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El blog 'Tales por cuales' es uno de los espacios donde estudiantes y profesores del Departamento de Filosofía y Humanidades comparten sus textos que van desde la filosofía y pasan por la literatura, el arte, la política y demás intereses particuales de cada uno de sus creadores. 

 

 

 

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Un intento reflexivo en Heidegger.

Por: Deyaneira Consuegra Ojeda

Heidegger  se ha preocupado principalmente por la interacción de nosotros como seres humanos y nuestro entorno. A medida que la existencia humana transcurre dejamos a un lado ese preguntar  por las cosas, ese preguntar por el origen de las cosas, y hemos  caído en una vida ignorante. No  me refiero a  ignorante en cuanto a personas con  falta de conocimiento, sino a vivir de forma inconsciente, de forma normal, aceptando todo sin cuestionamiento alguno, dejándonos atrapar por el pensar  general, reprimiéndonos de forma salvaje; es decir, cuando no reflexionamos por nuestro actuar estamos propensos a actuar como menos queremos, ya que la influencia de los demás y su pensar prevalece sobre la nuestra  y probablemente terminemos haciendo cosas que nunca imaginamos hacer, porque nunca hicimos un esfuerzo por alzar nuestra voz, y decir “no esto no lo haré” o “  el hecho que los demás lo  hagan algo no significa que yo también”.  Ahora bien, Heidegger  tampoco nos está hablando  de un despertar, en el sentido de  una revolución de bombas o machetes, justamente eso sería caer en un nivel muy bajo de violencia e ignorar la esencia de las cosas y que una protesta a este nivel no tiene sentido si inicialmente no cambiamos cada uno de nosotros, si no hay un cambio interior, si no hay una búsqueda por lo verdadero entonces los mismos problemas y situaciones se seguirán repitiendo.

Precisamente al convertir la ciencia en un paradigma, hace que nos olvidemos de “el mundo de la vida” que no es más que el recordar que somos seres en el mundo, que somos sociables  y que debemos relacionarnos, sin olvidar el preguntarnos por lo extraordinario, por el ser de las cosas, por lo principal. Heidegger se refiere  mucho a la idea de la existencia  humana como  DA-SEIN para explicarnos: que por naturaleza necesitamos la convivencia con los demás, que somos seres en el mundo y tan relacionados  estamos al mundo  a tal punto , que el filósofo lo expresa diciendo “nosotros empezamos siendo los otros”, con esto nos muestra la magnitud de lo que significa nuestra relación con el mundo o  “el hombre es un ser en el espacio” en donde  ese espacio es nuestro mundo, por el que día a día andamos sin parar y que no podemos obviar lo que tenemos a nuestro alrededor.

