¿Las TIC sin sentido?

No hay nada mas miedoso que un político que ofrece computadores o cualquier otro tipo de tecnología para "mejorar la educación". El problema no es que la ofrezca, la cuestión es que lo  haga sin un plan de sostenibilidad a largo plazo, sin saber lo que cuesta y sin establecer cuáles son los beneficios reales para la calidad de la educación en el país.  Está de moda. 

 

El riesgo de que la dotación tecnológica para los colegios se vuelva parte de las campañas políticas para conseguir votos y adeptos es muy alto, porque ya varios alcaldes han hecho compras millonarias de equipos para Colegios, sin garantizar el mantenimiento.   A la parte económica se le suma el reto pedagógico. Se entregan equipos sin formar a los docentes, se piensa en masificación y no en calidad, y al final, las clases siguen siendo las mismas. He visto clases con computadores personales en donde los niños toman el pc como si fuera el cuaderno, solo para escribir en word y eso es ya "super innovador".

 

Hay que tener claros para qué y por qué queremos cierta dotación tecnológica en nuestros centros educativos. En el CEDU, por ejemplo, a través de la Unidad de Tecnología para el Aprendizaje, se trata de revisar cuál es el tipo de tecnología emergente más pertinente para apoyar procesos pedagógicos. Se trata de asumir una postura critica, investigativa y amplia al uso de tecnología con más sentido en clase.  De igual manera, nuestros docentes reciben formación en cómo potenciar el uso de herramientas para mejorar el aprendizaje de los estudiantes. 

 

Es un reto que requiere de un esfuerzo diario. Para ver más sobre esto, clic aquí 

¿Qué hago el primer día de clases?

Este semestre continúo con la cátedra "Cómo leer Medios Masivos", un espacio dentro de las electivas básicas que pueda ser aprovechado por estudiantes de distintas carreras. Es una asignatura interesante, variada y creativa, pero que no hace parte de las denominadas "materias importantes" , por lo que muchos suelen llegar el primer día con bajas expectativas de aprendizaje. 

El reto del primer día es poder mostrarles cómo la asignatura es transversal a su vida cotidiiana y que ellos descubran el sentido de estar en clase presencial dos horas a la semana y  tomarse el trabajo de desarrollar las actividades virtuales que se plantean. 

No es fácil, pero lo más importante es que durante las clases presenciales se sientan involucrados y desarollen su potencial a través de ciclos creativos como he denominado su participación durante la sesiones. La idea es arrancar con una presentación al estilo Pechakucha de 6 minutos para detonar un interrogante que deberán responder al final . El resto lo construimos entre todos los estudiantes, de este modo, la presentación va creciendo con sus propios aportes. 

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¿Qué hago el primer día de clases?

Dificultades al producir vídeos en clase

Es frecuente escuchar que a los estudiantes les encantan los medios de comunicación y que se sienten motivados cuando se usan en clase, sin embargo, si esta incorporación no se hace de manera planificada, resulta un arma de doble filo. 
 
A continuación, ennumero los errores (debilidades mejor) que he podido identificar durante el proceso de producir contenido audiovisual en clase.  Es decir cuando queremos que nuestros estudiantes produzcan un vídeo.
 
1. Creer que hacer un vídeo es muy fácil: generalmente se vende la idea de que hacer un vídeo no requiere de tiempo o esfuerzo. Se tiene la vaga noción que sólo es poner una cámara y hablar. Los docentes desconocen las fases de la producción audiovisual y lo que implica, por lo que generalmente, asignan tareas imposibles de cumplir como " hacer un vídeo de 15 minutos para dentro de  una semana".  En la mayoría de los casos, los estudiantes terminan contratando a un experto que les saque del lío y no participan del proceso.  Realizar un vídeo de buena calidad tanto en lo narrativo como en lo técnico, requiere de ciertas habilidades que son difíciles de desarrollar en tan sólo un semestre académico y además requiere de muchas horas de trabajo.  La gente se sorprende cuando uno explica que para 5 minutos de vídeo se requieren, al menos, 2 horas para grabar y unas 3 más para editar (sin contar detalles finales, ni el tiempo de pre-producción).  Los docentes se apresuran pensando que "todos los nativos digitales" saben hacerlo y llegan a la frustración cuando se dan cuenta que a veces es una tarea poco realista.  Al final, todos los estudiantes suben a la web una presentación en power point con una voz de fondo que nadie recordará, ni entenderá.  Creo que es importante aclarar que el vídeo será en todo caso, amateurs, hecho en casa, y bajo ese supuesto, no se puede exigir al estudiante gran calidad técnica. 
 
