Por: María Mercedes
Botero
Directora Programa de Psicología
Universidad del Norte
mmbotero@uninorte.edu.co
Elvia Juana Jiménez Munive
Comunicadora Social
Universidad del Norte
elviajay@yahoo.com
El tema que nos ocupa surgió del
interés permanente de la Universidad del Norte por los asuntos no
sólo educativos, sino socio económicos y políticos
que tienen que ver con el mejoramiento de la Región Caribe.
En ese sentido, se adelanta un estudio sobre la Socialización Política
y la Democracia Participativa en el entorno escolar, en el cual trabajan
hasta el momento especialistas en el tema del liderazgo, psicólogos
y comunicadores sociales.
El estudio preliminar consistió
en una DESCRIPCIÓN DE LOS PROCESOS COMUNICATIVOS ALREDEDOR DE
LAS PERSONERÍAS ESTUDIANTILES desarrollado en los COLEGIOS MIXTOS
PRIVADOS DE BARRANQUILLA, NUCLEOS EDUCATIVOS 19 Y 19A
Por medio de este estudio se analizó
desde un enfoque comunicativo la importancia de la socialización
política y la educación para la democracia en el entorno
escolar que se convierte en base para el estudiante del ejercicio
de su ciudadanía. Se describieron los procesos comunicativos
utilizados alrededor de las personerías estudiantiles, se analizó
el concepto de preparación para la democracia participativa dentro
del Proyecto Educativo Institucional (PEI), al igual que los espacios de
participación y los procesos comunicativos utilizados por los personeros
estudiantiles. También, se identificaron las acciones comunicativas
que se desarrollan en los colegios para formar a los electores.
Conceptos como acción y proceso
comunicativo, socialización y participación política
fueron claves para el desarrollo de este proyecto investigativo. El marco
teórico se sustentó principalmente en los conceptos de Jürgen
Habermas, Rafael Echeverría, Víctor M. Niño, McClosky,
entre otros autores que conceptualizan los temas de la comunicación
y la política. En este estudio se tuvo una muestra de
889 alumnos de bachillerato, entre los grados sexto, noveno y undécimo,
14 profesores del área de sociales, 14 rectores y los 14 personeros
de los colegios. Se trabajó específicamente con el núcleo
19 y el 19 A, de los núcleos escolares con los que actualmente cuenta
la ciudad de Barranquilla. Los instrumentos utilizados fueron encuestas
que tenían el objeto de indagar el grado de percepción y
motivación de los estudiantes que tienen una vinculación
con el personero. Entrevistas semiestructuradas, realizadas al personero,
un profesor de sociales y el rector o encargado de la parte académica
de cada colegio y estudio de los avances de PEI que los colegios entregan
a los respectivos núcleos educativos.
Según la revisión del PEI
en cuanto al tema explorado y su vivencia en los establecimientos educativos,
puede destacarse que existe un trabajo armónico de la comunidad
educativa y se da la participación activa con el consejo directivo,
consejo académico, personero y consejo estudiantil y que todas las
decisiones se toman coordinadamente con los miembros del gobierno escolar.
En estos colegios se afirma que el gobierno escolar es el eje de la institución
y la administración y coordinación, de toda la comunidad
ayudan a complementar el quehacer pedagógico.
En dichos colegios el gobierno escolar
se ha estructurado y funciona de acuerdo con los lineamientos de la Ley
115, en las clases de ciencias sociales se realiza una labor en la cual
se sensibiliza al estudiante y se le informa sobre los organismos de representación
, funciones, integración, formas de participación y elección.
Se realizan talleres de liderazgo con el propósito de mejorar la
participación de los estudiantes en la organización de los
procesos electorales de quienes los representan.
