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Nuevas experiencias docente desde la clase no presencial

Resiliencia docente: nuevas pedagogías desde la clase no presencial
Publicado en: vie, 03 abr 2020 05:30:00 -0500
Humberto Ramírez, docente del Departamento de Música, realiza de forma asincrónica sus clases de énfasis.

Los estudiantes de la Universidad del Norte retomaron el lunes, 30 de marzo, las clases del primer semestre académico de forma remota y virtual, preparadas durante dos semanas por el cuerpo docente, con el apoyo del Centro para la Excelencia Docente (CEDU) y las plataformas dispuestas por la Dirección de Tecnología Informática y de Comunicaciones.

Durante esta primera semana de adaptación a la modalidad no presencial, varias son las experiencias pedagógicas que comienzan a retroalimentar a los profesores y estudiantes, en pro de seguir mejorando las metodologías, la interacción en las sesiones y el alcance de los componentes tecnológicos. A continuación compartimos diversos testimonios de nuestros docentes.

 

“Abrí por primera vez un canal de Youtube”: Felipe Lamus

Pasar de tener una idea sobre virtualización de clases a su materialización es un proceso largo y de apuestas. Así lo ve Felipe Lamus, profesor del Departamento de Física y Geociencias, quien enseña sobre el transporte de sedimentos a sus alumnos. Y aunque antes de la contingencia había sido reacio a las reuniones virtuales, hoy quiere convertirse en "un docente líder" que transmita optimismo a sus colegas con la adaptación de la modalidad remota de las clases.

“La Norte ha agarrado un liderazgo de esta situación y creo que la clave de todo este proceso ha sido el CEDU. Todos tenemos que adaptarnos, movernos por muchos escenarios”, enfatiza Lamus.

Para él, la plataforma para dar clases de la universidad, Blackboard Collaborate, es una herramienta muy robusta para el desarrollo de las mismas. Hoy realiza clases de manera sincrónica y sube videos cortos sobre sus temas a la plataforma y a Yotutube.

“Ayer abrí por primera vez un canal de Youtube para enseñar. Colgué la primera clase, cuya temática es sobre transporte de sedimentos. Me ha hecho pensar en el proceso que he llevado, porque me di cuenta que en el canal puedo armar una lista de reproducción con los vídeos en los que he hablado sobre los temas que doy en clase”, manifiesta el profesor.

Entre los principales retos que afronta, asegura está el estudio de las rocas a través de microscopio, aparato al cual no tienen acceso los estudiantes, y las salidas de campo: los laboratorios de cualquier geólogo. Lamus en su hogar varía su rol de padre con el de docente, e invita a los estudiantes a dar más de sí en esta nueva etapa académica. También participa de un programa virtual de cuarentena en geociencias, organizado por la Sociedad Colombiana de Geología y la Asociación de Geólogos y Físicos del Petróleo. El próximo domingo, 5 de abril, dictará una de sus conferencias.

 

“En el CEDU están nuestros ‘médicos de emergencia”: Natalia Hernández

Natalia Hernández, profesora del Departamento de Matemáticas y Estadística, enseña Estadística Inferencial a estudiantes de Psicología y Ciencia Política. Para ella, el primer reto de las clases en modalidad remota está en suplir todos los obstáculos de comunicación y por eso maneja dos canales principales con sus alumnos. El primero es a través de la aplicación Whatsapp, en donde los agregó por cursos, y el otro es por medio de la plataforma de la universidad, Blackboard Collaborate.

“Algunos estudiantes viven en municipios y no tienen estabilidad en la conectividad a Internet. Incluso a mí, que vivo en la ciudad, me pasa a veces. Cuando esto sucede usamos Google Meet y Zoom, y todo el tiempo estoy grabando las clases”, señala la docente.

