Mototaxismo en Barranquilla: alternativa de trabajo para unos, infortunio para otros
Publicado en: lun, 15 may 2017 18:18:00 -0500
Se estima que en Barranquilla existen, por lo menos, 30.000 mototaxistas que a diario recorren las calles de la ciudad. Foto tomada por Natalia Zuluaga.

Por: Sebastián Algarín, Valeria Gutiérrez, Laura Montiel, Haiffa Rodríguez y Natalia Zuluaga

No se sabe a ciencia cierta cómo este servicio de transporte migró desde Europa, particularmente desde París y Londres, donde empezaron a rodar hace más de 10 años, hasta llegar a Colombia y convertirse en una opción de trabajo para desempleados y jóvenes recién egresados del bachillerato. Lo cierto es que hay una tendencia creciente de los usuarios a preferir opciones de movilidad diferentes al transporte masivo. El transporte público colectivo en el país es de baja calidad, con una flota inadecuada y una tarifa muy alta para los más pobres, quienes más necesitan el servicio. Por eso siguen teniendo tanta demanda.

Funalcim, el gremio que agrupa a motociclistas y mototaxistas, estima que en Barranquilla existe una población de más de 30.000 mototaxis que circulan por las calles cada día. Según el estudio de Steer Davies Gleave, una empresa consultora en transporte con más de 15 años en Colombia, el fenómeno no es exclusivo de esta ciudad. Es una opción recurrente en las zonas costeras del país, en ciudades grandes y pequeñas y en todos los climas. El estudio revela también que una de las características que cumplen las urbes donde se presenta este fenómeno es que “el sistema de transporte formal ha dejado brechas en la oferta”, lo que ha conllevado a un incremento exponencial en la cifras del mototaxismo en Colombia. 

El artículo 204 del Plan Nacional de Desarrollo no incluyó el mototaxismo dentro de las formas de transporte público formales. En ese sentido, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para las administraciones distritales de ciudades como Barranquilla, que han tenido que “ponerle freno” por la ilegalidad en la que se trabaja. En esta urbe el alcalde Alejandro Char prorrogó el decreto 0091 de 2011 en el que “se prohíbe la circulación y/o tránsito de motocicletas, motocarros y cuatrimotos en horarios nocturnos de 11:00 pm a 5:00 am”. El resto del tiempo está restringida su movilización en avenidas importantes como Olaya Herrera y Murillo. Como si fuera poco, el deterioro en las condiciones de seguridad de Barranquilla ha obligado a restringir también la circulación de motociclistas con parrilleros en toda la ciudad.

Optimismo por un trabajo ilegal que sustenta hogares

Si algo tiene el fenómeno del mototaxismo es que, aunque el Ministerio de Transporte no lo incluyó como medio de transporte masivo en Colombia, los prestadores de este servicio se benefician de las utilidades del ejercicio de esta labor. En las esquinas se observa cómo se estacionan en grupos pequeños a esperar una posible “carrera” de un eventual usuario, mientras que otros se refrescan debido al ardiente sol que se siente en la Avenida Circunvalar y en los alrededores del Centro Comercial Americano, donde reporteros de este medio abordaron a un grupo de este gremio.

De esta manera, grupos de mototaxistas se reúnen en grupo a esperar por posibles clientes en la Avenida Circunvalar. Foto tomada por Laura Montiel.

Hizo falta acercarse a un grupo de tres sujetos que se encontraban alrededor del lugar para conocer los gajes del oficio del mototaxismo. Fue así como se constató que la mayoría de ellos son nativos y que no llevan mucho tiempo ejerciendo esta labor, siendo un año el lapso más amplio expuesto por José Gómez, uno de los entrevistados.

Al igual que Gómez, sus otros compañeros, en una charla informal entre sí, manifestaron que dependían de lo poco que el mototaxismo les dejaba y que las medidas tomadas por la Alcaldía para frenar la inseguridad “afectaron su bolsillo”. Asimismo, consideran que “el alcalde está exagerando” debido a que se sienten en “una persecución constante”, a la vez que manifiestan desconcierto en que los agentes de tránsito les quiten los vehículos siendo que sólo con pagar una multa éstos puedan ser recuperados posteriormente.

Los mototaxistas se muestran optimistas una vez se les pide que sugieran alternativas para que exista una simbiosis de ambas partes. “Yo pienso que se debería implementar otro método como un censo donde se organicen a las personas que sean trabajadores del servicio de mototaxi, que se identifiquen con un chaleco o algo que los distinga porque hay muchos que dependemos de esto”, manifiesta Gómez. Además, afirma que sabe que el mototaxismo es ilegal pero que “aquí en Colombia no hay muchas oportunidades de trabajo”, por lo que considera se deberían hallar prontas soluciones.