El 100% de los colegios de los cuales
se extrae esta investigación han incorporado en el Proyecto educativo
Institucional lo referente al gobierno escolar y la personería estudiantil,
consignada en la Ley General de la Educación y en los respectivos
decretos reglamentarios, algunos de estos establecimientos educativos se
limitan a transcribir la ley pero no se ve reflejado en el PEI cómo
se vivencia la participación y la democracia en la institución.
Por otro lado, de las entrevistas realizadas
a los personeros, profesores del área de sociales, y directores
de colegios pudieron recolectarse los siguientes resultados, teniendo en
cuenta los aspectos específicos como medios de comunicación
utilizados, frecuencia de utilización, conocimiento de las funciones
que debe cumplir el personero, requisitos y la ley 115 en general,
entre otros.
En la campaña los candidatos a
personeros utilizan por lo general carteleras, carteles o afiches, expresan
sus opiniones oralmente en reuniones públicas o generales.
También escriben en el periódico mural y algunos usan
la emisora estudiantil. Todos ellos presentan una campaña
publicitaria ayudados por otros estudiantes, quienes los promocionan no
sólo en sus cursos, sino ante todo el colegio.
La mayor parte de las veces la comunicación
es directa. Sin embargo, el 60% de los personeros no utilizan los
medios de comunicación del establecimiento educativo luego de su
elección y en el desarrollo de sus funciones. Estas respuestas
difieren de las expresadas por los profesores y directivos quienes en su
mayoría dicen que los personeros sí utilizan estos
medios, como periódicos murales, carteleras, emisora y organización
de foros y charlas.
Los personeros intercambian sus ideas
utilizando medios orales e informales en su mayoría (diálogos,
charlas en los pasillos).
Para su elección se tiene en cuenta
que el candidato sea de undécimo grado, como lo especifica la ley,
además de otros requisitos tenidos en cuenta en los colegios, como
antigüedad en la institución, rendimiento académico,
buena conducta, liderazgo e iniciativa. En estas respuestas coinciden
los profesores de sociales, rectores y personeros.
Los estudiantes se enteran sobre la personería
estudiantil principalmente mediante charlas en las clases de sociales y
el colegio organiza foros y reuniones previas. En este punto no coinciden
dos de los 14 personeros con sus profesores y directivos, pues los primeros
agregan que les han elaborado un folleto o se han enterado por ellos
mismos.
Los personeros coinciden en que su labor
ha sido cumplida parcialmente y que aunque les hacen falta actividades
por realizar, se sienten bien con lo que han hecho, mientras los profesores
se acercan más a estas respuestas, los directivos difieren de estos,
pues piensan que su labor no ha sido regularmente ejecutada y en un caso
particular, uno de los directores desea revocar el mandato con la previa
consulta de los estudiantes del colegio, mediante una encuesta.
De los resultados arrojados por las encuestas
aplicadas a los alumnos de sexto, noveno y undécimo grado de los
colegios nombrados podemos citar lo siguiente:
Se encuestaron 889 estudiantes, de los
cuales 248 fueron de sexto, 295 de noveno y 346 de undécimo grado.
De ese número de estudiantes 354 eran mujeres y 535 hombres.
El 93% de los estudiantes encuestados
participó en las elecciones y votó para elegir al personero,
de los 889 estudiantes en total el 73% lo único que hicieron fue
votar, el 8.5% ayudó a alguno de los candidatos en la campaña,
sólo el 2.4% utilizó medios o los elaboró para ayudar
al candidato de su preferencia, tales como afiches, carteleras y publicidad
en general. El 11.4% promocionó a un candidato con sus compañeros
y el 1% no respondió la pregunta.
De las conclusiones que deben resaltarse
de este estudio traemos las siguientes: Los medios de comunicación
utilizados por los estudiantes son altamente usados en la época
electoral y cuando el personero se encuentra en el desarrollo de sus funciones
no utiliza los medios. En este sentido lo corroboran los estudiantes quienes
no reciben la suficiente información por esos medios institucionales.
