La poesía de Candelario Obeso ‘boga’ en el río de letras de la Colección Roble Amarillo
Publicado en: mié, 06 sep 2017 05:15:00 -0500
El libro "Cantos populares de mi tierra" es gratuito y se puede reclamar en la biblioteca.

“Qué trite que etá la noche, la noche qué trite etá; No hay en er cielo una etrella, remá remá. La negra re mi arma mía, mientra yo brego en la má, bañao en suró por ella, ¿qué hará’ ¿qué hará?”

Esta peculiar escritura no es solo un fragmento de una poesía del Caribe del siglo XIX, sino un enaltecimiento a la tradición oral y cultural de Mompox; una reivindicación del mestizaje de su autor, Candelario Obeso Hernández, con el dialecto del bogador o navegante de la época.

Como uno de los escritores más representativos del Caribe colombiano, cuya vida literaria, periodística y política estuvo encauzada en exaltar su identidad cultural afrodescendiente, su antología poética Cantos populares de mi tierra (1877) hoy hace parte de la Colección Roble Amarillo del sello editorial de la Universidad del Norte. Esta recopilación es una serie de libros de bolsillo enfocados en promover la lectura, mientras destaca las obras de reconocidos escritores e intelectuales costeños, protagonistas de la cultura que se gesta en esta parte del país.

Teresa Quesada, PhD. en Literatura y Civilizaciones Extranjeras, docente investigadora del Instituto de Idiomas y del departamento de Español, encargada de realizar la introducción del libro, enfatiza que Obeso Hernández es uno de los grandes exponentes de la escritura del Caribe, “aunque no se le haya tenido muy en cuenta dentro de las letras colombianas”.

“Él enmarca la poesía a través del dialecto del boga del siglo XIX, que en ese tiempo de esclavos eran afrodescendientes libres. Nos damos cuenta del dolor que siente Obeso por la no aceptación de su identidad, se ven reflejadas las oposiciones de lo blanco y lo negro, del esclavo y el amo”, explica Quesada.

Y es que leer este dialecto, ya sea en lectura silenciosa o en voz alta, requiere de los consejos previos que el mismo Obeso dejó por escrito en el libro. Por ejemplo, la ‘r’ inicial tiene el sonido suave de la no inicial en las voces en que reemplaza a la ‘d’. El sonido ‘c’ es fuerte en las dicciones como estas: libectá, ficmeza; y ‘er’ se pronuncia eér, equivalente de ‘der’ (del).

Para Obeso, la representación del boga es la manifestación del folclor multicultural momposino: la picardía del navegante, la fuerza y grandeza del río y, finalmente, la lucha por la libertad y por los derechos de los esclavos en tierras caribes. En catorce poesías del libro, acompañadas de algunas imágenes creadas por el maestro de artes plásticas Gabriel Acuña, el escritor momposino reafirma la africanidad caribeña. Leerlo y escucharlo –dice Quesada– es “rastrear nuestras propias raíces”.

Más sobre el autor

Candelario Obeso nació en Mompox el 12 de enero de 1849, hijo del abogado Eugenio María Obeso con la lavandera María de la Cruz Hernández. Hizo sus primeros estudios en el Colegio Pinillos de Mompox, pero debido a su cierre, por la guerra de 1863, su educación fue encargada al profesor Pedro Salzedo del Villar. Murió en Bogotá el 3 de julio de 1884.

Aunque desde 1873 colaboró con los periódicos y revistas más importantes de Bogotá, pasó desapercibido por la crítica; incluso la aparición de Cantos populares de mi tierra no suscitó gran interés editorial. En las primeras décadas del siglo XX los temas sobre las culturas africanas adquirieron importancia; en el campo literario se abrió el debate sobre la poesía negra. Fue sólo entonces cuando la obra de Candelario Obeso empezó a ser realmente objeto de atención y estudio por parte de la crítica.

Por José Luis Rodríguez R.

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