresalía entre la vegetación. El
roble amarillo o guayacán, como también
se le conoce, ha estado ahí como un silencioso
testigo de nuestro crecimiento, ennobleciendo con sus
flores amarillas, encendidas de luz, el espacio natural
de nuestros afanes y nuestra lucha diaria, desde hace
más de veinte años. Ese roble ha sido
el guardián de nuestro campus y el pozo de las
aguas que las lluvias reparten por las arboledas.
A ese árbol, que está en el origen de
lo que el hombre fué llamado a ser en el génesis
de su historia, queremos convertirlo en un símbolo
vegetal de la universidad, como un sello que distingue
nuestra decidida opción por el respeto a la naturaleza,
principio de la consonancia del hombre con la tierra,
lección que los alumnos aprenderán con
sólo mirarlo o al reposar bajo su sombra protectora,
para que no se olviden que las esperanzas del mundo
están puestas en la conservación de la
naturaleza."
Jesús Ferro Bayona - Rector.