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Antecedentes del Análisis de la función social y aspectos evolutivos del conflicto y la paz en Colombia

Los hechos de la paz y el conflicto violento en Colombia no son nuevos. Desde antes de la llegada de los españoles se presentaban guerras tribales y,
después de la conquista y consolidación de la dominación colonial, la disputa tuvo dos agrandes agentes: los españoles y los descendientes de estos que,
en una hibridación con diferentes etnias y las denominadas gentes del común, formaron la nueva propuesta estratégica, con un gran pago que
representaba la detentación del poder político y su usufructo por parte de la aristocracia criolla (Palacio, 2011). Pero esto no significó resolver el problema
de la pobreza asociada a la dependencia colonial, sino el de la administración del poder político en favor de uno de los actores.
Quedó por solucionar el problema de la esclavitud que se dejará para más tarde al igual que el de las etnias y, en general de la pobreza que en su esencia
aún llega a nuestros días. Estas circunstancias harán parte de la sucesión de muchas guerras que empezaban apenas terminaba la anterior. La última
gran solución se presentó con el final del conflicto liberal conservador entre 1947 y 1954, en el cual se comprendió por estos agentes, que el pago, si bien
era alto porque permitiría el dominio de uno de los bandos, el costo de oportunidad podría implicar la posible destrucción de la institucionalidad y
arriesgarse perderlo todo, dado el cariz popular que estaba tomando la confrontación. Es decir, perderlo todo ante la emergencia de un nuevo agente,
expresado como lo popular y encarnado principalmente en las milicias del llano [13]. Esto desequilibró el juego con una nueva estrategia y un pago que
representaba una posible solución de la pobreza con la distribución de la riqueza en manos de los dos contendores originales.
En la década de los setenta y ochenta del siglo pasado, la no resolución del conflicto afincado en la pobreza, la presencia de la guerra fría y el liderazgo
cubano transformarán el escenario haciéndose irresoluble en los términos de las estrategias de los agentes del mismo: por un lado una dirigencia política
que legitimada por la nueva institucionalidad asumía la conducción de la sociedad, una clase media que no se terminaba por hacerse claramente al lado
de ninguno de los bandos, pero representaba la mayor fortaleza electoral y unos nuevos actores que planteaban estrategias de largo plazo sin solución en
el corto, FARC, ELN, EPL, M19 y otros grupos subversivos y un nuevo actor contrainsurgente, los denominados Paramilitares.
Se resolvió el problema de la confrontación del 47 al 54 con la unión de las estrategias liberal-conservador y el juego se reordenó con alternación de estos
partidos cada cuatro años. Para ello se cambió la Constitución Política y, con la garantía de la nueva institucionalidad, se resolvió aparentemente el
conflicto por los siguientes dieciséis años. Puede asumirse que este tipo de ordenamiento institucional excluyente será la asíntota, como se expresó
teóricamente, que permitirá un equilibrio de Nash. A mediados de la década de los sesenta y ante la emergencia de nuevas guerrillas y la búsqueda del
asalto al Estado, los agentes reordenarán las estrategias y harán evolucionar a la sociedad hacia la búsqueda de mejorar las condiciones de participación
democrática que se dará con la Constitución de 1991. En esta esencialmente se pasará de una democracia representativa a una participativa.
Con esta breve síntesis, quiere mostrarse que el problema es de larga data y que tiene diferentes actores, diferentes estrategias y unas matrices de pago
que no son constantes, acercándose a lo definido por Maynard-Smith & Price y Maynard-Smith & Szathmáry citados atrás. Así, es aceptable que las
propuestas presentadas no hayan resuelto el problema y que, su solución, cae dentro de los esquemas explicativos del evolucionismo social, si se
considera, como se intenta hacer, que la permanente presencia del conflicto lo hizo transitar, en su esencia, hacia una cultura basada en él, como el
escenario normal de las relaciones entre las diferentes culturas existentes. Estas atmosferas de radicalizaciones conducirán a presentar como una de sus
soluciones, la Pareto-eficiente, la destrucción del contradictor y su cultura.
Pero es este caos (Prigogine, 1996 y Prigogine & Stengers, 1990) el que hace que evolutivamente este juego sea resoluble y estable en el largo
plazo. Esto puede suceder porque la capacidad explicativa de los fundamentos de uno(s) de los agentes desaparecieron o fueron reducidos a la condición
de culturas en extinción, como se puede advertir de los saberes tradicionales construidos en las etnias. Sin embargo, esta es la más mala de las
soluciones del juego. Otra alternativa es la redefinición de las institucionalidades que soporten los acuerdos y con ello la reconfiguración de pagos,
estrategias y, en general del escenario, como ocurrió con los pactos de Stiger y Benidorm en 1957 y que abrió el espacio para 16 años denominados de
Frente Nacional y que ya fue señalado atrás. De igual manera se puede considerar la solución presentada en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991
y que dio origen a la actual Constitución Política.
En este sentido se puede leer a Pinker (2012) en su amplia exposición sobre las implicaciones históricas de la violencia. Este autor admite que, en
términos de la proporción de muertos entre población, la tasa de defunción violenta ha disminuido sustancialmente. Sin embargo, una mirada de la
diferencia de los viejos conflictos y los actuales tiene un profundo contraste si se compara la velocidad de comunicación y la generación de eficientes
heurísticas de disponibilidad (Kahneman, Slovic & Tversky, 1982), o juicios generales con el último dato de información captado y que son soportes de la
denominada pos-verdad y explican la percepción de seguridad.
Al hablar de cultura hay que distinguir por lo menos dos planos de su constitución: uno micro-social, cotidiano y, otro, de dimensiones macro-sociales y
públicas (Brunner, 1992). El micro-social se puede asimilar a la forma que el individuo se ve así mismo, es decir, a su registro de seguridad-inseguridad y,
el macro-social, puede ser asumido también como un indicador compuesto como el de calidad de vida.
De esta manera se puede repensar el conflicto colombiano, si se tienen en cuenta, por un lado, la calidad de vida y, por otro la percepción de inseguridad
como se muestra en la gráfica 4. Se asume que, a partir de estos dos conceptos se hace un buen proxi de la cultura de las zonas rurales, incluyendo
sector agroindustrial y tradicional-campesino. En resultado provisional, al menos geométricamente no es posible hacer una correlación con alto grado de
certidumbre en el sentido de las dos curvas. En los períodos 2003 a 2005, 2008 a 2009 y 2013 a 2014 a mayor incertidumbre corresponde crecimiento de
la calidad de vida. Se puede argumentar que mientras una crece, la calidad de vida, la otra decrece, pero antes se había advertido la escaza correlación
con las otras variables presentadas y las acciones violentas, lo cual añade interrogantes a esta última aseveración y contribuye a reforzar la conjetura de
la existencia de diferentes formaciones culturales que, evolutivamente hablando, son funcionales.

