Blogs Blogs

Atrás

La Ley para la última milla de Internet

 

En Colombia la penetración de Internet, definida por la Unión Internacional de Telecomunicaciones como el número de subscripciones de Internet por cada 100 habitantes, es del 12.9%. Esta cifra es un poco baja, aunque muy similar a países como Brasil (13.7%), Chile (16.9%) y Argentina. Sin embargo, sí es mucho más alejada a la de los países miembros de la OCDE que cuentan con una penetración a Internet de 31% en promedio. 

Para masificar la penetración a Internet, el Ministerio de las TIC ha propuesto el proyecto de Ley 152 de 2018, “por la cual se moderniza el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones –TIC-, se distribuyen competencias, se suprime la Autoridad Nacional de Televisión, y se dictan otras disposiciones”. En resumen, MinTIC ha llamado este proyecto como el proyecto de Modernización del sector TIC, con el cual se pretende tener las herramientas jurídicas para poder masificar la conectividad y que el Internet llegue a quienes más lo necesitan.

El país ha venido creciendo en conectividad. Hoy en día, 1075 de los 1101 municipios de Colombia (98%) están conectados a través de la red del Proyecto Nacional de Fibra Óptica. Esto ha permitido conectar colegios, hospitales y otros sitios de interés público. Sin embargo, ha sido difícil todavía que el Internet llegue directamente a los hogares más pobres y vulnerables.

Si analizamos internamente, encontramos que, de acuerdo a cifras de MinTIC, de los hogares de estratos 1, 2 y 3 solo 21.7%, 37% y 46.8% respectivamente cuentan con Internet de banda ancha, mientras que en los estratos 4, 5 y 6 este porcentaje asciende al 79.7%, 86.3% y 99.8% respectivamente. Lo cual muestra una amplia brecha digital entre los estratos bajos y altos, que conlleva a una brecha en oportunidades de crecimiento social y económico, ya que estudios del Banco Mundial evidencian que, en Colombia, el aumento de un 10% en penetración de banda ancha se traduce en un aumento de la tasa de crecimiento del PIB en un 38%.

Esto evidencia que el gran reto para la accesibilidad es la última milla. Es decir, tenemos la infraestructura de núcleo que lleva Internet a todo el país, pero no la necesaria para que los hogares puedan conectarse a ella. Esto ocurre porque los operadores no invierten en el despliegue de esta infraestructura sin tener la certeza que estos hogares van a contratar sus servicios, lo cual crea un círculo vicioso en el que no se genera oferta porque no se tiene certeza de la demanda, pero no crece la demanda porque no hay oferta. 

Ahora bien, el proyecto de Ley propuesto por MinTIC establece como función del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones el “financiar planes, programas y proyectos para promover el servicio universal a las TIC, mediante incentivos a la oferta o a la demanda en los segmentos de población vulnerable, así como zonas rurales y zonas geográficamente aisladas”,  creando así un ambiente favorable para eliminar el gran problema de la última milla y poder incrementar las conexiones de banda ancha en las poblaciones vulnerables.

Si conectamos a todos los ciudadanos, les damos más y mejores oportunidades de educación, de empleo, de emprendimiento y mejor calidad de vida. El país es la suma de todos sus municipios y no podemos pretender estar preparados para la Cuarta Revolución Industrial si no tenemos bases sólidas en cuanto a conectividad para generar mayor productividad y competitividad en las regiones, teniendo más oportunidades de empleo y reduciendo la desigualdad.

Siguiente
Comentarios
No hay ningún comentario aún. Sea usted el primero.