Una mirada académica al escenario de Venezuela en la era Trump

La Cátedra Inaugural de la División de Derecho, Ciencia Política y Relaciones Internacionales abarcó la reflexión de profesores y expertos alrededor de la situación de Venezuela, luego de la intervención de Estados Unidos.

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Participantes al panel “Venezuela en la era Trump”.

Por: Karina De La Hoz

20 feb 2026

“Venezuela en la era Trump” fue el título de la Cátedra Inaugural de la División de Derecho, Ciencia Política y Relaciones Internacionales, que se realizó el jueves, 12 de febrero, y que tuvo como invitado a David Topel, doctor en criminología y justicia penal, quien brindó un análisis de la situación del país vecino en el contexto de la política exterior estadounidense y sus implicaciones en democracia, seguridad y derecho internacional.

Topel planteó que el escenario actual no debe entenderse como un cambio de régimen, sino como un cambio de liderazgo dentro del mismo, una distinción que consideró clave para analizar la coyuntura venezolana. “Estados Unidos no pone botas en el terreno, se retira; no cambia el régimen, cambia el liderazgo del régimen. Es una distinción muy importante”, afirmó.

El experto contextualizó los antecedentes que llevaron a Estados Unidos, durante el gobierno Trump, a asumir un papel determinante frente a Venezuela. Señaló que la situación se ha caracterizado por su dinamismo y la calificó como un acto quirúrgico. En ese marco, reflexionó sobre las narrativas geopolíticas y energéticas que rodean el caso venezolano y advirtió que la incertidumbre en la población era inevitable tras tres décadas sin un quiebre político.

“El éxito de toda esta transición pasa por la reactivación y el aumento de la producción petrolera a niveles que en un año se acerquen a un millón y medio de barriles diarios. Venezuela está muy lejos de ese objetivo”, comentó.

El debate se amplió con la participación de docentes de la división, quienes abordaron el tema desde distintas perspectivas. En derecho internacional, Shirlley Llaín recordó que el análisis del caso venezolano debe partir de tres principios fundamentales: soberanía territorial, no intervención y prohibición del uso de la fuerza. En ese sentido, explicó que, incluso en contextos de crisis, no es posible justificar la intervención de un gobierno extranjero en un Estado soberano.

Para la profesora, argumentos como la seguridad nacional o la defensa de la democracia no constituyen bases jurídicas válidas para autorizar una intervención externa. Además, subrayó la necesidad de diferenciar entre legalidad jurídica y legitimidad política, pues las percepciones ciudadanas no modifican las normas que rigen las relaciones entre Estados.

En esa línea, la docente advirtió que el debate actual plantea interrogantes sobre el futuro del orden jurídico internacional. “Nos enfrentamos a una pregunta incómoda: ¿hacia dónde vamos? ¿Estamos ante una reconfiguración de las instituciones del derecho internacional o ante una erosión sistemática por parte de los Estados más poderosos? Es una respuesta que aún no puede darse con claridad y que resulta preocupante”, afirmó.

Desde la perspectiva de los derechos humanos, Javier Tous alertó sobre un contexto marcado por detenciones arbitrarias, torturas, restricciones al acceso a la defensa jurídica y vulneraciones a mujeres y niñas. También mencionó las dificultades en salud, servicios públicos y alimentación, así como el aumento de la represión tras el contexto electoral.

Por su parte, Gustavo Morales analizó la dimensión democrática y el papel histórico de Estados Unidos en la región. Recordó que, desde 1945, el país ha oscilado entre intervenir para garantizar estabilidad o para promover la democratización, una apuesta que se fortaleció tras la caída de la Unión Soviética. 

Sin embargo, señaló que las intervenciones más recientes no produjeron los resultados esperados y que el caso venezolano se complejiza bajo una administración que, a su juicio, no encarna la tradición de promoción democrática. "Sería una falacia creer que un gobierno cada vez más iliberal, y que ha erosionado la democracia internamente, va a ser el adalid y el promotor de democracia en el mundo”, afirmó.

Finalmente, Janiel Melamed abordó el panorama geopolítico y recordó que la relación entre Venezuela y Estados Unidos cambió radicalmente con la llegada de Hugo Chávez al poder. De socio estratégico, el país pasó a convertirse en un actor antiimperialista que utilizó su poder petrolero para construir alianzas alternativas y proyectar influencia regional. Este giro, explicó, abrió espacio para la presencia de actores con agendas contrarias a los intereses estadounidenses en una zona de alto valor estratégico.

Espacios académicos como la Cátedra Inaugural permiten a los estudiantes abordar temas de coyuntura y analizar la realidad mediante el diálogo de saberes desde las disciplinas que conforman la División. “Consideramos que estos espacios son relevantes y pertinentes para analizar, trabajar y desarrollar un pensamiento crítico en los estudiantes, una capacidad analítica y una comprensión más amplia de nuestra realidad”, señaló Silvana Insignares, decana de la División de Derecho, Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

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