La infancia ¨no cumple condena¨

Elaborado por: Francisco José del Pozo Serrano. Docente del IESE-Uninorte. Email: fdelpozo@uninorte.edu.co

La población infantil residente en los centros penitenciarios con sus madres se encuentra dentro de los colectivos más invisibilizados  en la comunidad. Frecuentemente no se tiene lo suficientemente en cuenta como población de especial vulnerabilidad dentro de las políticas y los programas intersectoriales de primera infancia a nivel mundial.

En Colombia, el tratamiento diferencial de género, se hace recientemente con la Ley 1709 del 20 de Enero de 2014 por medio de la cual se reforman algunos artículos de la ley 65 de 1993, de la ley 599 de 2000, de la ley 55 de 1985 (INPEC, 2014). Tras la modificación establecida, se enfatiza en la adaptación del tratamiento (infraestructuras, programas, medidas, etc.) para las mujeres, las madres (especialmente durante el período de gestación y lactancia); y la infancia residente en los centros penitenciarios hasta los 3 años de edad (límite según la ley en Colombia)

Las realidades observadas y propuestas por los organismos internacionales y nacionales en la materia (INPEC, 2005; UNIFEM, 2006; Quaker United Nations Office, 2006; Parlamento europeo, 2008; Hurtado, 2008; López, 2008, UNICEF, 2009; Añaños, 2010, Del Pozo, 2010; 2012; Del Pozo y Añaños, 2013, etc.) expresan la situación discriminatoria de las mujeres, madres e infancia residente en prisión. Las mujeres sufren discriminación de género por razones históricas como población minoritaria, por lo que no disponen del mismo número de programas que la población masculina y sufren mayores consecuencias del desarraigo sociolaboral y familiar, además de lo que supone la criminalización moral de las mujeres reclusas por transgredir los roles “tradicionalmente femeninos” donde no se da opción a la delincuencia, dable principalmente a los varones (Juliano, 2010; Almeda, 2010). Igualmente, se observa una situación de vulneración de derechos en salud y necesidades específicas de las mujeres, así como de disposición de los socioentornos positivos que supongan el desarrollo adecuado de los menores y el fortalecimiento de los vínculos con la familia extensa y sus hijas/os del exterior (Jiménez Morago, 2008; Parlamento Europeo, 2010).

La idoneidad de los espacios alternativos al cumplimiento tradicional de las penas para las madres y sus hijas/os, supone el reto para las respuestas de tratamiento diferencial en el país (Del Pozo y Martínez, en prensa) cumpliendo la observancia de las normas internacionales y del interés superior del menor.

Para ello, la ley 1709 insta al ICBF a velar por la situación de la infancia en las prisiones y proteger situaciones de vulneración de derechos. El ICBF ha mejorado esta situación mediante algunos programas internos muy positivos tales como  el CDI del Buen Pastor en Barranquilla y su funcionamiento educativo y de atención integral.

Este fenómeno debe abordarse desde respuestas sociopolíticas y de tratamiento tras la nueva legislación que favorezcan planes de igualdad con medidas e infraestructuras que respondan a un contexto adecuado (no penitenciario) para la población infantil, y la relación materno-filial puesto que la infancia no cumple condena y no se le debe “penar” por un delito no cometido.

Para ello es necesario proponer, de forma adaptada a la realidad concreta colombiana, respuestas exitosas de buenas prácticas a nivel internacional como las unidades dependientes de madres o unidades externas de Madres (Mavrou y Del Pozo, 2010; Del Pozo, 2012; Del Pozo y Gil, 2013).

La Universidad del Norte y el Instituto de Estudios en Educación (IESE) en el apoyo a este reto, busca desde su responsabilidad social, actuar a partir de un nuevo enfoque de tratamiento para mujeres y menores residentes en las prisiones. La reclusión de mujeres del Buen Pastor de Barranquilla, que es distrital y tiene población de mujeres, madres e infancia hasta los tres años, ha contado con la participación en este año del proyecto “Libérate” a partir de la autorización y colaboración desde la dirección del centro. Este proyecto es desarrollado por el Instituto de Estudios en Educación (IESE) y su Dpto. de Educación de la Universidad del Norte. Liderado por el Dr. Francisco José del Pozo Serrano (especialista internacional de Uninorte en materia penitenciaria desde el enfoque socioeducativo de género) es implementado por un grupo de estudiantado del programa de Licenciatura en  Pedagogía Infantil en la asignatura “experiencia de gestión social”.

Las actuaciones se organizan, desde el enfoque de género, con sesiones que centran su contenido en el área personal y habilidades sociales, el área familiar e infantil y el área sociocultural. En ellas se contemplan las especificidades de las mujeres, las madres reclusas y sus familias. Hasta el momento, el trabajo está siendo exclusivamente desarrollado con las mujeres y madres (no con la infancia directamente), a fin de facilitar la mejora en la autoestima, el conocimiento personal o la participación sociocultural que incidan en el bienestar de la población y sus familias. Las mujeres a partir de las actividades socioeducativas han podido reconocer sus capacidades y fortalezas mediante la técnica del “espejo”, reducir las tensiones y conflictos desde técnicas de deshinibición o cooperación; establecer técnicas dialécticas desde sus inquietudes, deseos y demandas o diseñar una revista titulada “Del Buen Pastor para el mundo” donde las mujeres expresan sus experiencias y opiniones con propia voz sobre la Educación, sus hijas/os, la cocina, la belleza o los países de donde son originarias por el desarraigo que el encierro supone.

 

Desde el IESE, esperamos que podamos apoyar a construir un camino conjunto donde sea posible un nuevo futuro para las mujeres, que son madres, y especialmente para la infancia que tiene el derecho de vivir un desarrollo de colores (y no de muros) sin ser separados de sus madres dibujando un nuevo escenario de libertad. 

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