Vanessa Imitola Nieto, Jorge Arango Castaño
y Teresa Lemaitre Herrera
I semestre de Psicología
Para
hablar de psicología es importante recurrir a
la mitología, a partir de ella podemos mostrar
una representación anímica del sujeto,
aproximarnos a la manera como el hombre comienza a expresar
sus temores, deseos y sentimientos; y además
conocer sobre los posibles orígenes del mundo.
Los
mitos son conjuntos de narraciones y doctrinas tradicionales
de los poetas sobre el mundo, los hombres y los dioses
que ofrecen de ellos una explicación compleja
y asimismo pretenden dar respuesta a los orígenes
del universo :origen del hombre, los objetos, la organización
social, el ámbito de lo divino, etc. Los mitos
toman vida personificando y divinizando, e intentan
dar significado a los sucesos que ocurren en el mundo.
Estos acontecimientos son arbitrarios ya que dependen
de los dioses, los cuales tienen una voluntad antojadiza.
Ahora bien, hay una fuerza incontenible que limita la
voluntad de los dioses; el destino
Homero,
impone un camino de vida que motivaba a la población
a seguir un modelo: el héroe, (mundo Homérico).
Este mundo promovía el instinto guerrero entregando
todo en la batalla y un alma sumisa para seguir a este
héroe, que en últimas representaba la
voluntad de los dioses. El alma necesitaba el cuerpo
para poder emprender dichas batallas y poder alcanzar
la gloria tan anhelada. Hesiodo conforma con Homero
la fuente principal de las narraciones míticas
y doctrinas informativas, que se integran en el corpus
del saber griego en la etapa previa a la aparición
de la filosofía (finalización del siglo
VIII a.C. y comienzos del siglo VII a.C.).
Con
el transcurrir del tiempo se fueron desarrollando ritos
que eran utilizados como medios para conciliar las fuerzas
misteriosas de la naturaleza y para acceder a los dioses
: el culto de los Dionisos. En este, se concebía
el alma como venida de los dioses, considerando al cuerpo
como una prisión o tumba. Lo anterior se origina
a partir del surgimiento del Mito Órfico, en
donde se reconoce al cuerpo (Elemento Titánico)
como una tumba para el alma (Elemento Dionisiaco) y
liberarse de el es la meta suprema, pero para hacerlo
debe someterse a los procesos de la vida órfica,
que consisten en dejar los placeres del cuerpo y los
atractivos del mundo.
Esto
no es base para el saber racional que viene después,
ya que los mitos son considerados desde la ciencia,
como simples narraciones que utilizaron los primeros
grupos humanos para dar explicaciones a los sucesos
que no tenían respuesta.
La
explicación racional de los fenómenos
busca leyes (reglas), pero estas quedan negadas al depender
de los dioses. Sin embargo, el elemento destino llegó
a ser el eslabón entre mito y logos: cuando se
llega a una concepción de cambio, de origen de
las cosas; se llega a una escala más alta, la
racionalidad. Los primeros filósofos advierten
de los nuevos cambios y que todas las cosas nuevas que
ocurren se dan a partir de dichos cambios.
Desde
estas concepciones racionales, surgen 3 preocupaciones
claves que dan la explicación a los orígenes
del universo: 1) Hay que buscar lo permanente a través
de lo cambiante; 2) Hay que buscar lo que es a través
de lo que parece ser; 3) hay que buscar la unidad a
través de la multiplicidad.
Podemos
afirmar que la psicología identifica a las personas
con el mito mostrando su realidad emocional, y al mismo
tiempo reconociendo al alma como fuente de experiencia
del hombre en el mundo. En el texto “La necesidad
del mito” de Rollo May se puede rescatar lo siguiente:
“De hecho, en una importante escuela de psicoanálisis,
el William Alason White Institute, psicoanalistas de
la talla de Harry Snack Sullivan, Erich Fromm y Frieda
Fromm-Reichmann afirmaron que los problemas psicológicos
tenía origen en la relación de la gente
con las personas más importantes de su cultura.
Así, los mitos que aparecen en la terapia se
vinculan de forma crucial con el hogar y la cultura”.
Además añade en este mismo capitulo que
“Como pasa con todos los mitos, los hechos crueles
son inseparables de los beneficiosos, y forman un todo
que podemos apreciar y llamar nuestro. Podríamos
definir el psicoanálisis como búsqueda
del propio mito.”
Finalmente,
podemos concluir que la mitología aporta a la
Psicología. Esto se debe a que la Psicología
utiliza a la mitología como punto de referencia
para explicar y entender las complejidades de la psiquis
humana. En el psicoanálisis, los mitos son tomados
como referentes significativos porque ayudan a reconocer
el proceso psíquico del hombre.
BIBLIOGRAFÍA