2. No tener un objetivo claro: Esto ocurre con cualquier estrategia, pero en este caso, es más frecuente.  Los docentes no saben para qué ponen la tarea de "hacer un vídeo".  Al preguntarles,  generalmente responden que es para "desarrollar habilidades comunicativas" . Es bastante complejo, porque generalmente la tarea se asigna como final de la asignatura y durante todo el semestre no han visto nada, por ejemplo, sobre cómo se escribe un guión, cómo se cuenta una historia y qué elementos se deben tener en cuenta a la hora de estructura la producción.  
 
Es duro desarrollar habilidades comunicativas con una sola tarea. La creatividad y la expresión requiere de un proceso sostenido, en el que se le deben dar las herramientas para que el estudiante despliegue su creación.  Esto se vuelve una barrera, especialmente, si estamos hablando de carreras relacionadas con números o ingeniería.  En otros casos, algunos docentes responden que el objetivo es para que los estudiante se apropien de un tema del curso y refuercen su conocimiento sobre el mismo. Este objetivo hay que tomarlo con pinza. Primero, la producción de video es grupal,  por lo que es dificil medir esto. Generalmente tenemos una visión del trabajo grupal bastante corta, por lo que siempre habrá uno o dos que ponen las ideas y hacen la investigación y los demás observan.  Habría que combinar esto con otras estrategias de evaluación individual.  Segundo:  la investigación sobre un tema podría ser de más de 50 páginas y todo eso no se puede traducir en un vídeo de corta duración.  Si el objetivo final es este, entonces, ¿por qué producir el vídeo? ¿No es más fácil llegar a la fase de producción de guiones? En mi experiencia he visto los rostros de pánico de los estudiantes cuando el profesor llega con esta tarea. Les dices que "es el final"  los estudiantes quieren saltar por la ventana o  simplemente buscar rápidamente un estudiante de Comunicación que les ayude.   Es dificil determinar si un estudiante profundizó más sobre un tema porque hizo un vídeo, pero tal vez, funcione. pero creo que si se hace de una forma planificada. 
 
3. No tener clara la forma de evaluar:  Los docentes al no tener el objetivo claro, pues tampoco saben qué  quieren  medir.  No organizan rúbricas,  o si las hacen, le dan mucho peso a lo técnico y no valoran con mayor porcentaje la investigación sobre el tema y el guión.  Si el docente tiene claro por qué y para qué asignó la actividad esto será más transparente y podrá, desde un comienzo, aclarar con los estudiantes cómo será valorado todo el proceso. 
 
Sin duda alguna hacer un video es tan complejo como hacer un ensayo. Recuerdo estas tareas del pregado  "haga un ensayo de 10 cuartillas, dónde argumente y dialogue con al menos 3 autores, exponga su punto de vista y plantee  un debate..". ¿Puede hacerse bien al primer intento? ¿Cuándo tiempo tarda uno en lograr  escribir un ensayo de calidad que responda a esta exigencia?  Generalmente, el docente nunca pide un borrador del ensayo, ni versiones previas - no hay tiempo para eso - entonces tratas por todos los medios de lograrlo y te preguntas: ¿Cuánto demora mi profesor haciendo un ensayo  y/o artículo para publicar en un revista especializada?  Tal vez, meses de trabajo y búsqueda, entonces. ¿por qué existen este tipo de actividades que no son realistas en cuanto al tiempo vs logro? En la Maestría en la Nacional casi que había un ensayo por semana, así que pude comprender que es una habilidad que se desarrolla con la práctica y "no sale" de un día para otro, creo que en esa época era una máquina de hacer ensayos. 
 
Cuando estudias Comunicación, sabes que hasta el más corto documental y/o reportaje lleva días y hasta meses de revisión de guión y de pre-producción. Se trabajan muchas versiones, borradores y siempre hay múltiples maneras y caminos para contar una historia. Tal vez, lo que falte sea un marco de producción de video para estudiante que no tienen idea de lo audiovisual. Esto les permitiría vivir la experiencia con menos estrés y sacarle el máximo provecho. 
 

 

¿Qué es lo que la escuela hace con los medios?