Asegura que en ellas mantiene lo esencial: la interacción con los estudiantes y el desarrollo de las competencias asociadas a ellos, antes que de los contenidos. Les insiste a buscar herramientas, en cómo adaptarse y buscar cosas asociadas a estadística para no limitarlos a la clase magistral, donde ella es la que solo imparte conocimientos. Les da pautas, un hilo conductor de lo que buscan, pero incitando a sus alumnos a que ellos hagan trabajo propio. Muestra de ellos lo ha dado a conocer en sus cuentas de redes sociales, como Twitter e Instagram, donde comparte sus nuevas experiencias pedagógicas. Una de estas fue la de una estudiante de Carmen de Bolívar que solo tenía un celular, y usando la apliación de Google Slides y Meet pudo realziar un proceso de enseñanza-aprendizaje a a través de la pantalla del dispositivo.

“Esto es un ambiente de ensayo y error. Quiero que el estudiante se sienta cómodo de decir si está funcionando el desarrollo de la clase, pero que al tiempo sea propositivo. En todo esto el CEDU ha sido un apoyo esencial, son nuestros médicos de emergencia”, puntualiza la profesora Hernández.

 

“Una experiencia positiva que me rejuvenece profesionalmente”: Néstor Durango

A sus 66 años, Néstor Durango Padilla, profesor del departamento de Ingeniería Mecánica, confiesa que su larga trayectoria docente en Uninorte se debe al crecimiento de la institución y a su vocación por la educación. Hoy, en plena contingencia por el Coronavirus, estos dos factores confluyen para hacer de este docente una muestra viviente de resiliencia pedagógica.

“No estoy muy familiarizado con el uso de la tecnología, pero me di cuenta desde un comienzo que tenía que hacer un esfuerzo. Ser flexible en mis cosas para acomodarme a las circunstancias que se venían. Una de las claves por ahora es no tratar de hacer tantas modificaciones, a menos que haya necesidad”, argumenta el profesor, quien recibió en 2016 la medalla ‘Maestro de Maestros’, otorgada a docentes con una trayectoria importante en la institución.

Para sus primeras clases en modalidad remota, se ha apoyado principalmente de la locución, un micrófono y una buena calidad de audio. Con una parcelación ajustada y un material pedagógico previamente enviado a sus alumnos, el profesor Néstor lee los principales aspectos de su temática en clase y escucha las ideas de sus estudiantes, a través de la plataforma virtual. Delegó el uso del chat a ellos, porque no lo maneja mucho, y graba cada sesión por si necesitan hacer estudios posteriores.

Durango, ingeniero mecánico y magíster en Generación y Conversión de Energía, ha sido profesor de tiempo completo de Uninorte durante más de 32 años. Para él, su adaptación a la modalidad remota no hubiera sido posible sin “el acompañamiento efectivo” del CEDU y la mano amiga de varios profesores de su departamento, que ya tenían experiencia en este campo.

“Creo soy el profesor más viejo y veterano impartiendo clases en la universidad. Esto ha sido una experiencia positiva que me rejuvenece profesionalmente, porque me he dado cuenta que soy capaz de hacer cosas que, si no hubiese sido por las circunstancias, nunca las hubiera hecho. Mis cursos ahora se prestan para este formato, pero más adelante haré algunos ajustes con la ayuda de todos”, concluye.

 

“Estamos unidos como equipo para sacar este reto adelante”: Humberto Ramírez

Humberto José Ramírez Meza, docente del Departamento de Música, decidió hacer de forma asincrónica sus clases de énfasis. A pesar de disponer de la plataforma Blackboard Collaborate, encontra más fácil para la adaptación de su cátedra el uso de Google Hangouts y Zoom, especialmente esta última para clases grupales. La razón: permite de mejor forma la conexión a la sesión de las personas que no tienen una buena estabilización de red en su banda ancha.

Durante las últimas dos semanas, él y otros profesores de Música hicieron pruebas y encuestas a los estudiantes para ver con qué herramientas se sentían más cómodos, al igual que con los profesores.

“Básicamente es adaptarnos con los repertorios, las obras musicales que ellos a final de semestre tienen que montar. Dada esta coyuntura, buscamos las herramientas que nos permitan una buena calidad de audio y de video, que escuchen la retroalimentación que se les hace y que todo sea lo más claro y llevadero”, explica el docente.