Siendo así, muchos se preguntarán ¿pero cómo puedo vivir en la sociedad que todo lo sabe y poder lograr un preguntar extraordinario? Existe  algo llamado actitud transcendental y actitud natural, cuando aprendemos a vivir en la  actitud transcendental o también llamada mundo de la vida entenderemos que es indispensable la natural, es decir que son indispensables mutuamente, en este sentido no nos será posible salir de la sociedad como tal siendo personas extrañas, sino todo lo contrario, entenderemos más a la sociedad, al mundo. Pero ¿Qué son esas actitudes?, tenemos como actitud transcendental, aquella actitud en la que no vivimos por vivir, en la que no observamos por observar, es decir en la que nos cuestionamos diariamente  e intentamos observar la vida de frente, sin obviar el ser, ese origen de todo lo existente. Pero como ya sabemos, todo tiene su opuesto, y lo contrario a esta actitud es la natural, aquella  en la que solamente andamos por el camino de la vida porque no hay de otra, es decir, no hay cuestionamiento, ¡todo está bien!; es tener una  vida común, normal; aquí concluyo la definición y retomamos la pregunta, ¿pero cómo puedo vivir  en la sociedad que todo lo sabe, y poder lograr un preguntar extraordinario?, es necesario recordar que la actitud transcendental no  sería posible sin la natural , ya que las personas, el entorno, las circunstancias son necesarias. Esto quiere decir que siempre estaremos en la actitud natural en cuanto a que no debemos estar aislados del mundo; pero  a la vez estaremos en la transcendental en el momento en que reflexionemos y que a raíz de ciertas situaciones logremos analizar su sentido. Es como decir que  observaré una fiesta desde la misma fiesta, para que este ejemplo sea mejor entendido, imaginemos que nos encontramos en una fiesta, y como en toda celebración te brindan trago, pero lo que ellos no saben es que no es de tu gusto tomar y celebrar de esta manera, obviamente a luz común del mundo podrás ser una persona extraña; sin embargo decides  que no tomaras porque simplemente no quieres y te distes cuenta que no tienes por qué estar obligado(a) a seguir lo que todo el mundo hace, en ESE preciso momento te encuentras en ese punto de unión entre  las dos actitudes antes mencionadas, entonces  volviendo al ejemplo le dices al mesero  o al que te brinda el trago que muchas gracias, pero que no deseas hacerlo y entonces mejor te vas a bailar o hacer algo que te haga sentir bien y no obligado(a) a hacer algo, en este momento estas en la actitud transcendental porque analizaste e hiciste cosas que te hicieran sentir mejor PERO nunca  saliste de la actitud natural porque no saliste de la fiesta, ni fuiste grosero(a), ni tuviste que salir corriendo por “no pasar la pena” o algo por el estilo, te mantuviste en la celebración y disfrutaste a tu manera sin que  hayas sido obligado(a). Ahora bien, es lógico pensar que cuando hayamos hecho una reflexión, nuestra actitud natural no será la misma, porque observamos de distinto modo las cosas. Debemos estar en una actitud natural Y en una transcendental, entendiendo ese Y como un vínculo ontológico, como una correlación en el que se encuentra  lo extraordinario.

Como seres racionales que somos, que pensamos y bien usamos la razón, tenemos además emociones, sentimientos y por esto entendemos que el ser humano es un ser dual, un ser que necesita aprender  diariamente sin despegarse de ninguna de estas dos partes; entendiendo que las experiencias que tengamos con ciertas situaciones influyen diariamente en cada uno de nosotros incluyendo el trato con los demás.

Pero Heidegger no solo basa sus filosofía en lo anterior, sino que también  se interesa mucho por la pregunta del ser del ente; Obviamente este tipo de pregunta solo se podría realizar desde  una actitud transcendental y en un momento de emoción interna, de decepción ¡talvez!, jubilo o de contemplación ¡quizás!, es decir que es algo que nace, mas no se impone. Al ser el ente todo los que nos rodea, y al querer preguntarnos por todo nuestro alrededor, nos preguntamos por ello, por el ente, pero no por el ente como tal,  ósea  por lo que nos muestra,  por lo que  aparenta, si no que nos preguntamos por  el ser de ese ente, por ese origen, del por qué es eso y no otra cosa. Por ejemplo: en una casa cualquiera, hay sillas, si tomo una y la observo y me pregunto solo por su ente, me responderé: de qué  color es, de que material es, que forma tiene y los distintos usos que una persona le puede dar, pero a la pregunta fundamental a la que Heidegger hace referencia  es ¿ que hace que esa  silla, sea esa silla?, ¿ que hace que yo no la confunda con un sillón?, en pocas palabras  me estoy preguntando  por el ser de esa silla, por el ser de ese ente. Entonces  ya no tomaremos como bien dice el filósofo en su libro “introducción a la metafísica”, el ente  como algo entitativo, si no que su preguntar debe fijarse hacia lo  ontológico .Es preciso aclarar que el ser no es un ente.

Heidegger en su filosofía hacia críticas hacia la metafísica y al lenguaje, quisiera empezar abordando la crítica   hacia la metafísica. Heidegger piensa que día a día debemos construir un fundamento sin fondo, para renovar nuestro pensar diariamente, y observar las distintas connotaciones de una cosa. Esto solo es posible si no nos creamos un fundamento  absoluto, si no  que buscamos un fundamento sin fundamento, que es una verdad temporal, de esta forma estaremos aptos para aceptar conceptos y diversas posibilidades de comprensión e interpretación de una cosa.

