SOBRE LA EXIGENCIA ACADEMICA
Por Est. Neil Evertsz

El estudiante tiene derecho a exigir, así como el deber de mantener un alto nivel académico en las asignaturas en que se encuentra matriculado en la Universidad( Reglamento de estudiantes, Universidad del Norte, Capítulo II, Art. 10 ) .

Nuestro compromiso como estudiantes de pregrado es esencialmente el de responder ante esos derechos y deberes.

La incertidumbre sobre el nivel y la exigencia académica se genera en el estudiante sólo en los momentos en los que tiene que confrontar todo el bagaje teórico que ha adquirido con la realidad del mundo presente en los sitios de práctica, ya sean profesionales o menores. Entonces empieza la preocupación por el nivel académico y nos planteamos interrogantes acerca de la exigencia académica a lo largo de ellos semestres que llevamos cursados en el programa. Aquí es, en nuestro proceso de reflexión, donde nos damos cuenta que la universidad sólo te brinda las herramientas y los elementos conceptuales básicos, y que nuestra formación debe ir siendo perfeccionada mediante la autoexigencia, al hacernos conscientes y responsables de nuestro proceso de formación.

Debe ser un proceso que comience desde el mismo primer semestre, apoyado en primer lugar en la lectura de una variedad de textos sobre diversos temas, estableciendo a partir de ella áreas de énfasis en el estudio de los tópicos determinados, haciendo que el estudiante desarrolle un pensamiento crítico a partir de las diversas conceptualizaciones teóricas abordadas, en relación con la experiencia del mundo que posee.

En segundo lugar, las actividades extracurriculares como los grupos de estudio, los diferentes seminarios, talleres, congresos y demás actividades que se nos brindan a través de nuestro paso por el programa , nos ayudan a crear hábitos de trabajo que son la base de rigor y fuente de compromiso primordiales en nuestra exigencia académica.

Por último, la exigencia académica nos pone de manifiesto la necesidad de comprometernos en nuestro proceso de crecimiento intelectual mediante la incorporación en nuestros esquemas de pensamiento del sentido de pertenencia a un programa psicológico que nos invita a profundizar en el conocimiento del hombre, a tener más claridad sobre una ciencia que busca el desarrollo del potencial humano, y que sólo se puede lograr a través de nuestro deseo de conocimiento de nosotros mismos, de nuestras relaciones con los otros y con el mundo, es decir de conocer el sentido de nuestra existencia.