E D I T O R I A L
El discernimiento como una vía o una opción, el camino hacia la investigación dada por el quehacer científico y el camino de los procesos de globalización y trasformación social
La revista tuvo su primera edición en el año 1998, con el fin de que los estudiantes de psicología tuvieran un espacio para escribir sobre los aspectos que conciernen al desarrollo del ser humano. En este sentido, Discernimiento nace como una opción para que los estudiantes publiquen sus investigaciones, reflexiones científicas y ensayos, apuntando a la construcción de nuevos conocimientos y al reconocimiento de su labor académica.
Después de cuatro años de ausencia, la revista electrónica del programa de psicología, regresa con nuevas ideas y con una nueva imagen manteniendo su esencia a lo largo de esta nueva propuesta.
Discernimiento, actualmente cuenta con un eficiente equipo de trabajo, el cual esta comprometido con el desarrollo y prolongación de la revista a través de los tiempos. La revista esta bajo la dirección de los profesores. Alberto de Castro Correa, Maria Amaris Macias y la egresada de Psicología Carmen Molinares Brito quienes con esfuerzo y dedicación hoy logran abrir de nuevo a la comunidad este espacio on-line.
En este equipo de trabajo hacen parte el comité editorial, en el cual esta conformado por: Liana Lara – Karol Gutierrez, estudiantes de VII semestre de Psicología; Fabian Buelvas estudiante de IX semestre de Psicología y Katerine Contreras egresada del programa de Psicología de la Universidad del Norte
En nuestra cultura, la publicación de nuestras artes esta dada por el impulso del capital humano, en esta nueva edición de la Revista On-Line Discernimiento agradecemos la colaboración de la profesora Consuelo Angarita quien nos oriento en el proceso y a los egresados Carlos de los Reyes y Sandra Valega, quienes apoyaron esta labor.
A ti lector, te invitamos a que hagas parte de la comunidad Discernimiento escribiendo y aportando nuevas ideas que enriquezcan nuestro ser como investigadores
Comité Editorial