En cuanto al lenguaje Heidegger, dice que conocer  un idioma  significa la relación de ese mundo, su cultura, su historia, y lo mismo pasa con el ser, el análisis de cierta situación implica volver y mirar nuestra historia, ver el origen y no irnos por las ramas. El usar el lenguaje  como instrumento y no identificarlo como un pensar, es lo que trata Heidegger en su crítica.  Incluso la forma en como me expreso es la forma en como pienso, en como percibo la vida. Mi pobreza metal será reflejada en mí hablar o  mi gran facilidad de expresarme reflejara mi capacidad de pensamiento. Con esto el lenguaje no se convierte en un medio de comunicación o de relacionarnos con el mundo porque esto seria tomarlo como un instrumento, y el lenguaje es más que esto. Pero al catalogarlo como un pensar  me exige  a hablar mejor y por ende a pensar mejor.

Quiero introducir  en mi escrito la percepción de un externo (compañero) en cuanto a la tecnología en el  mundo actual; él me comentaba que a raiz de querer, estar en contacto con amistades no presentes en el momento, descuidaba a las que tenía a su lado, de esa forma haciendo uso de la tecnología para comunicarse con sus amigos, pero para des comunicarse con su familia. De esta  manera  hago un llamado a que iniciemos una búsqueda de lo verdaderamente esencial, de lo real, del ser  de  las cosas, sin olvidarnos de nuestra relación con los demás, y que debemos tener un equilibrio en nuestra vida espiritual y nuestra vida social.

El hecho de que las situaciones o nuestras reacciones diarias varíen, significa que no hay una determinación establecida como tal en las cosas, y con esto recurrimos al ser indeterminado al que se refiere Heidegger en donde ser significa posibilidad, apertura, construcción, experiencia; ósea que no es establecido pero que obviamente para tener distintas posibilidades iniciamos con una establecida o desde la determinación, es decir de lo determinado nace lo indeterminado, ya que no podemos empezar a especular o entender algo de lo que nunca se halla tenido idea alguna, pero el asunto está en no quedarnos con esa idea primaria, sino, abrir posibilidades desde esa idea, y esto también hace referencia al fundamento sin fundamento en el que iniciamos con un fundamento y luego nos hacemos uno nuevo para hacer otro y así consecutivamente; lo importante es no dejar nada establecido para siempre porque eso sería caer en el  fundamentalismo y no darle  posibilidad a otro tipo de pensamiento o respuesta y el no aceptar que somos seres en construcción diaria, que los demás de forma consiente o no, nos influyen y hacen parte de nuestro crecimiento personal y esto solo es posible  si aceptamos que el  ser es indeterminado y  no tiene un establecido y que siempre hay posibilidad, y al haber posibilidad experimentaremos una pre-comprensión de las cosas luego una comprensión para así llegar a una interpretación, iniciando nuevamente en la pre-comprensión convirtiéndose así  en un círculo hermenéutico que se hará  en la indeterminación, en donde la pre-comprensión son  todos aquello saberes previos que a través de la experiencia los logramos comprender y luego interpretar, de esta manera Heidegger concibe nuestra forma de entender, siempre abierta a las posibilidades.      El no aceptar  el ser como indeterminado convertimos todas la teorías en nuestra forma de pensar y ocasionamos una crisis del espíritu, es decir el colocar a la ciencia o la técnica como lo esencial y como conceptos que no pueden  removidos, de esta manera cerramos y disminuimos nuestra forma de pensar dejando a un lado lo esencial de las cosas y le restamos importancia.

Se ha convertido en costumbre el no pensar, el no analizar y es algo tan extraño que llego a la conclusión de que  así nos quieren las autoridades, esto  nos convierte prácticamente en máquinas que a pesar de tener cerebro hacemos lo mismo, y no hacemos nada por salir de la red llamada sociedad que día a día nos envuelve y que no nos permite despertar. Es indispensable ir en busca de la esencia y de ese despertar que nos llevara en últimas a vivir la vida de una mejor manera y a no permanecer en la ignorancia total.

Cuando se habla de no vivir en la ignorancia es pertinente  tocar el tema de ser y apariencia, un tema explicado por Heidegger inspirado en la necesidad de hablar acerca del ser, como sabemos es el tema central para este filosofo.

