Blogs

¡Llegó el Día “E”!

El Ministerio de Educación Nacional (MEN) y el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educacion (ICFES) ha venido ajustando de manera sostenida los tipos y metodologías de evaluación de los estudiantes para dar cuenta de mejor manera el desarrollo de las competencias académicas de los estudiantes en los diferentes niveles educativos en los cuales se subdivide el sistema educativo colombiano, en esta línea el ICFES avanzó en el año 2015 en el cálculo y socialización del Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE) el cual generó reacciones a favor y en contra tanto dentro como fuera del sistema educativo.

El cálculo del índice recoge la experiencia que esta materia se aplicó en el estado Mina Gerais en Brasil, evaluando para el caso colombiano 4 componentes: 1) progreso en las pruebas saber (lenguaje y matemáticas); 2) desempeño en las pruebas saber (lenguaje y matemáticas); 2) eficiencia con base en la tasa de aprobación; y 4) ambiente escolar (ambiente en el aula y seguimiento del aprendizaje). El ISCE unifica los resultados de los 4 componentes en un puntaje consolidado que va de 1 hasta 10; y que es calculado para los niveles educativos de básica primaria; básica secundaria y media. Dejando de lado el debate sobre la calidad técnica del indicador y su referente a nivel internacional, esta nueva metodología de medición puede interpretarse como un avance en lo que respecta a la mejora en la medición del desarrollo académico de los estudiantes; dado que se enfoca hacia el progreso y eficiencia interna de las instituciones educativas en los diferentes niveles que atienden.

De acuerdo a los resultados que para el año 2016 ha reportado el MEN y el ICFES para las entidades territoriales certificadas (ETC) del Atlántico, encontramos algunas particularidades que vale la pena destacar en cuanto al comportamiento del ICSE a nivel agregado en las ETC del departamento. En este orden de ideas, primer lugar se destaca en que en el nivel de Básica Primaria  el ISCE de las ETC de Barranquilla (5,72), Malambo (5,59) y Soledad (5,42) avanzaron con respecto a 2015 y se ubicaron por encima del promedio nacional (5,51), por su parte la ETC Atlántico[1] (4,62) mejoró con respecto al año inmediatamente anterior, sin embargo, se encuentra por debajo del consolidado nacional.

En segundo lugar encontramos en nivel de básica secundaria en donde las 4 ETC mejoraron con respecto a 2015, sin embargo, solo Barranquilla (5,58) registró un ISCE mayor al promedio nacional (5,27) , Atlántico (4,46), Malambo (5,10)  y Soledad (5,12) puntúan por debajo de la media nacional. En tercer lugar encontramos la educación Media, con respecto a este nivel, se observa un comportamiento similar al observado en secundaria con avances con respecto a 2105, pero rezagos de las ETC Atlántico (4,70), Malambo (5,32) y Soledad (5,62) con respecto al consolidado nacional (5,89), una vez más se destaca Barraquilla (6,00) como la única ETC del departamento por encima de la media Nacional.

De acuerdo a la información expuesta en los párrafos anteriores indica que a nivel agregado el departamento del Atlántico avanza lentamente en la mejora sustancial en aquellos ámbitos del sistema educativo de los cuales da cuenta el ISCE, sin demeritar los avances que ha registrado el Distrito de Barranquilla en lo que respecta a la mejora de este indicador.

Por otra parte, debemos considerar que el debate de fondo se cimienta en el hecho de que Colombia –En especial la Administración Pública a Nivel Nacional- se encuentra en deuda en la concertación a nivel social de nuevas formas de evaluación, en el cual se representen de forma integral aquellos aspectos al sistema educativo que influyen sobre los resultados de aprendizaje. Teniendo en cuenta esta perspectiva, si bien el ISCE aporta información valiosa y quizás fundamental para la evaluación de la calidad del sistema educativo, dicha información es insuficiente para abordar de forma completa la comprensión del proceso que genera estos resultados.

Bajo esta perspectiva, debe considerarse en especial en el espacio de discusión de las excelencia académica, como el día E, que una escuela puede considerarse de calidad en la medida que promueve el progreso integral de todos los estudiantes más allá de lo que sería esperado, considerando sus posibilidades iniciales y su situación social, cultural y económica, y puede garantizar de alguna manera su éxito en la comunidad en la que está inmerso y/o ser promotor del cambio social, asociando de forma más íntima la eficiencia y la calidad de la educación[2], en este sentido además de discutir los mecanismos que operan en el mejoramiento de los indicadores establecidos por el MEN, es hora de pensar como aumentar el alcance de dicha reflexión para llegar a aquellos ámbitos de la calidad educativa que el ISCE no alcanza a recoger.

 


[1] Municipios no certificados.

[2] Piñeros, J. (2004). Dimensiones del mejoramiento escolar: la escuela alza el vuelo. Convenio Andrés Bello. Editorial Nomos. Colombia, 2004.