Andrés Fernando Guzmán Guerrero, profesor e investigador del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, ha puesto sus ojos en el acero: “Por años, el acero no ha tenido un material sustituto que iguale o exceda sus capacidades, a un precio razonable”. Sin embargo, cuenta que hay algunas opciones que comienzan a abrirse paso. Una de ellas son los polímeros reforzados con fibras (FRP por sus siglas en inglés, Fiber Reinforced Polymers). Se trata de materiales compuestos hechos de fibras longitudinales empotradas en una matriz de resina polimérica (material ligante). También se están empleando fibras de vidrio, de carbono o de aramida. Si bien es cierto que existen hace más de 20 años sólo recientemente los constructores han comenzado a considerar la posibilidad de traicionar su amor por el acero.

En lugares costeros como Barranquilla, la erosión por arenas y salitre resulta un problema a largo plazo en las estructuras portuarias, carreteras, pero también edificios y casas. Puerto Colombia, por ejemplo, que en algún momento se constituyó en uno de los mayores puertos del continente, perdió su atractivo y comenzó a ser demolido justamente porque su estructura de concreto reforzado con acero fue cediendo a la inclemencia del mar, la lluvia y el viento.
Hace unos meses, Guzmán se enteró que en Colombia comenzaban a comercializarse las barras de polímeros reforzados con fibras de vidrio (GFRP, por sus siglas en inglés Glass Fiber Reinforced Polymers). En varios países, el refuerzo de estructuras con GFRP está siendo utilizado principalmente en construcciones con exposición continua a ambientes altamente corrosivos como rompeolas, en las losas de puentes sobre cuerpos de agua, en zapatas apoyadas en suelos con un alto contenido de cloruros y sulfatos y en estructuras temporales como las utilizadas en la construcción de túneles. También se está ampliando su uso en habitaciones de hospitales para la toma de imágenes por resonancia magnética.
"Por años, el acero no ha tenido un material sustituto que iguale o exceda sus capacidades, a un precio razonable". Andrés Guzmán Guerrero. Profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental. Guzmán quería conocer de primera mano las ventajas y desventajas de estos nuevos materiales frente al acero, así que invitó a sus estudiantes, Juan Esteban Camargo Niebles y Julio César Tesillo Buchar, para explorar juntos el tema. Luego de revisar la bibliografía disponible y llevar a cabo un modelo de simulación computacional para comparar dos estructuras similares con los dos materiales (barras de acero y GFRP), redactaron un artículo en el que detallan las principales diferencias.
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