Los personeros al ser el eje de estas
comunicaciones para el desarrollo de sus funciones se han dedicado a la
comunicación directa, la cual se limita a informar y no a cumplir
el objetivo de lograr acuerdos, consensos entre las partes. Es una
información que se intercambia y se queda allí, porque los
actores que intervienen en estos actos comunicativos no reconocen o no
tienen un referente común, no pueden orientarse hacia un éxito
personal o colectivo. El horizonte preinterpretado no es claro, pues,
¿Cómo pueden interactuar si no conocen las reglas con las
que tienen que jugar para alcanzar el éxito deseado?.
Los procesos de entendimiento que se desarrollan
en los actos de comunicación son más difíciles de
hallar pues no se sabe para dónde se va, o qué se debe hacer.
A medida que se van dando las relaciones
del personero, alumnos (grados mayores a menores), profesor y directivos
, va cambiando el grado de receptividad y percepción en cuanto al
ejercicio de las funciones de la personería se refiere, entonces
el mundo social, en el que estas relaciones están reguladas, va
cambiando a medida en que también cambia la forma de comunicación
utilizada por el personero.
Una democracia participativa exige, en
definitiva, una definición subjetiva, supone opciones de valor,
un referente de ideales y aspiraciones es por ello que tanto los aspectos
manifiestos como los latentes en el proceso de socialización política
son tan trascendentales y lo que ha podido observarse es que las
comunicaciones entre los actores implicados se suceden con poca regularidad,
pues se dan sólo informaciones y se trabaja sobre las ideas y no
sobre los ideales.
Se comunica mejor cuando conoces los ideales
de quien agencia o intermedia ante la autoridad escolar, en este caso el
personero; nos damos cuenta que existen dificultades porque se transmiten
significados que se negocian sobre las ideas y no los ideales. Otro
de los aspectos que se destacan es que los estudiantes de menor grado están
distantes de los procesos que gestiona el personero, en relación
con los otros grados, quienes perciben que el ejercicio que hace este de
las funciones no es tan efectivo. Es de anotar que las relaciones
de los personeros con profesores y miembros del consejo académico
son buenas, pero en el momento de investigar en relación con las
inquietudes no hay mucha receptividad de los comentarios recibidos para
que el personero actúe.
En cuanto al nivel de efectividad percibido
de acuerdo con las funciones que realiza el personero, es mejor la evaluación
que reciben de los profesores, que de los estudiantes y los directores.
El nivel de intervención del personero
es percibido como muy pobre, debido a que gran número de estudiantes
sienten que él no los visita en su curso, al igual que los profesores
manifiestan que este no habla con ellos.
Todo parece indicar por las respuestas
encontradas, que la expectativa de participación del personero es
unidireccional porque todos esperan que él actúe pero no
lo buscan y en este plano se puede inferir que no hay un adecuado modelamiento
hacia la comprensión de lo político debido a que los electores
son demandantes y no acompañan en la gestión durante los
procesos.
La educación tiene que asumir un
rol más protagónico en su fin último de desarrollo
del ser humano en su condición política y los tres actores
implicados en la presente investigación han mostrado que no existe
un espacio común en el que se vivencie una contidianidad que propicie
la comprensión del sentido de lo democrático.
La ley 115 está excelentemente
concebida para favorecer los mecanismos de participación adecuada,
pero la comprensión y socialización de esta en los colegios
investigados, no es lo suficientemente adecuada y esto no permite que el
deber ser de las acciones del personero se mantengan en la memoria colectiva
para que se de un acompañamiento y vigilancia. Si en
los colegios se sigue manteniendo el poco conocimiento de la ley, es posible
que se perpetuén en el tiempo unas prácticas clientelistas
en los procesos de elección del personero y en el ejercicio del
cargo. Lo que fue demostrado al consultar sobre la efectividad y
al preguntar sobre la calificación que se le daba al personero,
pues obtuvo un promedio, en general, de 6.2 entre 1 y 10 puntos. Con esta
aceptable calificación podemos darnos cuenta que los estudiantes
sienten que el personero no representa adecuadamente sus intereses
e ideales.