Distorsión del movimiento de comercio justo

El movimiento de comercio justo presenta diversas situaciones que fomentan una distorsión de su finalidad última que es la inclusión pequeños productores en la cadena de suministro a las tiendas mayoristas y minoristas. La primera es la búsqueda de menores costos de adquisición de materia prima que disminuye los márgenes de ingresos de familias campesinas de países en desarrollo.

 Al ser las tiendas mayoristas las principales oferentes de bienes justos, estas presionan a sus proveedores a vender el producto final al menor precio posible fomentando una disminución forzada de costos que termina por disminuir el margen de ingresos de cooperativas agrícolas. En ese sentido, el porcentaje de ingresos de las pequeñas cooperativas se han reducido de forma notoria hasta situarse en mínimos históricos. 

La disminución de los márgenes ha hecho que las pequeñas cooperativas cuenten con menos capital para reinversión, así como el cierre paulatino de los mercados de capitales en sus países de origen dificultando el cumplimiento de la cuota de producción a los distribuidores nacionales e internacionales.

Esto, sumado a cambios climáticos y entornos internos adversos (guerras civiles, protestas,  insuficiencia en las infraestructuras de transportes, entre otros) los excluye de nuevos contratos ya que los productores, al buscar el cumplimiento de la cuota periódica de producción, optan por contratar a cooperativas de mayor capacidad instalada valiéndose de la falta de especificación normativa en la contratación de cooperativas en el marco del movimiento de comercio justo establecido por el Parlamento Europeo y la UNCTAD. La segunda situación que fomenta la distorsión de la finalidad del movimiento de comercio justo es la monopolización de las grandes superficies del proceso de producción, comercialización y mercadeo de productos justos.

 Las grandes superficies aprovechan los beneficios del mercadeo de comercio de bienes denominados justos con la creación de sus propias “marcas blancas justas” 

o la producción de sus propios bienes con sellos de comercio justo que buscan acaparar el mercado por medio del establecimiento de precios más bajos que le quitan cuota de mercado a la competencia.

