El cine para César Acevedo, premiado en Cannes

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Imagen de la película ‘La tierra y la sombra'.

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01 feb 2016

La nominación de ‘El abrazo de la serpiente' a los premios Óscar como mejor largometraje extranjero fue la culminación de ocho meses históricos para el cine colombiano. Ocho meses que tuvieron inicio el pasado mes de mayo cuando el director caleño César Acevedo obtuvo la Cámara de Oro, como mejor ópera prima en el Festival de Cannes, por su película ‘La tierra y la sombra'.

Además de conseguir el que hasta el momento es quizás el mayor galardón en la historia del cine de nuestro país, Acevedo, de 31 años, obtuvo otros tres premios durante la Semana de la Crítica en Cannes: el premio de la Sociedad de Autores, director revelación y reconocimiento del público.

Este comunicador social egresado de la Universidad del Valle fue invitado a la X Edición del Carnaval de la Artes, donde tomó parte de un conversatorio llevado a cabo en las instalaciones de la Universidad del Norte, el 22 de enero. Allí habló con el profesor Alfredo Sabbagh sobre la inspiración detrás de ‘La tierra y la sombra' y sus apreciaciones sobre la industria de cine colombiana, previo a una proyección de su película.

"Yo no estudié cine y nunca tuve una relación romántica con el cine. Estudié comunicación social porque me gustaba mucho escribir y creía en el poder de este oficio para generar cambios", rememoró Acevedo ante una audiencia compuesta por estudiantes de comunicación de primer semestre de Uninorte.

Fue durante su estancia en la universidad donde Acevedo conoció el lenguaje del cine: "Me maravilló como enriquecía mi experiencia sobre la vida y el mundo". Inicialmente empezó trabajando en cortometrajes y documentales "cargando cables y llevando los cafés" y posteriormente se desempeñó como director de fotografía. "El cine es algo que no se aprende solo estudiando, o viendo películas, sobre todo se aprende con las manos", expresó el cineasta.

Su creciente pasión por el cine lo hizo querer contar sus propias historias y desarrollar su propia mirada, pero la inspiración para su primer guion llegaría en forma de una tragedia familiar. "La muerte de mi madre fue un dolor muy fuerte –yo me críe solo con ella. Lo que quise hacer en ese momento con la película era intentar hacerle frente al olvido y recuperar a los seres que amaba usando el lenguaje cinematográfico".

Así inició un proceso de 8 años de escritura, financiación y realización que culminaría en ‘La tierra y la sombra', la historia de un viejo campesino que regresa a la casa que abandonó a cuidar de su hijo moribundo, mientras su nuera y la anciana que alguna vez fue su mujer trabajan en un cultivo de caña como corteras. Al regresar encuentra que lo que una vez conoció ya no existe y su familia se encuentra amenazada por la devastación ambiental que han traído los cultivos.

"Es una película muy humana, honesta, sencilla, que era un microcosmos: una casa un árbol, un cultivo y ahí se desarrolla una historia donde hay muchos sentimientos vinculados. Una película que apuntaba más a la emocionalidad que a los acontecimientos", afirmó el caleño sobre su debut cinematográfico.

Aunque Acevedo se muestra agradecido por la gran acogida que ha tenido su primer filme en la crítica, admite que la clase de cine que él hace no trae grandes ingresos.

"De esto se puede vivir muy modestamente, casi pobre. Pero al final lo que importa no es la plata. ‘El abrazo de la serpiente', por ejemplo, ha tenido un reconocimiento muy grande pero cuando uno ve la cifra de taquillas… la gente no fue. Ahora volvió a las salas y le dieron muy pocas salas, a pesar de que es la primera vez que tenemos una película nominada al Óscar", criticó.

El joven cineasta afirma que esto es resultado del colonialismo de Hollywood en las pantallas colombianas. "Aquí en Colombia, a todos estos multiplex lo que les interesa es vender. Y el mensaje hollywoodense es muy claro: ustedes no necesitan pensar, no necesitan sentir cuando van a una sala de cine. Simplemente los invitan a que se llenen la barriga de crispetas y cuando se acaba la película, se prende la luz, salen y no les queda nada".

Por ello, Acevedo instó a su audiencia de futuros comunicadores a valorar la formación que van a tener en su tiempo en la Universidad, para descubrir otras miradas y formas de pensamiento. "Ustedes son afortunados que van a tener una educación privilegiada, pero aquí lo que les van a dar son herramientas para desarrollar su pensamiento, y ya ustedes van a tener que empezar a hacer elecciones de lo que van a hacer con esto".

Por Andrés Martínez Zalamea

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