Se dice y se cree que se está educando
para la democracia, se piensa que se están educando a los ciudadanos
del mañana, pero no se está viviendo en todo el sentido de
la palabra lo que significa dicha democracia y la política es un
espacio de permanente relación, donde las acciones comunicativas
se establecen en medio de tensiones y distensiones, que permiten asumir
posturas frente a lo que se piensa y a lo que se siente. Considero
que los actos comunicativos que se generan alrededor de la figura del personero
están mediados por la cotidianidad de las múltiples comprensiones
equivocadas que se tienen sobre la forma de ser y hacer política.
"El lenguaje genera ser", como lo expresa
Rafael Echeverría en Ontología del Lenguaje, "los seres humanos
somos seres lingüísticos" y "el lenguaje nos permite hablar
sobre las cosas y hace que las cosas sucedan", pues este crea realidades
y debe ser participativo en un ejercicio continuo del devenir y lo
que se ha encontrado en el análisis de resultados de esta investigación
es que existe un distanciamiento de índole espacial, temporal y
de intencionalidad que posiblemente está impidiendo que los idearios
se pongan a prueba y se redimensionen, en cuanto que los espacios en los
cuales el lenguaje y la comunicación entre los actores es posible
son cada vez menores.
Tal parece que los acuerdos en la comunidad
educativa sobre las preguntas y respuestas sobre el deber ser de la acción
del personero se sustentan en una visión muy desde lo individual
y como lo afirma Martín Barbero se hace necesario un desplazamiento
del concepto de comunicación al concepto de cultura para pasar de
una comunicación empírica a la trascendental y de una consciencia
a una autoconsciencia, en donde reconozco mi yo o el ser mismo en el sí
mismo del otro.
Colombia es un país que se autoidentifica
como promotor de una convivencia democrática y es la escuela el
escenario más propicio para que desde las tempranas edades la identidad
democrática se consolide a partir de prácticas sencillas
y claras, como la posibilidad que se brinda dentro de los gobiernos escolares,
en donde se expresan derechos y deberes y los estudiantes, profesores y
directivos, aprendan a involucrarse en la definición de los destinos
colectivos. Pero, lamentablemente, se puede ver que en los colegios
investigados existen muchas intencionalidades positivas que no son
realizadas y están generando descontentos que no son constructivos.
Como afirma Norberto Bobbio: " las sociedades
modernas buscan actualmente los mejores medios para transitar hacia un
modelo de organización político en el que la democracia formal
se vuelva real y que la democracia política se extienda a la sociedad"
y en el colegio se dan las relaciones de debut que permiten los primeros
aprendizajes por lo que debería prestarse más importancia
a la dimensión de lo político y son las comunicaciones determinantes
en esta facilitación.
Las acciones comunicativas que propician
la intersubjetividad adecuada a la vivencia democrática dentro de
la escuela pueden ser estimuladas, direccionadas y facilitadas no sólo
en el desarrollo de las funciones del gobierno escolar o del personero,
estos deben verse en el aula, en las interacciones diarias, en los recreos,
en todas las manifestaciones cotidianas de la vida escolar.
Es recomendable que investigaciones como
estas puedan extenderse a otros núcleos entre estratos sociales,
sexos y modelos pedagógicos distintos, que permitan generalizar
las conclusiones, igualmente, hacer una investigación longitudinal
desde que el personero está en campaña hasta el fin de su
periodo y monitorear su desempeño.
BIBLIOGRAFIA
JIMENEZ, Elvia. Socializacion politica
y democracia participativa en el entorno escolar desde la optica de la
comunicación. Tesis de grado, Comunicación Social. Universidad
del Norte. Barranquilla. Septiembre de 1999.
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