Al vender productos justos a menor precio, las superficies obligan a sus proveedores a recibir menores márgenes de ganancias y estos a su vez presionan a los pequeños productores en países en desarrollo a renegociar contratos disminuyendo sus ingresos totales. Varios productos de marcas independientes de comercio justo han visto disminuidos sus ingresos o quebrado debido a la diferencia de precios frente a las marcas blancas de grandes superficies impactando de forma negativa al pequeño productor de países en desarrollo ya que un menor desembolso de un producto justo por parte del consumidor final significa un menor margen de ingresos de pequeños productores en países de origen.

La tercera situación que distorsiona la finalidad del movimiento de comercio justo es la falta de organización del pequeño campesino en cooperativas verdaderamente participativas. Al no tener recursos financieros y de equipos suficientes para la constitución de asociaciones productivas, muchos de ellos optan por trabajar en cooperativas de mayor capacidad con permiso de la utilización de sellos de comercio justo por una remuneración relativamente baja (alrededor de US$1,50 al día)  que no mejora su calidad de vida en materia de ingresos. 

La cuarta situación de distorsión son las barreras no arancelarias estipuladas en acuerdos comerciales con la Unión Europea que prohíbe la utilización de recursos oficiales para su externalización hacia el sector exportador vía subsidios o establecimiento de dumping de acuerdo con los parámetros normativos de la OMC.

Al no poder canalizar recursos para el subsidio directo hacia la exportación, las cooperativas de poco capital constitutivo tienen una presión adicional de vender sus productos a bajos precios a distribuidores internacionales manteniendo condiciones desfavorables en materia de ingresos.

Affordable Care Act y Turismo Médico

El turismo medico se presenta como una alternativa para la disminución de costos de aseguramiento y traslado de pacientes hacia localidades donde el poder adquisitivo en mayor debido a las variaciones del tipo de cambio. Asimismo, la escasez de especialistas sumado a una mayor cobertura resulta en largas listas de espera que genera incentivos a viajar al extranjero.

En ese sentido, las localidades de mayor atracción de pacientes estadounidenses en el segmento curativo y preventivo son Costa Rica, México, Panamá, Tailandia, Singapur y China (McKinsey, 2013). Mientras que los servicios más demandados son la radioterapia, quimioterapia, cirugía reconstructiva del suelo pélvico, cirugía cardiovascular con diferentes finalidades y tratamientos traumatológicos de baja complejidad. Según La Asociación de Turismo Medico (2014) entre 2012-2014 aumentó el número de empresas de más de 300 empleados que contrató con una compañía de seguro médico servicios para la atención de empleados fuera de territorio estadounidense en de 9,620 a 64,211 lo que expone una oportunidad de crecimiento frente a la consolidación de la reforma.

Las generalidades en los contratos de seguro médico van desde la garantía de atención a pacientes en el extranjero por medio de una oficina internacional en las clínicas donde se atienden asuntos como visado, interlocución entre el medico en la localidad de origen y destino, exámenes de diagnóstico en caso de ausencia en la localidad de origen, servicio de transporte, hospedaje, alimentación especial y acceso a medicamentos tanto genéricos como comerciales dependiendo la cobertura del asegurado. Bajo este panorama las acciones que deben realizar los agentes que intervienen en el sector son diversas.

Por un lado los hospitales en las localidades de destino deben dirigir una publicidad y mercadeo diferenciado a través de los brókers o intermediarios de las aseguradoras a fin de captar pacientes en sus destinos previo cumplimiento de la estipulación en la cobertura de seguro. Por otro lado es necesaria la inversión en imagen de marca a nivel internacional a través de alianzas estratégicas con clínicas estadounidenses que fortalezca la marca externa, así como la publicación en revistas especializadas que aumente la reputación internacional de la clínica de interés, y no menos importante la asistencia a congresos, seminarios y eventos abiertos que expanda las relaciones con otras instituciones médicas y aseguradoras para futura firma de convenios interinstitucionales.

En cuanto a las localidades es necesaria la realización de estudios de fisibilidad para crear una imagen con marca sólida y que se diferencie de la competencia regional. Otro punto no menos importante es la creación de clústeres de servicios de salud de complejidad de acuerdo al potencial de desarrollo interno a través de los actores participantes (la creación de clústeres de salud terminan en muchos casos con un alto grado de difusión de la finalidad de la misma, más aun en situación de bajos retornos en el corto plazo).

