- Tengo calor, y gozo del momento en que el abanico me abanica,
- tengo hambre, y gozo del momento en que sé que pronto lo saciaré,
- pero me preguntó, ¿Qué sería de la comida sin un hambre que saciar? o
- ¿Será lo mismo el frío sin un calentador que lo entibie?
- Así mismo somos nosotros, entes que vamos de aquí a allá, dándonos la mano, y
peleando,
- amándonos y separándonos,
- dando el hombro para llorar, y dando la compañía para compartir la risa,
- ¿y sabes qué?
- somos tú y yo el momento más pleno en la medida en que nos aceptemos como somos,
porque ahí está la riqueza de una amistad.
- Gracias te doy por los momento brindados, y gracias también, por los que no estuviste,
- porque si siempre hubieras estado, una hipócrita
- tendría como amiga, y si nunca te hubiera sentido, pues nunca te hubiera escrito esta
carta a ti, amiga.