Se ganó una batalla, hace falta la guerra: activistas
Publicado en: jue, 26 nov 2015 09:20:00 -0500
Fotografía: Nathaly Pabón

La  aprobación de la adopción homoparental en la Corte Constitucional

 

Por Alexis Posso, Carlos Orduz, Nathaly Pabón, Edwin Caicedo y Daniela Bustamante

La luz verde para la adopción en parejas del mismo sexo no es el último paso para la igualdad de derechos. Si bien la batalla legal ha sido ganada, los activistas consideran que la guerra por una sociedad que acepte a familias de naturaleza más diversa aún sigue librándose.

Semanas después del suceso, el fallo de la Corte Constitucional sobre la adopción homoparental sigue generando debate. Si bien las familias de padres gay son una realidad de hecho, estas no habían sido reconocidas por la ley. Algunos sectores sociales se cuestionan sobre qué derechos primaron en la votación: si los de los niños, como se ha argumentado, o los de las parejas homosexuales.

"Impedir que un niño tenga una familia fundándose únicamente en la orientación sexual o el sexo de una persona o de una pareja representa una restricción inaceptable de los derechos del niño". Con esas palabras, la presidenta de la Corte Constitucional, María Victoria Calle, anunció la aprobación definitiva de la adopción por parte de parejas homoparentales en Colombia. Sin embargo, todavía hay muchas resistencias dentro de la sociedad para la implementación de esta medida. En otras palabras, falta un largo tramo antes de que las comunidades de activistas puedan decir que esta es una guerra ganada.

La decisión fue tomada en el marco de la sala plena de la Corte que resolvió una demanda contra tres artículos del Código de Infancia y Adolescencia. Se buscaba reformar las condiciones de adopción en el país y garantizar el derecho de los menores a tener una familia. Seis votos a favor y dos en contra terminaron por dar luz verde a esta práctica, una sentencia que constituye "un avance histórico contra la discriminación y en favor de la igualdad", según afirmó la Defensoría del Pueblo, a través de su cuenta de Twitter.

La ponencia en torno a la demanda interpuesta ante la Corte por el Abogado Sergio Estrada Vélez, fue realizada por el magistrado Jorge Iván Palacio, argumentando la igualdad para la adopción homoparental cumpliendo los mismos requisitos que contempla la constitución para parejas de sexos opuestos. Cabe resaltar que la mencionada ponencia y la posterior votación, se realizaron en ausencia por incapacidad del magistrado Jorge Pretelt, Presidente de la corporación. Durante los debates, se reconoció que las parejas del mismo sexo son tan aptas para criar a un menor adoptado como lo son las parejas heterosexuales.

El fallo garantiza que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y las casas de adopción no podrán negarse a considerar a una pareja del mismo sexo como posibles padres adoptivos de un menor por su orientación sexual. La Senadora Viviane Morales, quien desde el mes de febrero promueve un referendo para que sólo se permita la adopción en parejas conformadas por un hombre y una mujer, arremetió con fuertes críticas hacía la Corte Constitucional a las que se sumó el excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, quien desde su cuenta de Twitter aseguró que el fallo de la Corte "viola el concepto de familia que establece la propia constitución."

Los antecedentes más cercanos de esta decisión en relación con los derechos de la comunidad LGBTI+ han sido: el aval a las visitas conyugales para parejas del mismo sexo, en 2007; el derecho a recibir el pago de la pensión sobreviviente de pareja del mismo sexo, conseguido en 2008; el derecho a heredar propiedades, solicitar ciudadanía cuando la pareja es extranjera, estar cobijado en servicio de salud y el reconocimiento de las parejas homosexuales como una familia, todos conseguidos en 2011, y por último el reconocimiento de la unión marital de hecho en parejas homosexuales, en 2014.

Opiniones encontradas

"Creo que el fallo de la Corte está desplazando la opinión de los ciudadanos en general, representados para estos efectos por los magistrados que tuvieron a bien acceder a esta solicitud", afirmó en entrevista para el Lab de Historias la abogada de familia experta en Orientación Educativa, Beatriz Acosta de Donado. La profesional se refirió a la aprobación por seis votos contra dos que dio vía libre para la adopción homoparental en el estado colombiano. La decisión ha sido blanco de críticas por parte de los sectores conservadores de todo el país, que rechazan la medida y buscan truncarla mediante un referendo.

Acosta declaró que "desde el punto jurídico no tendría ninguna consecuencia, ya que se le aplicarán la misma regulación que para parejas heterosexuales" refiriéndose al fallo de la corte. Sin embargo, aclaró que tendrían "consecuencias en el  aspecto moral, religioso y ético en el cual se desenvolverá el adoptado; siendo éste el fundamento principal del repudio general que se le hace a esta decisión." El veredicto dado por la corte constitucional se encuentra en terreno endeble debido a la tarea que ha emprendido la senadora Viviane Morales: recolectar 1,8 millones de firmas para que se apruebe una ley que permita a los colombianos decidir sobre la adopción homoparental en las urnas.