Cuando nos preguntamos sobre la radio, la televisión, el cine, los periódicos, Internet, el tema más frecuente es si los medios influyen especialmente en los jóvenes y si ellos están listos o no para enfrentar y digerir los mensajes.  Esto es lo que analizan, en general, los estudios de recepción.

 

En este sentido, existen distintas maneras de acercar a los estudiantes a los medios de comunicación. Una forma, es cuando en las aulas se analiza programas de televisión, películas, fragmentos de noticias, vídeos musicales o piezas publicitarias, entre otros materiales. En este caso, durante las sesiones, el docente guía la clase sobre temas en particular y trata de disparar la discusión sobre cuestiones problemáticas, sentando las bases para que los estudiantes abran una mirada crítica frente al mensaje y puedan ir más allá de lo que ven.

 

Para el tema de los impresos, por ejemplo, se habla de Prensa Escuela. Un programa a nivel mundial que permite que los alumnos desarrollen las asignaturas a partir de las noticias. Si se está en una clase de matemáticas, por ejemplo, el maestro tiende a realizar ejercicios con las cifras y datos estadísticos que encuentre, y a partir del hecho noticioso desarrolla el tema de la clase. Generalmente, el objetivo que persigue el profesor es entregar los elementos para que analicen los contenidos.

 

Esta dinámica de usar los medios en el aula, a modo de análisis de las estructuras discursivas, si bien permite entregar elementos de crítica a los alumnos frente los mensajes que consumen, desconoce prácticamente su papel dentro de la construcción del discurso. Es decir, que se les limita en  su papel de audiencia activa y se les trata como meros depositarios de mensajes que "no saben leer".

 

En este orden de ideas, otra manera de usar los medios en el aula es ofrecer a los alumnos la oportunidad de convertirse en productores de su propio contenido." Los medios influyen en las cuestiones referidas antes que la actitud misma. Es decir, los medios se mezclan con los discursos conexos" (Morley 1996). En este sentido, son conocidas las experiencias de periódicos, emisoras, vídeos y páginas web escolares en donde los estudiantes son los protagonistas. En algunas instituciones escolares los trabajos de producción audiovisual se enmarcan dentro de las asignaturas extraescolares o bien dentro de la estructura curricular establecida. 

Si bien es cierto que la literatura sobre el tema es amplia, son escasas las referencias sobre las reacciones de los jóvenes en la clase o sobre el análisis de sus propias producciones. Parece ser que todos podemos diseñar una guía de uso de medios en el aula, pero no todos podríamos decir con certeza para qué y por qué organizar clases relacionadas con Medios de Comunicación. De allí que se pase de realmente usar los medios con un objetivo claro a hacerlo por moda o por no quedarse "afuera". Tal como lo afirma el investigador portugués y Vitor Reia-Baptista:

 

La pedagogía de los medios se basa en un conjunto de fenómenos intrínsecos de los medios, cuyas dimensiones pedagógicas se hacen sentir en los más variados contextos, llegando tanto a los públicos receptores de esos medios, como a sus agentes emisores; casi siempre, sin que unos y otros, tengan plena conciencia de ello y sin que hayan adquirido capacidades especiales en ese sentido (Reia-Baptista 2006).

 

 La pedagógica de los medios o Educación para los medios, actualmente es conocida como Media Literacy, término que surgió a partir de los estudios comunicacionales británicosEl tema, alfabetizar en medios,  ahora pasa por la tendencia Internet, las redes sociales, las nuevas formas de lectura, el uso del chat, de los teléfonos móviles y por la preocupación de cómo hacer una red más segura para los niños y jóvenes que la consultan.  Es decir, cambian los medios y al mismo tiempo van evolucionando las reflexiones teóricas sobre  el impacto de estas transformaciones en la sociedad.

Según los estudios adelantados por la Comisión Europea sobre el tema, la alfabetización en medios puede definirse como :

La capacidad para acceder, analizar y evaluar el poder de las imágenes, sonidos y mensajes con los que nos enfrentamos diariamente y que forman parte importante de nuestra cultura contemporánea, así como la capacidad para comunicarnos de manera competente en los medios existentes sobre una base personal. La alfabetización en medios tiene que ver con los medios, incluida la televisión y el cine, la radio y la música grabada, los medios impresos, Internet y las restantes nuevas tecnologías de comunicación digital (Comisión Europea 2007)

En este sentido, autores europeos reconocidos como Len Masterman[2] y Manuel Alvarado, del British Film Institute o David Buckingham y Sonia Livingstone, del Institute of Education de la Universidad de Londres, coinciden en afirmar que la educación aún está en mora  y no logra acercarse al ritmo que imponen las transformaciones mediáticas.