Sus clases de violín son personalizadas y en cada una deja a sus alumnos una tarea en torno a la respectiva compilación musical. De esta forma puede corregir algún problema técnico o aspecto musical a reforzar. Además, encontró útil grabar cada clase para que sus estudiantes refuercen su estudio independiente.

“Uno de los retos que tenemos es el tema de la correpeticiones o acompañamientos. Hay algunos énfasis que tienen acompañamiento de piano y es una materia que se tiene que dar presencialmente. Algunos lo han solucionado grabando las pistas para que los estudiantes puedan tocar desde sus casas. Todos estamos muy unidos como equipo para sacar este reto adelante”, concluye.

 

“La clave es hacer un proceso de transición en la metodología”: Patricia Márquez

Patricia Márquez Rodríguez, directora del Departamento de Mercadeo y Negocios Internacionales de la Escuela de Negocios, imparte clases de manera sincrónica de su asignatura Proceso Administrativo y la que compete el semestre de práctica. Desde el diseño de preguntas para que los estudiantes interactúen constantemente en las sesiones hasta la disponibilidad posterior de la clase desarrollada, la docente encaminó la primera semana de clases en modalidad remota a una transición metodológica del proceso enseñar-aprender.

“Estábamos acostumbrados a vernos en el salón de clase y el hecho de que algunos alumnos no puedan encender la cámara o el micrófono nos obliga a repensar la manera en que nos comunicamos. La clave es hacer un proceso de transición”, enfatiza la profesora.

Por eso procura ir haciendo la transformación poco a poco de las actividades que de alguna manera involucren la participación más activa del estudiante durante la sesión. Que este no sea solo un sujeto estático que recibe información, sino que sea propositivo como otros docentes han argumentado. Para Márquez, uno de los principales retos es el técnico, por eso durante las sesiones espera que tanto ella como sus estudiantes sean muy concretos a la hora de plantear ideas y formular preguntas.

 

“Uno siempre debe estar dispuesto a aprender y a mejorar”: Alfredo Sabbagh

Saber leer los tiempos en los que estamos para renovar ciertas maneras de educar, haciéndolas congruentes a las nuevas generaciones de estudiantes, es uno de las enseñanzas que Alfredo Sabbagh, docente del Departamento de Comunicación Social y Periodismo, considera está dejando en la academia la contingencia del Coronavirus.

El desarrollo en modalidad remota de su asignatura Realización de Medios Audiovisuales V es complejo, porque lo restante de su semestre es el componente práctico, que implica el uso del estudio de televisión del Centro de Producción Audiovisual  (CPA) y ejercer el oficio periodístico en campo.

“Voy a trabajar mis clases con un método mixto, pero sobre todo asincrónico. Esta semana estuve haciendo un repaso de temas ya vistos, con enlace a videos y lecturas complementarias. Estoy preparando el material con el que ellos terminarán haciendo prácticas remotas”, manifiesta el profesor con 25 años de experiencia.

Al final de semestre y bajo el escenario donde la crisis de la pandemia cesó, planea realizar un intensivo de talleres prácticos, avalado por la Vicerrectoría Académica, en el que los estudiantes participen en grupos de cinco. Para sus futuras clases, Sabbagh ha contactado algunas programadoras nacionales para tener fragmentos de noticieros, con los que los estudiantes podrán hacer análisis de contenido e identificar diferentes tipos de notas periodísticas. Para el tema de 'La entrevista', grabará  una clase en la que insertará videos con ejemplos, y luego realizará una actividad asincrónica de retroalimentación de las noticias hechas por los alumnos.

“Es necesario que como docentes no estemos tan alejados de los adelantos y usos tecnológicos. Debemos ser capaces de poner la tecnología a nuestro servicio y no ser esclavos de ella, porque en últimas uno siempre debe estar dispuesto a aprender y a mejorar”, expresa Sabbagh.

 

Por José Luis Rodriguez R.