La decisión por voto de los seis magistrados que reconoce el derecho de los niños a tener una familia y proclamar la igualdad de todas las personas, es calificada por Acosta como un fallo que "está defendiendo a la comunidad gay, porque se le está dando la igualdad de tratamiento legal al que tienen los heterosexuales en este momento en Colombia, recordando que Colombia es un estado social de derecho." Se abre de este modo el debate sobre qué se está defendiendo en realidad a través de esta sentencia, si a los niños y su derecho a tener una familia o a la comunidad LGBTI+, históricamente marginada.

Sobre el tema, el activista por los derechos LGTBI+ Alfredo De León ha expresado que "no se privilegió de ninguna manera el derecho de los homosexuales a adoptar, sino el de los niños a tener una familia" asegurando también que en Colombia aún falta la figura legal del matrimonio entre parejas del mismo para que se alcance la igualdad de derechos. Según el activista, que el artífice de la demanda ante la corte haya sido un hombre heterosexual significa que hay personas que creen en la igualdad y eso demuestra que no es imposible lograr el cambio.  

"La iglesia seguirá defendiendo la familia cristiana constituida por un hombre, una mujer y sus hijos" aseguró Ávila en una entrevista realizada por nuestros reporteros del Laboratorio de Historias. Para este sacerdote, no se trata de que la iglesia se acople a los criterios del mundo moderno, ya que si bien ésta respeta la condición de todas las personas, se rige solo por lo escrito en el evangelio "pues es ahí dónde se encuentra la verdad", afirmó. El religioso hizo especial énfasis en la diferencia entre la doctrina y la práctica pastoral, haciendo claridad en que la primera es inmodificable y la segunda se va ajustando a los tiempos y a los cambios sustanciales que en la sociedad se van presentando, de este modo, declaró: "como estamos ante realidades que son inevitables, tendremos que pensar en cómo evangelizar, como hacer sentir a estas personas que son hijos de  Dios, que no son aborrecidos."

Por su parte, la Iglesia Católica, que ha sido históricamente detractora de decisiones similares a la de la Corte Constitucional en todo el mundo, se pronunció al respecto a través de diversos comunicados de las arquidiócesis de todo el país. En estos se hace referencia a la importancia de la familia cristiana y los valores tradicionales. El padre  Juan Ávila, delegado de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Barranquilla, aseguró que para la iglesia es de vital importancia "la defensa fundamental y la promoción de la familia cristiana". El religioso, especialista en matrimonio y familia señaló que "se trata de comprender fundamentalmente que los niños necesitan un modelo paterno en el que exista un hombre y una mujer".

La alegría de ser visto

Según Joel Díaz, presidente del grupo para el activismo LGTBI+, Uninorte Diverso, la noticia de la aprobación de la medida ha sido motivo de gran alegría  ya que "defiende la ideología de la Corte de actuar en derecho". "Fue una sorpresa muy agradable, ya que nosotros sabíamos que la ponencia estaba programada pero no esperábamos tener un resultado tan pronto", comentó Díaz sobre la reacción de los miembros de Uninorte Diverso y de la comunidad LGTBI+ en general . Joel afirmó que a pesar de estar feliz se siente un tanto preocupado: "aún falta mucho por hacer, Colombia no está preparada para el cambio y esto se debe a la cultura que tiene el país: muy católica, muy conservadora".

Para  De León, se trata  más que todo de un problema de visibilidad. "Las familias homoparentales existen hace mucho tiempo, pero no reconocidas por la ley", "existen casos de parejas homosexuales que han criado niños, el problema es que la gente no quiere reconocer que eso sucede" comentó el activista de 23 años, quien es además  administrador de empresas, en una entrevista concedida al Laboratorio de Historias sobre este fenómeno, al que calificó como un "proceso de invisibilización". De León hizo un llamado a la comunidad LGTBI+ resaltando  que no todas las parejas del mismo sexo adoptaran, y sólo aquellas que cumplan con los requisitos lograran hacerlo, que no se trata de tomar decisiones a la ligera sino de pensar en el bienestar del menor.

Tanto para De León como para Díaz, la iniciativa de un referendo surgida del sector conservador es un sinsentido: "proponer un referendo para revocar la adopción es como proponer un referendo para revocar el divorcio: no tiene bases de ningún tipo, uno no puede llegar a imponer a alguien que no puede separarse porque a los demás les parece que no es correcto", declaró De León.

El pueblo colombiano se encuentra dividido. La polémica decisión de la corte ha suscitado la marcada definición de los sectores simpatizante y detractor. Para los activistas de la comunidad LGTBI+, es un paso de gran relevancia en la historia de  este grupo poblacional, sin embargo, según lo conversado con representantes del gremio, están plenamente conscientes de que hace falta un largo camino por recorrer antes de llegar a los términos de igualdad que buscan incansablemente. Por otro lado, las opiniones en contra se suman a la lucha para la revocatoria del fallo, y proclaman que ellos también tienen derecho a defender sus ideales.

La realidad proporciona un panorama confuso. Los colombianos están en medio de la tensión de miradas furtivas encontradas. Un "tira-que-jala" que se presume puede extenderse por mucho más tiempo.