También es necesaria el involucramiento de entidades gubernamentales para el desarrollo exitoso de los clústeres, mercadeo a través de la marca país y la planeación en el mediano y largo plazo del sector en caso de identificación de ventajas particulares (cabe destacar el caso de Singapur la cual se ha diferenciado en la alta complejidad de los servicios ofrecidos con altos precios atrayendo a pacientes con alto poder adquisitivo). Por su parte las compañías aseguradoras deben analizar los sistemas de salud de las localidades involucradas con el fin de conocer la especialidad de ofertas y no caer en deterioro de imagen corporativa y acciones legales en su contra, realizar evaluaciones periódicas a sus empleados a fin de conocer su estado de salud en tiempo real, establecer relaciones y acuerdos interinstitucionales con clínicas externas acreditadas o en proceso de acreditación que ofrecen alta calidad en los procedimientos ofertado a menores precios comparativos con Estados Unidos.

Finalmente los facilitadores o brokers (intermediarios) deben ampliar sus relaciones de negocios con hospitales y compañías aseguradoras e incrementar el volumen de pacientes a través de estudios de mercado que identifiquen los rubros de mayor oportunidad de contratación. 

Trump´s Reality Show in International Trade

The latest measures made by president Trump on international trade getting away from TPP and reevaluating the continuing in NAFTA are very ineffective for Americans and the rest of the world. He try to get back the 50´s  and 60´s when the country had no major trade competitors by executive actions and meetings with supposed American manufacturers. However, it is important to remember president Trump that most of those companies are not even 100% American anymore. For example, GM is Italian-American while other has most of their production outside US borders not just because tax incentives but geographical advantages to sell in Asia Pacific. 


Getting out from TPP could restore jobs in manufacturing sector in the short term, but that fact is that countries like China will maintain direct and indirect tax incentives while replacing the US as a major player in economic integration. The tax cut that promised to local producers will increase the budget deficit, external debt and finally taxes on goods and services, without mentioning inflation that it is expected to skyrocket if the multi-billion dollar infrastructure plan comes out. 


It is comprehensible that most citizens does not feel as part of economic globalization, but we have to remember that was the US who impulsed these economic model of growth that only worked very good when it had no competitors. It is inconsequent to reject it when things are not going excellent anymore. We have to remember that free trade, economic integration, and trade liberalization has made possible that millions of Americans to purchase goods and services which in other context would be very expensive to acquire.  Populism in international trade policy is not good for anyone because when you banned foreign goods and services to be imported or imported at high tax percentage, you are hurting economically at your own people. 

ZONAS FRANCAS Y TURISMO MEDICO EN BARRANQUILLA

Según Núñez y Zapata (2012) el gasto promedio en medicina complementaria
varía según el rango de edad del consumidor local en Barranquilla, sin embargo para la población en el rango de entre 60-70 años se encuentra en US$110,4 mensuales debido al aumento de consultas tanto para prevenir como curar enfermedades (Dwyer L., Forsyth Dwyer W. 2010).

Barranquilla cuenta con una institución médica asentada en una Zona Franca Permanente con servicios de cirugía pediátrica, vascular, estética, unidad de cuidados intensivos para adultos y neonatos, rehabilitación cardiopulmonar, programa de medicina preventiva, valoración pre anestésica, servicios de diagnóstico, entre otros. Inaugurada en 2013 con un capital de US$ 87,5 millones de origen principalmente chileno, cuenta con 112 camas, 164 consultorios 21 locales comerciales y centros de diagnóstico especializado. Lo anterior ha supuesto la migración de pacientes con alto poder adquisitivo (alrededor de 253,000 con servicio de medicina propagada
de alta categoría según el Ministerio de Salud) que optan por someterse a procedimientos de baja y alta complejidad, además del aumento en la categoría nacional de calidad de oferta de servicios sanitarios a partir de la sinergia existente entre la infraestructura y la complementación tecnológica (Ministerio de Salud y Protección Social, 2014).

La instalación de la institución ha supuesto un cambio en la perspectiva de los servicios sanitarios a pacientes extranjeros a partir de la implementación de la primera oficina internacional para la atención de pacientes que se encuentren o residan en el extranjero la cual se encarga de la tramitación migratoria en visas, contacto entre médico en el lugar de origen y de destino, compartir historial clínico del paciente, facilitar el entendimiento del paciente a través de la disposición de traductores y personal especializado frente a eventos como el fallecimiento de un paciente y su relación cultural-religiosa. La implementación de una oficina internacional permite la eliminación
de intermediarios de dudosa procedencia no acreditados por agencias o centros de pensamiento internacionales que implicarían un riesgo en garantía de derechos para el paciente, así como la identificación plena de responsables al momento de exigir garantías frente a eventualidades adversas antes, durante y después del procedimiento a consumir. Según Pacheco (2013) las instituciones médicas acreditadas en Barranquilla que cuentan con oficinas internacionales optan por la utilización de canales diferenciados para la captación de pacientes según el entorno en que este se encuentre.