Pareciera que la producción de medios en el aula es de carácter marginal y se mantiene como un hecho aislado, dispuesto, solamente para quienes están interesados en convertirse, en un futuro, en productores de televisión o de cine.  Es lamentable que las teorías sobre la educación audiovisual pocas veces consigan igualar el paso y el refinamiento de los propios medios, Masterman, (1993) citado por Ledesma (2006).

La escuela, entonces, mantiene una brecha entre lo que sucede en el mundo real y lo que realmente puede hacer. Este distanciamiento ocasiona que los estudiantes vayan siempre un paso adelante respecto a los maestros, no sólo por el tema generacional o de edad, sino también por la manera cómo ellos se pueden relacionar con los nuevos medios: se levantan por la mañana y no reciben el periódico de papel de la boca del perro, sino que encienden el ordenador y comienzan a escanear sobre distintos periódicos, hipertextos, imágenes, al tiempo, que se ponen en contacto con otros usuarios, chatean, crean redes sociales, y escuchan música. "El peligro de los valores democráticos yace precisamente en la brecha abierta entre la relativa sofisticación y el poder de los productores de medios, y las audiencias" (Masterman 2007).

Este improvisado uso de los medios en el aula conduce a que muchos docentes desconozcan cómo integrarlos realmente en el currículo institucional, cómo utilizarlos de forma interdisciplinar y transversal, o a que, las asignaturas relacionadas con medios, queden aisladas de todo el plan académico de la institución.

Los autores consultados durante la revisión de la literatura tienen una postura crítica sobre el papel de la formación de medios en la escuela y sobre si el sistema educativo está preparado para asumir este papel. Sin embargo, no desconocen la importancia de  Media Literacy y del gran valor que cobra en una escuela cada vez más permeada por la cultura de la información y la comunicación. Entre más individuos tengan elementos de juicio para interpretar los mensajes que recibe tendrá más herramientas para construir un entorno político, cívico y social que mejore sus relaciones con la sociedad.

La escuela y la familia comparten la responsabilidad de preparar a los jóvenes para vivir en un mundo dominado por las imágenes, las palabras y los sonidos. Niños y adultos deben poder descifrar la totalidad de estos tres sistemas simbólicos, lo cual entraña un reajuste de las prioridades educativas, que puede favorecer, a su vez, un enfoque integrado de la enseñanza del lenguaje y de la comunicación (UNESCO 1982) 

 

Siguiendo lo indicado por la UNESCO, se ha pasado entonces a acuñar el término empoderamiento, que en términos simples, es dar las herramientas para que un grupo social o una comunidad tome las riendas de su propio desarrollo teniendo más opciones educacionales y de juicio crítico frente a los mensajes del discurso oficial mediático. 

De igual manera, en la actualidad,  no sólo se trata de hablar en una clase sobre la televisión, la prensa o la radio, sino que también se debe formar a nuestros alumnos entorno a la explosión de información que ofrece Internet  y además,  hay que adaptar los currículos para afrontar las nuevas etapas por la que atraviesan los mismos medios: la neo-televisión, la radio en línea, el diario electrónico y las nuevas formas de lectura, solo por mencionar algunas.

En el caso del uso de la televisión en clase, se toma como punto de partida la realización de vídeos por parte de los alumnos y el análisis de películas y comerciales. En este caso, los estudiantes analizan el punto de vista del autor, la realización a nivel técnico: construcción del guión, ubican los elementos destacados de la historia, entre otros elementos, pero poco se está hablando en clase, de la televisión interactiva o de la fusión TV-Internet.  Tal vez, la referencia más cercana que tienen los estudiantes sobre el tema, es el gusto por los realities shows. "La mayor parte de los sectores profesionales y de los ámbitos sociales está ya inundada de una extensa gama de herramientas informáticas y de los servicios asociados a ellos; como consecuencia, las TIC representan de manera irreversible un papel  protagonista tanto en las actividades profesionales como en la vida privada o en el espacio público"  ( Miège 2007).

En la actualidad, distintos autores se han encargado de formular modelos alternativos de comunicación en el aula, de facilitar la discusión en distintos seminarios y congresos en el ámbito internacional y de poner sobre la mesa el tema desde el punto de vista social: entre mejor sea la formación en medios,  los estudiantes estarán mejor preparados para encarar los retos y problemas de la denominada Sociedad de la Información.

