La pasión por el arte y la música, desde el emprendimiento de Camilo Martínez


 

Apasionado por el rock y la vida musical, Camilo Martínez, egresado del programa de Administración de Empresas (2003) de la Universidad del Norte, hoy dirige un estudio de arte en Miami, denominado Funky Disonantes Studio, con el que asegura disfrutar con autenticidad su amor por el mundo artístico. El emprendimiento, para él, ha sido un elemento clave en la vida que le abrió diferentes oportunidades en el campo laboral del arte y el marketing.

Sus primeros pasos en la profesión iniciaron en la universidad, durante la carrera. Al terminar el pregrado hizo una especialización en marketing en Bogotá y luego se adentró al mundo de la música, aprovechando la formación académica en Uninorte para montar su propia agencia. 

"Empecé a desarrollar web y diseño gráfico, monté mi propia esencia. Empecé a colaborar con diferentes desarrolladores, creando un equipo a distancia, desarrollando para clientes en Estados Unidos, así como desarrollos locales en Bogotá”, evoca Camilo. 

Aprovechando su trabajo en la industria musical, empezó a crear páginas web para artistas y a buscar desarrollos para hacer soluciones tecnológicas en torno a la venta de música. En aquel entonces trabajaba de la mano con Sony Music, lo que le dio mucha experiencia manejando equipos locales.

Luego de dejar a un lado la parte musical, inició su primer emprendimiento en el crossfit, tras haber adquirido una primera y satisfactoria experiencia en Bogotá. “Después de estar tantos años en Bogotá regresé a Barranquilla y monté un crossfit, fue mi primer crossfit. Ya había entrado a hacer crossfit en Bogotá, me parecía que era algo súper revolucionario y quería llevar esta idea Barranquilla. Así que inicialmente me traje unos socios de Bogotá y junto a mi esposa iniciamos el primer crossfit aquí y fue una experiencia muy interesante. Después de ahí tuve un crecimiento muy bueno dentro de mi propia empresa, ya teniendo negocio propio con mi agencia” expresa Camilo.

Experiencia en Uninorte

Nuestro egresado afirma que ingresar a la Universidad del Norte fue una de las mejores decisiones en su juventud. “Cuando ingresé quería ser artista, pero por cuestiones familiares terminé entrando en administración, sin embargo, fue lo mejor que me pudo haber pasado porque me ha dado un background grandísimo. El saber cómo funciona el negocio, dónde debe estar ubicado, el cómo realmente funciona la parte comercial. Pensé muy organizado en ser multifuncional o poder administrar recursos, ver a futuro en las cosas y poder entender que tengo que organizarme de esta manera y hacer un presupuesto para poder entrar a este negocio. Me dio esa estructura que no hubiera tenido en otro lugar”, puntualiza.

A su vez, destaca que la base para cualquier persona emprendedora es la fuente del conocimiento. “Yo creo que la base para ser buen emprendedor es tener una formación académica, o si no es prueba y error, y la plata no alcanza, no hay bolsillo que lo sostenga. Creo que Uninorte te da una base muy buena para poder entrar a crear negocios y explorar lo que más quieras hacer”.

Camilo tiene claro que la experiencia brinda la formación restante, siempre y cuando se tenga una base sólida de conocimientos, “porque ante cualquier eventualidad, si no tuviera la formación que tengo, no hubiera sabido cómo presupuestar o hacer cambios para poder transformar o rehacer lo que hemos estado haciendo durante años”.

Es por eso que argumenta que la base del éxito está en intentarlo, tomar el riesgo y emprender, teniendo de base los conocimientos académicos para ir en busca de nuevos retos. “Les recomiendo a jóvenes universitarios tomar en cuenta toda la información. Por más tediosa que puede llegar a ser una materia, por ejemplo, en la práctica nos damos cuenta cuán necesaria es su aplicación”, concluye.

 

Por Jordy Barrios