El dar una opinión acerca de una persona sin haberla conocido, dar una idea y hablar acerca de ella es caer en ignorancia. La sociedad hoy en día, vive de lo que se escucha de los demás, del murmullo, pero nadie se toma el trabajo de conocer, de experimentar, dándole importancia a la apariencia y no al ser; sin embargo hay que tener en cuenta que la apariencia también vale,  probablemente en estos momentos pensaran que me contradigo, pero no es así, tanto la apariencia como el ser son igual de importantes, una  no sobresale  de la otra ni deberá serlo, es decir es tan importante como nos aparecemos ante el mundo, como nos mostramos, como aparentamos, pero también es igual de importante como somos interiormente, que hacemos por lo demás, que hacemos por nosotros.

La manera en que nos vestimos, en que gesticulamos, en que hablamos dice mucho de nosotros, sin embargo no significa que lo diga todo, pero a pesar de esto influye mucho en esa impresión que los demás se lleven, nuestra apariencia es el reflejo de nuestro interior, el reflejo de nuestro desorden u orden interno, eso demostramos, por ejemplo: una persona que no se encuentra totalmente cuerdo es decir lo que se le llama una persona loca, una persona que se le considera loca es aquella que no puede mantener en orden ciertas ideas, no puede concentrarse en un tema y alucina cosas que ya le sucedieron, por lo general aparentemente no lucen bien, están sucios y en la calle; mi intención con este ejemplo no es hablar mal o bien de este tipo de locura, mi intención es demostrar como nuestro interior es reflejado en nuestro interior; sin embargo como ya he reiterado un par de veces la apariencia no lo es todo.

El ser, es esa parte interna, eso que no es definible porque abarca todo, eso con lo que se actúa diariamente, es eso a lo que le pertenecen los sentimientos, las acciones, es tan grande  lo que abarca que esto no se acerca a la definición, ya que el ser es posibilidad, cambio.  El ser, el mostrarnos tal como somos, de forma natural es sumamente importante, sin embargo no es lo único que importa, es decir la apariencia y nuestro interior es igual de importante, la suma de lo que mostramos, lo que somos, de cómo nos vestimos, de cómo hablamos, de cómo sentimos es lo que en realidad somos, lo que importa; y por esta razón no está bien que demos juicios a priori sobre una persona si no la conocemos, ya que podríamos cometer un gran error, y el hablar de una persona dice más de la persona que habla del que se dice.

Este tema es impresionantemente importante, y Heidegger lo sabía, y lo tenía tan claro que lo toco, lo abordo y  le dio importancia. En resumen somos lo que somos y lo que mostramos, tanto físicamente como interiormente.

De esta manera se puede decir que Heidegger hablo de cosas que hoy en día son teoría pero que él lo trato como ese intentar comprender el comportamiento humano.

Hay que dejar de convertir en costumbre cosas que hagan que nuestra conciencia duerma, que hagan que nos separemos  más de nuestro ser, que hagan que solo hablemos por lo que vemos, debemos analizar, integrarnos mas con nuestro ser interior y de esta manera pensar, actuar mejor y de forma natural. Y sé que no solo la filosofía de Heidegger intenta comunicarnos algo como todo lo anterior explicado, hay muchos filósofos desde la antigüedad hasta la época contemporánea, solo que nos enfrascamos en pensar que son explicaciones abstractas y que deben quedar en lo abstracto y no es así, es totalmente palpable y demostrable; trate de hacer y demostrar eso en la presente reflexión, citando lo dicho por el filósofo, exponiendo mi pensar y ejemplos que ayudaran a aclarar la idea que estaba exponiendo.

En lo particular me gusta mucho una frase que ha sido sacada del libro introducción a la metafísica, y pienso que de alguna forma resume gran parte de los temas tocados basados en  Heidegger acerca de vivir por vivir y nunca preguntarnos, de esta manera concluyo:

“ cuando el tiempo solo sea rapidez ,instantaneidad, y simultaneidad, mientras que lo temporal, entendido como acontecer histórico, haya desaparecido de la existencia de todos los pueblos, entonces justamente entonces, volverán a atravesar todo este aquelarre como fantasmas las preguntas: ¿para qué? ¿Hacia dónde? ¿Y después que?”

Heidegger, introducción a la metafísica (1993)

 

Referencias:

 Heidegger, M., & Pilári, A. (2003). Introducción a la metafísica. Gedisa,.

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