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DONACIÓN DE ÓRGANOS: UNA CULTURA DE DONANTES PLASMADA EN LETRA MUERTA.

 

Por: Cristian David Altamar Badel.

En la actualidad la donación de órganos se ha vuelto un  tema de  mucho interés jurídico, social, político y cultural, convirtiéndose en uno de los más grandes retos para la  ciencia y el derecho. Incluso para Colombia, uno de los países con la tasa más baja de donantes de órganos en el mundo. No obstante, según el informe emitido anualmente por el Instituto de Salud, en el año 2017 Colombia, aumentó en un 21% su tasa de donaciones en relación al año 2015 que eran 8.4 donantes por cada millón de personas (Semana, 2018). Ahora bien, este incremento no representa mucho si es comparado con la cantidad de personas que se encuentran en lista de espera por un órgano, según un artículo de la revista Semana, “hasta diciembre de 2017, 2.488 personas se encontraban en lista de espera, de estas 16 esperan un corazón, 133 un hígado, 2.316 un riñón y 23 un pulmón”.

Podemos acuñar el aumento en las cifras de donantes a la Ley 1805 del 2016, que entró en vigencia en febrero del 2017, ampliando la presunción legal de donación de órganos y componentes anatómicos, además eliminando la posibilidad de los familiares a oponerse sobre esto si la persona en vida así lo hubiese manifestado. Sin embargo, en su corto articulado, esta ley dio muchas indicaciones que seguir e instituciones a crear para cumplir a cabalidad la finalidad de la ley que es crear una cultura de donaciones en todo el país, pero en pleno 2018, como ciudadano, puedo afirmar, desde mi parecer, que todas esas indicaciones e instituciones para crear y promover la cultura de donantes en los ciudadanos, no fue más que letra muerta dentro del papel. Esta tesis la soporto en dos argumentos claves para el desarrollo de este escrito. El primero será la escasa educación que se ha brindado a la ciudadanía, por no decir nula. Segundo, la constitución de instituciones que reglamenten la materia.

En primer lugar, usaré como referente España, país líder en donación de órganos a nivel mundial durante 28 años consecutivos según el ranking ofrecido por la ONT a inicios del 2018. Su estructura en cuanto a la construcción de una cultura de donantes, se ha cimentado principalmente en la publicidad y educación que le brindan al tema. Según un artículo publicado por el periódico español El País, en 2018, la colaboración de los profesionales en el área de donación de órganos, intensivistas coordinadores de trasplantes, sumado a la educación ciudadana y la detección de donantes potenciales, sin dejar a un lado la muerte asistolia[1] han sido los factores claves para el aumento anual en el número de donantes en el modelo español.

De este modo, puedo observar como el factor de la educación a la ciudadanía influyó en la consolidación de un modelo eficaz y eficiente en cuanto a la donación de órganos, y es que este no es un tema irrelevante, es la posibilidad de salvar vidas mediante un gesto empatía y solidaridad. Si bien es cierto que la ley ha sido la mejor iniciativa en Colombia, esta se ha quedado corta en cuanto a la publicidad y educación que el gobierno le ha dado.

En segundo lugar, los artículos 10° y 13° de la Ley 1805 del 2016, consagran una regulación para los extranjeros y además la creación de una entidad que se encargará de normativizar y mantener actualizada la información sobre la donación de órganos. En ese sentido, el artículo 13 brindó un plazo de doce (12) meses para la consolidación de la Comisión Intersectorial de Calidad; la cual estaría conformada por representantes de la Red de Donación de órganos y demás, pero en pleno 2018, vencido el plazo para su consolidación no hay rastros públicos de su consolidación, lo más cercano a ello fue una circular informativa emitida por el Ministerio de Salud, sobre la donación de órganos y las preguntas frecuentes titulada como “ABECÉ: Preguntas frecuentes sobre donación de órganos”.

Del mismo modo, el artículo 10° de dicha ley, consagra la prohibición sobre la prestación de servicios de trasplantes de órganos y tejidos a quienes fueran no residentes en el territorio nacional, salvo que su cónyuge o un pariente con cuarto grado afinidad consanguínea si lo fuera. Teniendo claro esto, y el análisis que realizó la corte sobre el mismo en la sentencia T-728/16 concluyó con que el Gobierno Nacional en el menor plazo posible debería reglamentar todo sobre este artículo lo que demuestra el vacío en la normativa; así  las cosas, en 2018 y tras investigar sobre el tema solo quedaron rastros del polémico caso del hondureño en la sentencia mencionada anteriormente, y finalmente un foro implementado en Bogotá sobre las estrategias para mejorar la donación de órganos. No hubo regulación o reglamentación alguna sobre los parámetros para la prestación del servicio de donación de órganos y tejidos a extranjeros no residentes en el país.

En ese sentido, es necesario reforzar estos puntos clave y fundamentales para lograr una verdadera cultura de la donación que se dé por un gesto de solidaridad y empatía, mas no una obligación implícita respaldada por una presunción legal.

En conclusión, la entrada en vigencia de la Ley 1805 de 2016 ha incrementado en pequeñas proporciones la cantidad de donaciones en el país, no obstante sigue sin compensar la larga lista de espera que se encuentra en el país. Las razones fundamentales que desatan esta situación han sido: En primer lugar, la falta de educación y capacitación por parte del Gobierno Nacional a la ciudadanía, dejando escasa de información a la sociedad colombiana, lo que conlleva al segundo detonante que es la falta de reglamentación o instituciones que crean dicha reglamentación para hacer efectiva la educación, publicidad, y regulación de la donación de órganos en los diferentes campos que se pueden presentar, como por ejemplo en extranjeros no residentes en el país. Sumado todo lo anterior, reitero mi posición sobre las indicaciones que trae integrada la Ley 1805 y su constitución como letra muerta dentro del papel a falta de ejecución por las autoridades que le correspondía dicha labor,.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

El Congreso de Colombia. (04 de Agosto 2016). Artículo.10° y 13°. Por medio de la cual se modifican la Ley 73 de 1988 y la  Ley 919 de 2004 en Materia de donación de componentes anatómicos y se dictan otras disposiciones. [1805/2016]. Do: / Recuperado de: http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/LEY%201805%20DEL%2004%20DE%20AGOSTO%20DE%202016.pdf

Corte Constitucional, Sala Cuarta de revisión. (16 de diciembre 2016). T-728/16 [MP. Dr. Alejandro Linares Cantillo] Do: / Recuperado de: http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2006/T-568-06.htm

Instituto Nacional de Salud. (2015). Informe Anual Red de Donación y Trasplantes Colombia (ISSN 2256-408X). Recuperado de http://www.ins.gov.co/lineas-de-accion/Red-Nacional-Laboratorios/Estadsticas/Informe%20Red%20de%20Donaci%C3%B3n%20y%20Trasplante%202015.pdf

Revista Semana. Colombia crece en donación de órganos. Salud. 20 de Febrero, 2018. Recuperado de: http://www.semana.com/opinion/articulo/elecciones-2018-estudiar-propuestas-de-los-candidatos-por-eduardo-pizano/557443
 

[1] Donación por muerte a causa del cese de latidos cardiacos.

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