La academia y lo social en un mismo espacio
Publicado en: vie, 27 may 2016 15:00:00 -0500
Más de 40 proyectos sociales, de promoción de derechos, e iniciativas de diseño industrial con objetivo social se presentaron en la feria.

Complementar con labor social la formación académica de los estudiantes es uno de los grandes retos que actualmente afrontan las instituciones de educación superior. En el año 2009, la Universidad del Norte creó el programa Univoluntarios, una plataforma de voluntariado en la que toda la comunidad universitaria, estudiantes, docentes, administrativos, y egresados, realizan trabajos de impacto social en las comunidades vulnerables de Barranquilla y su área metropolitana.

Hoy más de 150 estudiantes hacen parte de los cinco proyectos liderados por Univoluntarios, orientados al mejoramiento de la calidad de vida de niños y jóvenes del Atlántico, quienes colocan por encima de la compensación económica, la solidaridad, la responsabilidad y la constancia, como lo asegura Jessica Morales, estudiante de Psicología y coordinadora de la Feria INN, un evento que se viene realizando desde hace más de 7 años para mostrar los proyectos sociales liderados por estudiantes en el marco de distintas asignaturas con enfoque social.

“El programa Univoluntarios les facilita a los docentes las fundaciones con las que actualmente se tiene convenio para que sus estudiantes trabajen con ellas y así mostrar en esta feria esos proyectos que estos estudiantes hicieron durante todo el semestre”, comentó Morales.

En la Feria, realizada el pasado 17 de mayo, se presentaron más de 40 proyectos sociales, de promoción de derechos e iniciativas de diseño industrial con objetivo social, todos liderados por estudiantes de distintos programas y semestres académicos.

La cárcel como lugar de aprendizaje

Los centros penitenciarios son considerados por muchas personas como lugares de alta peligrosidad muy a pesar de la seguridad con la que cuentan dichos sitios, sin embargo, para Vanessa Martínez, estudiante de sexto semestre de Psicología, y su grupo de trabajo de la clase “Conceptos”, a cargo de la docente María Amaris, la cárcel La Modelo de Barranquilla se convirtió en un espacio interesante para desarrollar su proyecto social.

“Con este proyecto buscamos fortalecer el carácter y la autoestima de los reclusos, por medio de los valores como la confiabilidad, la generosidad y la honestidad, para que tengan buenas relaciones sociales y puedan desempeñarse sin conflicto”, comentó la estudiante.

El proyecto fue desarrollado durante dos meses en los que los estudiantes visitaban a 45 reclusos todos los viernes para realizar distintas actividades lúdicas y dinámicas grupales. “Al principio les costaba decir quiénes eran, no conocían sus valores, muchos ni siquiera sabían lo que era un valor, por eso, con nuestra primera actividad se los dimos a conocer y al final ya podían identificar un valor positivo y un valor negativo”, expresó Martínez.

Un proyecto liderado por jóvenes para jóvenes

"Sí hay derecho", fue el proyecto desarrollado por seis estudiantes de primer semestre de Derecho, quienes por invitación de la profesora Luz Agudelo, en el marco de la asignatura Teoría Constitucional e Instituciones Políticas, lo implementaron con 30 jovenes entre 11 y 17 años de Villas de San Pablo, un barrio en las periferias de Barranquilla.

En cada sesión estos seis estudiantes enseñaron, por medio de actividades lúdicas y deportivas, los derechos y deberes a los jóvenes, guiándose del Código de Infancia y Adolescencia y la Ley de Juventudes.

“La primera actividad que realizamos fue un partido de fútbol, porque lo que queríamos era que ellos nos conocieran y nosotros conocerlos, así nos presentamos, luego les hicimos una encuesta donde valoramos sus gustos y hobbies y así identificamos la manera en la que les podíamos llegar”, comentó la estudiante de Derecho Rosanny Correa.

Reconocer las ventajas de ser jóvenes, así como las responsabilidades que acarrea, fue una de las estrategias utilizadas por los estudiantes para trabajar con los jóvenes, quienes en su mayoría no cuentan con una figura materna o paterna.

“Me pareció muy interesante que muchos nos decían que la vida no era justa con ellos, porque a pesar de que nosotros también somos jóvenes y tenemos las mismas capacidades de goce y disfrute, ellos tienen que hacer esfuerzos aún mayores que los de nosotros para obtener ciertas cosas”, afirmó Correa.

La Feria INN finalizó con la invitación por parte de miembros de Univoluntarios a realizar labor social como voluntarios y a participar en la próxima feria que se realizará en el mes de noviembre.

Por Luis Navas Cohen

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