Becarios que cambiaron su realidad mediante la educación
Publicado en: lun, 12 jun 2017 18:11:00 -0500
Carlos Salazar, becario egresado.

De cada 100 bachilleres que hay en la región Caribe, solo 27 podrán acceder a una institución de educación superior. Consciente de esta brecha en el acceso a la formación profesional, desde hace 15 años la Universidad del Norte trabaja para permitir que más jóvenes talentosos, pero de escasos recursos, puedan ingresar a la institución a través de la Beca Roble Amarillo.

Esta beca institucional esta dirigida a jóvenes de estratos 1, 2 y 3 y los apoya cubriendo el 100% del valor de su pregrado e idiomas, durante toda la carrera. Así mismo les brinda un auxilio para libros, transporte, alojamiento, e incluso manutención cuando residen fuera del Departamento del Atlántico.

Desde su creación, la Beca Roble Amarillo ha logrado beneficiar a más de 200  estudiantes, quienes lograron sortear las dificultades y retos propios de sus contextos para desplegar todo su potencial en el mundo académico y laboral.

Los jóvenes Cristian Acosta y Carlos Salazar son dos ejemplos de cómo la educación logra transformar vidas. El primero de ellos creció en un barrio al sur de Sincelejo, donde fue criado por su abuela materna. Tras haber resultado beneficiario de la beca pudo mudarse a Barranquilla y egresar del programa de Ingeniería Civil en la más reciente Ceremonia Pública de Grados.

Actualmente Cristian se desempeña como ingeniero de control de planeación y costos en la Constructora Marval. Él afirmó que todos los conocimientos y valores que adquirió en su carrera los está poniendo en práctica en su vida laboral; así mismo contó que ser becario le permitió cambiar la perspectiva que tenía sobre sí mismo y sobre lo que podía llegar a ser.

“Uninorte es una institución de calidad, pero entre mis posibilidades económicas nunca estuvo el estudiar en una universidad, ni siquiera en una pública. Por eso la beca transformó mi forma de vida, porque con ella supe que sería un profesional, que tendría las puertas abiertas y que lograría todo con mi esfuerzo”, admitió el joven, quien planea seguir creciendo académicamente, y aspirar a una Maestría en Infraestructura Vial.

Carlos Salazar también creció en un entorno humilde; pero esto no le impidió tener un excelente promedio académico y conseguir la Beca Roble Amarillo para estudiar en Uninorte. El egresó del programa de Psicología en el segundo semestre de 2015, y hoy se desempeña como auxiliar de intermediación en la empresa Comfamiliar.

Manifestó que en su paso por la institución siempre se destacó por ser responsable en sus materias y solidario con sus compañeros, mientras que siempre trató de afrontar los retos de la vida universitaria con optimismo.

“En la universidad aprendí a ser una persona responsable, creativa y de soluciones; esto se ve reflejado ahora en mi vida profesional, y gracias a eso el desempeño que tengo en la empresa es optimo”, indicó Carlos.