Blogs Blogs

Atrás

Delio Pérez: La música como instrumento de transformación social.

 

 

Egresado del programa de Música, Delio Pérez ha resaltado en su labor como educador, en la que, con violín en mano, enseña a niños y jóvenes del Centro musical batuta de Puerto Carreño. Recientemente, fue nombrado como uno de los dos mejores docentes a nivel nacional del 2019. 

 

La Fundación Nacional Batuta trabaja por el desarrollo integral y la mejora de la calidad de vida de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en zonas vulnerables, por la construcción de tejido social, la generación de espacios de reconciliación y convivencia, y por la construcción de capacidades individuales útiles para ejercer una participación activa en la sociedad. Esta entidad, busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Colombia, a través de una formación musical centrada en la práctica colectiva, desde una perspectiva de inclusión social, derechos y diversidad cultural. 

 

Los Centros musicales son los espacios de formación de cientos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la Fundación Nacional Batuta que funcionan con el fin de proveer un ambiente apropiado para el aprendizaje musical, el crecimiento humano integral y la interacción con la comunidad. Cada año esta fundación lanza un concurso en donde se reconoce el trabajo del mejor docente y del mejor centro musical del país. 

 

Actualmente, en Colombia existen 225 centros en 113 municipios que atienden a más de 40 mil niños, niñas, adolescentes y jóvenes de los distintos programas de formación musical que se desarrollan en el país de la mano de aliados del Gobierno Nacional y local y la empresa privada. Con el fin de dar un reconocimiento a la labor de coordinadores, asistentes, profesores y profesionales psicosociales, la Fundación Nacional Batuta lanza la tercera versión del concurso ‘Mejor Centro Musical Batuta 2019’ que premiará al equipo que a partir de su trabajo logre que su centro se destaque y cumpla con los objetivos establecidos. En 2017, el Centro Musical Discapacidad 1 y 2 de Medellín obtuvo esta distinción y en 2018 el Centro Musical de Villa del Rosario. Se tendrán en cuenta aspectos administrativos, de gestión, la implementación de actividades de ampliación de horizontes culturales, apropiación comunitaria y la circulación de las agrupaciones en diversos escenarios. En estos concursos cada regional debe seleccionar a los tres centros musicales más perfilados y a los tres docentes; fuimos seleccionados por segunda vez consecutiva por la regional Oriente a la cual pertenezco para hacer parte del concurso, se envió una justificación y un video explicando las razones por las cuales creemos merecer ser los ganadores. 

 

“El día 19 de noviembre recibí una video llamada de parte de la presidenta ejecutiva de La Fundación nacional Batuta, el comité directivo y el grupo evaluador quienes de manera muy eufórica reconocieron y exaltaron la labor que se ha venido realizando en el centro musical Batuta Puerto Carreño”, recuerda Pérez. 

 

Foto: Delio Pérez en compañía de los integrantes del grupo de Cámara del Centro musical Batuta Puerto Carteño, Fray Martín Contreras Forero, Gerente Regional Oriente y Maria Claudia Parias Durán, Presidenta Ejecutiva de la Fundación Nacional Batuta.

 

 

Es en junio de 2017 cuando Delio ingresa al centro musical en la sede de Puerto Carreño, ubicado en el departamento de Vichada, al este del país. Allí, inicia como docente de violín y viola, en 2018 es nombrado como coordinador musical, director de orquesta y continuó como docente de los instrumentos de cuerda. 

 

“Puerto Carreño por su ubicación geográfica queda bastante aislado del centro de la ciudad y del demás centro musicales. Es por esta y otras razones que es muy difícil dar a conocer los procesos musicales que allí se llevan a cabo. En 2019 hubo un logro muy importante y fue que gracias a gestiones realizadas con la gobernación de vichada y la coordinación de cultura se logró realizar un intercambio musical con el Centro musical Batuta Fontibón y el grupo de cámara Batuta Puerto Carreño”, afirmó. 

 

“Mi estancia en la ciudad de Puerto Carreño Vichada ha sido muy importante, porque más que impartir conocimiento a todos los beneficiarios del programa, ha sido una escuela formadora para mí mismo. Desde enseñarle a un niño cómo tomar su instrumento hasta realizar una gestión con entidades públicas y privadas para la obtención de recursos que beneficien el sostenimiento del programa. Indiscutiblemente, cada una de las herramientas y conocimientos obtenidos durante mi paso por la universidad ha sido de vital importancia para mi formación constante”, señaló Pérez. 

 

De su paso por Uninorte recuerda los recitales que realizaba al final el semestre. “Para mi primer recital como estudiante de la carrera de música, tenía tantos nervios que al momento de tocar en frente de los docentes y del público al cual había invitado, mi mente quedó en blanco y no pude continuar con la interpretación de la obra.

 

“Ser egresado Uninorte fue un sueño para mi mucho antes de ingresar, hoy con total seguridad puedo decir que es un gran orgullo y honor decir: soy egresado Uninorte”.

 
Comentarios
No hay ningún comentario aún. Sea usted el primero.