Primero, y antes de intentar explicar el viaje en el tiempo que emprendieron unos cuantos investigadores colombianos para entender cómo se formaron los bosques tropicales actuales, repasamos una noticia de hace 66 millones de años.
Aquí va: En la época en que por aquí merodeaban todo tipo de dinosaurios, hace 66 millones de años, un asteroide se estrelló contra la Tierra. El punto exacto del impacto ya lo conocemos: la península de Yucatán. Esa paradisíaca costa de México que hoy invaden millones de turistas en busca de
playa, sol y margaritas en algún momento la rozó una gigantesca bala de hierro galáctica que alteró para siempre la vida de los animales y plantas. A la bala los científicos la llaman hoy Chicxulub.
¿Cómo nos enteramos de esa noticia que aconteció hace tanto tiempo? En 1977, dos físicos, Luis y Walter Alvarez, padre e hijo, estudiaban en Italia capas de piedra caliza. Un detalle despertó su curiosidad: una capa de arcilla roja interrumpía el color de la piedra en el punto que correspondía a la época en que se extinguieron los dinosaurios. Es decir, hace 66 millones de años para ser exactos. Luego de algunos análisis detectaron que esa arcilla contenía 600 veces más iridio de lo normal. Los dos físicos sabían que donde hay iridio hay hierro y que la única fuente común de ambos elementos químicos son los meteoritos, asteroides y cometas. Huevo es gallina lo pone...- Fue cuestión de tiempo y esfuerzos de otros científicos para que se despejaran las dudas: hace 66 millones de años un meteorito se estrelló contra la Tierra provocando un cataclismo que se llevó por delante a los reyes de la época: los dinosaurios. Pero no sólo a ellos...
Viaje al pasado de los bosques tropicales
Carlos Jaramillo, paleontólogo colombiano, investigador del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá y profesor honorario de la Universidad del Norte, sabía sobre este asunto del meteorito y la extinción masiva de especies desde que era estudiante de geología en la Universidad Nacional a principios de la década del noventa. En su memoria todavía está fresca la impresión que le causó un artículo escrito por su colega Germán Alonso Bayona refiriéndose a lo que técnicamente ellos llaman “el límite K/Pg”, el límite Cretácico-Paleógeno, un periodo geológico que corresponde a los cambios que desató ese bólido con iridio extraterrestre hace 66 millones de años. Jaramillo no se olvidó nunca de ese evento. Se fue a estudiar un doctorado, trabajó buscando petróleo durante algún

español
inglés
francés
alemán