Protocolo Ecocampus: ¿qué hacer si te cruzas con una zarigüeya?

El programa creó una serie de protocolos para el manejo de la fauna silvestre en el universidad. Las zarigüeyas, también conocidas como zorro chuchos, son una de esas especies que conviven en nuestra alma máter.

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Zarigüeya recorriendo el campus Uninorte.

Por: Emily Soto

23 jul 2026

En el 'ecocampus' de la Universidad del Norte habita todo tipo de fauna silvestre que convive a diario con sus miembros. Por eso, es usual encontrarse por los diferentes bloques y zonas verdes a distintas especies de aves y gran número de iguanas, ardillas y zarigüeyas. Estas últimas, también llamadas "zorro chuchos" en la costa Caribe colombiana, son marsupiales de hábitos principalmente nocturnos y poco agresivas. Para aprender a convivir con ellas y otros animales del campus, el programa Ecocampus creó una serie de protocolos para su manejo, indispensables para todos los uninorteños. 

 

Tres verdades de las zarigüeyas 

  1. Es un primo lejano del canguro. Las zarigüeyas y los canguros pertenecen a la familia de los marsupiales. Es decir, ambas especies comparten la característica de cargar y amamantar a sus crías en una bolsa externa conocida como marsupio. Cuando estas crecen, se desplazan al lomo de su madre para aprender a recolectar alimentos y reconocer los peligros del entorno.  

  1. Cumplen funciones ecológicas muy importantes. Esta especie es necesaria para el control de poblaciones de insectos y pequeños invertebrados, el consumo de frutos, la dispersión de semillas y el equilibrio de los ecosistemas urbanos y periurbanos. De hecho, la presencia de las zarigüeyas puede indicar la existencia de áreas verdes con la capacidad de mantener la biodiversidad en las ciudades. 

  1. Es una especie pacifista. En condiciones normales evitan el contacto humano y prefieren huir, permanecer inmóviles o “hacerse las muertas” ante posibles amenazas en lugar de atacar. Su presencia en el campus significa que tiene las condiciones favorables para alimentarse y refugiarse, no que quiera relacionarse con las personas. 

 

 

¿Y qué hacer si te encuentras a una? 

Maritza Duque, coordinadora de Ecocampus, nos responde:  

  1. Lo más importante es mantener la calma y permitir que el animal continúe su camino. No se debe perseguir, manipular ni intentar alimentarlo. Si la zarigüeya se encuentra en un sitio de tránsito, normalmente se retirará por sí sola cuando disminuya la presencia de personas.

  2. En ocasiones suele ocurrir que las crías caen del lomo de su madre por el desplazamiento. Si te encuentras con una de ellas, lo mejor es dejarla en su sitio y observar a la distancia, ya que las madres regresan por las crías cuando las condiciones parecen seguras y a veces una acción bien intencionada puede terminar separándolas definitivamente. 

  3. Si se acercan a zonas del campus muy concurridas, es indispensable analizar qué las está atrayendo. “Disponer adecuadamente los residuos, evitar dejar restos de comida y manejar de forma responsable la alimentación de gatos ayuda a que la fauna silvestre conserve sus comportamientos naturales y utilice principalmente las áreas verdes del campus".

  4. Si ves alguna zarigüeya herida, llama al 320 701 3304 o la extensión 4586, 4110 o 4108. 

 

De acuerdo con la coordinadora, es necesario recordar que compartimos el territorio con estas especies. Antes de la expansión de la ciudad, estos espacios hacían parte de ecosistemas naturales que eran su hogar. "Hoy el reto es aprender a convivir con la biodiversidad de manera responsable, respetando sus necesidades y promoviendo acciones que reduzcan los conflictos entre las personas y la fauna silvestre. Esa convivencia es parte del compromiso con una ciudad y un campus más sostenibles", concluye.

Si deseas consultar más información para saber qué hacer frente a esta u otras especies en la universidad, puedes revisar todos los protocolos de manejo de fauna silvestre aquí.

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