“Queremos ser parte de la solución”: mototaxistas

El gremio de mototaxistas ha entablado conversaciones con la Secretaría de Gobierno y demás entes competentes del Distrito para llegar a consensos. Sin embargo, esto ha tenido como precedente un sinnúmero de protestas y manifestaciones por parte del grupo de afectados quienes, según El Heraldo, han manifestado que “quieren ser parte de la solución, no del problema”.

El pasado primero de mayo, en plena celebración del Día del Trabajo en todo el país, varios gremios de trabajadores informales de Barranquilla, entre esos mototaxistas, vendedores estacionarios y bicitaxistas, reporta Caracol Radio, protestaron en la ciudad por su derecho a lo que ellos llaman “rebusque”. Además, han manifestado en repetidas ocasiones que las recientes medidas regulatorias adoptadas por la Alcaldía Distrital, han impactado de manera directa sus ingresos debido a las restricciones al oficio del mototaxismo.

Esta manifestación se une, además, a otras que el gremio afectado por esta medida ha protagonizado por toda la ciudad. El diario El Universal de Cartagena reportó, el pasado 8 de marzo, que alrededor de 200 motorizados se volcaron a las calles a protestar por una presunta violación de “su derecho al trabajo”. Citado por este diario, Aldemar Castro, uno de los voceros de los mototaxistas, manifestó que la protesta era en aras de pedirle al alcalde Alejandro Char que los “dejara de perseguir”, refiriéndose a los controles de tránsito que se hacen por toda la ciudad para controlar el tráfico y flujo de esta clase de vehículos. Castro afirma que “a cada rato nos imponen reglas porque consideran que estamos violando la Ley, cuando en la administración pasada acordamos tener unos sitios delimitados para ejercer nuestro trabajo y ni en esos sectores podemos trabajar".

Problemática social

Detrás de toda esta problemática de movilidad que afecta no solamente a Barranquilla, sino a otras ciudades de la costa norte de Colombia como Cartagena y Santa Marta, existe un trasfondo social, un fenómeno que se ha ido incrementando a través de los años, como reporta el diario El Tiempo.

Se trata de una tendencia de jóvenes recién graduados de bachilleres que malgastan sus años posteriores a sus estudios secundarios en ejercer este oficio que, a duras penas, les da ingresos de 15 mil, 20 mil o, en el mejor de los casos, 30 mil pesos diarios. Edimer De la Torre, sociólogo e investigador de la Universidad Sergio Arboleda de Santa Marta, entrevistado por este diario, explica que detrás de los mototaxistas hay un negocio redondo de una cantidad considerable de personas que se benefician de este fenómeno, incluyendo a políticos en campaña que los utilizan para movilizar electores.

De la Torre también asegura que más allá de ser un problema de movilidad hay un drama social que se esconde tras este. “Eso es gravísimo porque estamos perdiendo nuestra juventud y talento”, afirma el psicólogo.

El flagelo de la Administración Distrital

Sin duda alguna, esta problemática ha influenciado varias decisiones de la administración de turno puesto que desde que inició el año el alcalde se dio a la tarea de ponerle freno a este fenómeno en zonas críticas de Barranquilla. Tal fue el caso del decreto firmado el 27 de enero por Alex Char por el cual se restringieron algunas zonas para la circulación de varios vehículos, incluyendo motocicletas con parrilleros. Esta medida cayó como balde de agua fría al gremio de mototaxistas que desempeñaban su labor en el norte de Barranquilla, puesto que el área comprendía ese sector.

Todo ese descontento se tradujo en protestas y manifestaciones en distintas localidades de la ciudad en las que los conductores, no sólo de motos sino también de motocarros y bicitaxis, se mostraron inconformes debido a que estos son los únicos medios de sustento de muchas familias de Barranquilla. No obstante, esta medida no sólo es acogida en marco de la ilegalidad del mototaxismo, sino que también se han tenido en cuenta los recientes hechos en materia de inseguridad. En palabras del alcalde, Alejandro Char, y como reza en la página web del Distrito, “estamos acogiendo el clamor del barranquillero que está clamando por mayor seguridad ante los reiterados atracos que se vienen presentando”.

En conclusión, sólo hay una cosa cierta y es que esta problemática tiene unas raíces o antecedentes sociales ligados a distintos factores que han propiciado el crecimiento del mototaxismo en Barranquilla. Por un lado, la baja calidad que ofrecen servicios de transporte masivo como TransMetro o hasta las mismas líneas de empresas adyacentes; y por otro lado, que este medio es el único sustento de muchas familias en la ciudad. En ese orden de ideas, buscar una rápida solución a un fenómeno que lleva rodando las calles de la ciudad desde hace más de 10 años, no es tarea fácil.