PSICOLOGIA CONTEMPORANEA
Por Dr. Jesús Ferro Bayona - Rector Universidad del Norte

En el especializado mundo de las ciencias sociales y humanas, la psicología es una disciplina que se ha ido particularizando en diferentes ramas y en numerosas escuelas . Es una realidad que corresponde a la tendencia de los saberes contemporáneos , cada vez más especializados. Se trata de hacer eco a una necesidad de la ciencia moderna y a la demanda del mercado.

No hay nada censurable en ello, pues el realismo de las distintas ocupaciones que hoy presenta el mercado de trabajo obliga al profesional a especializarse no sólo para sobrevivir sino también para tratar con propiedad temas que ya no aguantan la generalidad.

No obstante, el mundo contemporáneo manifiesta una tendencia hacia los saberes interdisciplinarios y hacia el fortalecimiento de la base formativa del universitario. Esta tendencia se debe cumplir a cabalidad en la psicología. Cuando decimos que la psicología desde el punto de vista de sus diferentes aplicaciones, también tenemos que decir que lo debe ser desde la perspectiva de la formación esencial y básica.

El psicólogo en formación tiene el deber de formarse en los fundamentos de la ciencia. Ni la psicología clínica, ni el desarrollo organizacional, ni la psicología educativa, -para mecionar algunos campos de aplicación -, podrán abrirse con seriedad y pertinencia en el mundo contemporáneo, si quien ejerce la profesión no ha pasado por un proceso de formación que lo lleve a fundamentar su disciplina en la biología, la historia, la filosofía, el arte, las culturas.

De lo contrario, si no se toma en serio esa fundamentación, la psicología quedará como una disciplina de lo inmediato, que caduca con el paso del tiempo y con el avance de las tecnología, y , en el mejor de los casos, el psicólogo se convertirá en un analfabeto funcional, que sabe mucho sobre algo, pero no sabe nada sobre la esencia y fundamento de su saber.

La psicología en el mundo contemporáneo tiene que abrirse a una dimensión comprensiva de los problemas del individuo y de la sociedad, de las políticas y las culturas, de lo irracional frente a lo racional y técnico, de la multivalencia de la inteligencia y del sentido de un mundo que tiende erróneamente a ser pobremente global sin reconocimiento de las diferencias. El próximo siglo no podrá ser la época del hombre unidimensional, sino el tiempo del respeto a los derechos humanos, de la tolerancia ante las divergencias, de solidaridad ante le avance del valor monetario que se le ha asignado a cada ser humano.

En el mundo contemporáneo del siglo XXI, la psicología avanza a una ciencia y un saber que puede llenar que está dejando este siglo que termina, para darnos luces sobre el destino y la dignidad de los seres humanos.