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ISSN 0124 - 0897
 
No. 5 - Diciembre de 1.999 
INTROSPECCIÓN SOCRÁTICA: ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LA DISPERSIÓN DE IDEAS.
Por: Carlos Acosta Barros
Profesor Programa de Psicología
Universidad del Norte

acarlos@uninorte.edu.co
   

En varios de los números de Discernimiento, se ha señalado la importancia de la conciencia en el proceso del desarrollo humano. En uno de los artículos de la edición de marzo de 1999, se describieron diversos aspectos conceptuales y metodológicos de una propuesta para intentar elevar los niveles de conciencia, cual es la Introspección socrática. ( ver artículo en Discernimiento referenciado). En el mencionado texto, se sugirieron las etapas de "situación a introspectar", "secuencia heurística de autopreguntas y autorespuestas", "conclusión" y "acción". 

Puede ser útil en el presente texto hacer otros comentarios que permitan ilustrar un poco más sobre este proceso introspectivo que intenta buscar y/o desarrollar el conocimiento de sí mismo. Esta idea –como se ha venido exponiendo en los números de Discernimiento-- parte del supuesto socrático de que toda actividad realmente humana parte del autoconocimiento.

En este sentido se ha observado –como hecho permanente y que reviste mucha importancia dentro del proceso socrático— que las personas al aplicar la Introspección socrática tienden a desviar su atención del tema específico que están desarrollando. A pesar de las insistencias que se pueden plantear al individuo para que se mantenga en una sola de idea, parece ser un obstáculo sin solución el permanecer concentrado, por un cierto tiempo, dentro de la secuencia heurística. En otras palabras, se observa en esta práctica introspectiva una dispersión casi constante en la continuidad de la temática iniciada desde la etapa de "situación a introspectar". 

Un ejemplo de lo que se está comentando se presenta cuando una persona comienza la introspección centrándose en la necesidad de aclararse un complejo personal de tipo inseguridad. En este orden, el individuo conservando inicialmente las ideas de que está gordo, tiene baja la autoestima y no se siente bien con los resultados de lo que hace en el trabajo, desvía su atención a partir de un momento de la siguiente forma:

Pregunta: Y entonces, ¿por qué piensas eso? 
Respuesta: Porque me creo menos que otras personas, porque siento que ninguna de las cosas que hago me salen bien y vivo en una constante incertidumbre.
P: ¿Es incertidumbre o inseguridad?
R: Creo que es lo mismo.
P: ¿La incertidumbre no se refiere más como a las dudas que uno tiene sobre algo?
R:  Si, creo que es más como duda. Sin embargo, también en esto cabe la cuestión de la inseguridad.
P: Y entonces, ¿cuál es la diferencia?
De aquí en adelante el diálogo de la persona con ella misma, sigue con una  discusión tratando ésta de aclararse cuál es la mejor palabra que describe mejor su problema. Así, generando una serie de sinónimos da vueltas y vueltas. Luego, en un punto determinado de la secuencia heurística, el individuo se pregunta si todo lo que ha desarrollado se parece más a un comportamiento obsesivo. De ahí en adelante la temática se transforma de ser inseguro a ser obsesivo. Todo lo anterior se dio porque el concepto de incertidumbre lo hizo desviar de manera sutil. En estas circunstancias se puede observar que, sin darse cuenta la persona, la secuencia heurística fue deslizándose poco a poco hacia otra temática, la cual seguramente es irrelevante con respecto al objetivo de la introspección.

La experiencia muestra que una estrategia para intentar mantenerse dentro de la situación elegida para desarrollar la introspección —con su secuencia de autopreguntas que se pueden denominar de primer nivel-- es paralelamente incluir dentro del proceso socrático una serie de autopreguntas adicionales a las propias de la introspección –las cuales se pueden llamar de segundo nivel-- que tengan la función de supervisar cada paso que se lleva a cabo en el primer nivel del proceso socrático. Esta práctica se plantea en el mismo sentido de lo que se llama metacognición, es decir, el proceso por el cual los individuos mismos pueden chequear su pensamiento a través de otro pensamiento, al tomar un poco de distancia cognitiva con él mismo. Cabe insistir que, según se ha indicado en los varios artículos de Discernimiento, el proceso de supervisión cuando se presenta con respecto al pensar se denomina Metacognición y cuando ocurre con respecto al sentir se ha llamado Introspección socrática. En cualquiera de los dos casos –y teniendo en cuenta que son dos instancias inseparables-- es como si un "yo" tomara distancia con respecto a otro "yo" y lo vigilara. Esta es una situación parecida a las que se presentan en el contraespionaje donde un "yo" hace seguimiento a otro "yo", sólo que en este caso ambos pertenecen a la misma persona. Esta manera introspectiva de ver las cosas no es usual en el ser humano, principalmente porque parece ser que la mente por naturaleza tiende a la extroversión y la dispersión de los contenidos de la conciencia.

La experiencia muestra que las autopreguntas que se han llamado de segundo nivel, son muy importantes para la retroalimentación del proceso socrático, ya que permiten ubicar y manejar con más fluidez las dificultades que normalmente se presentan durante esta práctica de autoconocimiento y, en particular, para los casos en los cuales hay dispersión con respecto al tema objeto de revisión en la introspección.

Con base en las anteriores consideraciones, se recomienda estar en permanente alerta,  con el fin de --además de generar las preguntas propias de la Introspección socrática y que se han denominado en este texto de primer nivel-- realizar paralelamente una serie de autopreguntas de chequeo respecto a las ideas que están surgiendo en el proceso socrático. Estos interrogantes de segundo nivel, se llevan a cabo través de preguntas de automonitoreo tales como: ¿esta idea es pertinente a la temática que estoy desarrollando? ; ¿me he salido de la situación inicial? ; ¿esta nueva cosa implica irme para otro lado? ; este asunto es importante, pero ¿por qué no lo reviso en otro momento?

En próximas ediciones de Discernimiento, se abordarán otros obstáculos que se presentan dentro de la Introspección socrática. Entre otras dificultades tenemos, los bloqueos al momento de responder las preguntas dentro del proceso socrático, las interrupciones en la introspección por motivos externos a la persona, los desconciertos que se presentan al descubrir aspectos desagradables de la personalidad, los excesos de situaciones negativas que aparecen constante para introspectar, las dificultades para identificar la conclusión de una secuencia heurística particular, los saboteos que realiza una persona para no hacer la introspección.