En este sentido, existen distintas maneras de acercar a los estudiantes a los medios de comunicación, pero es evidente entonces, que la escuela, está un paso atrás en el tema. Surge la pregunta, entonces, sobre cuál sería el mejor camino para que la escuela pudiera salir de su estructura rígida y se abriera a las nuevas tendencias de uso de las herramientas de la información y la comunicación.

La escuela hace de los medios un uso tradicional escueto  y fragmentado. Los medios son el escudo para hablar de innovación y nuevas tendencias. No desconoce su importancia y valor dentro del currículo, pero tampoco le da el valor, la importancia necesaria y los planes de estudio están totalmente desligados del contexto mediático. No sólo desde el punto de vista técnico, sino desde el punto de vista reflexivo, los nuevos tipos de usuario, de lectores, de internavegadores.  Cuando un individuo es confrontado a una información nueva o a una opinión diferente, moviliza sus medios sicológicos para filtrar, deformar o deconstruir sus disonancias. Su objetivo principal es el de preservar su sistema de valores y su representación del mundo (Missika 2006).

La educación pretende entregar los elementos necesarios para que los estudiantes desarrollen una visión crítica de lo que consumen y no simplemente sean receptores pasivos, pero se queda en el discurso.

Es innegable el papel de los medios en nuestras vidas,  y por esto se requieren currículos de más impacto sobre el tema, currículos que den cuenta en la práctica y en la teoría de cómo deben enfrentar la sociedad mediada y globalizada, que trabajen sobre la base de la innovación, pero que conecten con el potencial creativo de los alumnos, desarrollando no sólo la autonomía al encender un ordenador o el televisor, sino la capacidad de participar de la construcción del discurso social como agentes activos de una transformación que no da espera.

Apuntes de mi tesis de Maestría:  TIC y Educación: La producción Audiovisual de los jóvenes españoles en el aula. Un estudio de caso.

Licencia CC (atribución, no comercial, sin derivar)

 


[1] En términos de comunicación, un estudio de recepción puede ser el análisis sobre la percepción del público sobre determinado programa de televisión y si influyen o no, en el comportamiento de la audiencia. En contextos escolares son frecuentes los estudios de recepción sobre Los Simpson, los realities Show y los animé japoneses.

[2] Len Masterman. Considerado como pionero del movimiento Media Literacy en Europa. Reconocido por la publicación en 1989 de "Media Education: 18 Basic Principles".

 
 

Estrategias de engagement

Soy docente en una asignatura del ciclo electivo, llamada "Como leer medios masivos". Acompaño a un grupo de 20 estudiantes, de distintas edades.  La mayoría toma esta asignatura porque le conviene en el horario, no porque tengan un interés particular en entender cómo leer criticamente los medios, sin embargo, esto va cambiando a lo largo del semestre. 

 La clase tiene un horario de 6: 30 a.m los martes  (presencial - dos horas) y contamos con una hora virtual.  Es un horario complicado porque a algunos se les dificulta madrugar, pero creo que poco a poco se pueden ir diseñando estrategias de motivación que les ayuden con esto. Me gusta estar actualizada con actividades que nos permitan cumplir con nuestro objetivo de aprendizaje.  

Un buen ejercicio para que los estudiantes conozcan un concepto es hacer una guerra de Tags  (palabras claves) ¿Cómo se hace?

1. Se hace la lectura en voz alta de un texto proyectado en pantalla. Cada estudiante lee un párrafo. En el centro del salón se dejan unos marcadores de distintos colores y se les indica que cuando escuchen palabras claves del texto, deberán ir al tablero y escribirlas. 

2. Algunos estudiantes durante la lectura se van levantando del puesto y van escribiendo las palabras o frases que llamen su atención. 

3. Al final de la lectura queda una nube de palabras en el tablero. 

4. El grupo se divide en dos equipos y comienza la guerra de TAG. Que quiere decir que cada grupo deberá escoger palabras para escribir su concepto. El primero que mencione la palabra y la tache del tablero será el dueño y el otro grupo no podrá tomarla. 

5. Luego pueden negociar en caso de necesitar o intercambiar una palabra y cada grupo va redactando el concepto en dos párrafos. 

Duración 15 minutos. Al final un representante del grupo lee su concepo y  hace un sólo envío al correo del catálogo web (plataforma virtual, Blackboard).

Cualquier duda en la implementación, no duden en escribirme. 

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