El primer canal se caracteriza por la inclusión de pacientes a través de contratos/convenios de aseguramiento colectivo que garantizan un número limitado de procedimientos sanitarios de mediana y alta complejidad. El tipo de plan sanitario, cobertura, copagos y tipo de desembolso por servicio consumido depende de la selección que la corporación empresarial seleccione con una aseguradora en particular. El segundo canal de captación se presenta a través de consumidores independientes captados por gremios (brokers) que ofertan servicios sanitarios de un grupo de médicos, clínicas y especialmente clústeres con un alto grado de organización por medio de una publicidad independiente (presencia en internet y revistas especializadas o de consumo masivo) (Lunt, Carrera, 2011).


Así, según Mason y Wright (2011) el segundo canal de captación de caracteriza por atraer pacientes que necesitan someterse a procedimientos y consumir medicamentos de carácter urgente con la única intención de mejorar su condición sanitaria sin intención de gastar un monto mayor de recursos monetarios en turismo en sus diversas denominaciones. El tercer canal de captación de pacientes se enfoca en el consumidor de paquetes médico-turísticos ya sea de medicina tradicional o alternativa. Para este tipo de pacientes los gremios médico-turísticos
suelen establecer alianzas estratégicas con los diversos agentes que inciden en el servicio complejo (medicina y turismo en su denominación en preferencia del consumidor) entre los cuales se encuentran las empresas de transporte de lujo, hoteles, clínicas de alta complejidad,
centros de bienestar, organización de aglomeración médica, servicio de catering y aseguradora. No obstante, se espera que la captación de pacientes nacionales e internacionales con alto poder adquisitivo adscritos a planes complementación de salud incremente con el fin de posicionar la institución como una de clase mundial referente en la atención medica de alta complejidad en la costa caribe colombiana.

Sin embargo, existen diversas instituciones diferentes a la Clínica Portoazul que cuentan limitaciones en la cooperación a fin de la conformación de un clúster en salud para la ciudad de Barranquilla. La ciudad cuenta con varios centros de salud especializados con acreditación nacional (ICONTEC, 2014) entre las que se encuentran la Clínica Carriazo con una inversión de US$ 2,4 millones con participación en 9 patentes de diseño y creación a la fecha (Procolombia, 2014). Sin embargo y a pesar de contar con centros médicos especializados de alta complejidad, no existe una cooperación entre estos más allá de convenios interinstitucionales que propendan hacia una integración de la información disponible para efectos de aumento en la oferta a pacientes objetivos. Así, Barrios, Morales y Ortiz (2012) señalan que la falta de cooperación entre organizaciones oferentes de servicios sanitario, principalmente en el segmento curativo no estético y preventivo, además de la dispersión geográfica de los actores y la escasez de información disponible suponga una perdida en la recepción de pacientes en 14,3% del total ingresado (por consulta y hospitalización) para 2014.

Es decir, la escasez en cooperación y la asimetría informativa entre centros de salud y pacientes fomenta fallos de mercado que incrementa los costos de búsqueda y atención a pacientes con necesidad de consumo tanto de procedimientos médicos como de medicamentos y equipos pre o/y post operatorios (De la Puente, 2015). Según el Programa de Transformación Productiva y la Universidad Sergio Arboleda (2014) la causa más importante de asimetría informativa en servicios médicos obedece a la baja percepción de beneficio que supone la cooperación de información percibiéndola como un costo adicional para la operación global y no como una inversión. De ahí que la Cámara de Comercio de Barranquilla (2014) se encuentre en un proceso de acompañamiento para la construcción de un clúster en salud en el cual los pacientes tanto nacionales como extranjeros cuenten con mayor acceso rápido a servicios de salud que impactaría sobre la información entendible para su toma de decisiones.

A través de la participación de 71 empresas prestadoras de servicios de salud y 4 fabricantes de productos farmacéuticos se identificó que el clúster en servicios médicos y productos farmacéuticos generaría una demanda laboral con educación superior en 91% del total empleado, entre los cuales se destacan médicos generales, especialistas, enfermeras y auxiliares de enfermería, analistas de sistemas, información y procesamiento de datos, gerentes de servicios y auxiliar administrativo en salud, ingenieros biomédicos y enfermeras homecare (Cámara de Comercio de Barranquilla (2014). 

 

Mayor informacion: https://www.researchgate.net/publication/310452912_UNA_APROXIMACION_A_LAS_ZONAS_FRANCAS_Y_CLUSTERES_COMO_IMPULSORES_DEL_TURISMO_MEDICO_EN_BARRANQUILLA_COLOMBIA_DINAMICA_Y_RETOS