La calidad se construye en comunidad: avances en la renovación de acreditación institucional

La institución recibió en abril la visita de evaluación externa de los pares académicos. Permitió reconocer aspectos asociados con la trayectoria de la universidad, sus propósitos y acciones.

Foto campus 2023

Por: José Luis Rodríguez R.

08 jul 2026

La calidad universitaria se fortalece a través de ejercicios permanentes de reflexión, autoevaluación y contraste con estándares externos. Bajo esa premisa, la Universidad del Norte continúa avanzando en el proceso de renovación de su acreditación institucional de alta calidad, una de las certificaciones más importantes para las instituciones de educación superior en Colombia.

Un paso significativo dentro de este proceso se vivió del 7 al 9 de abril, cuando la institución recibió la visita de evaluación externa de los pares académicos designados por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA). Durante tres días, los evaluadores sostuvieron encuentros con directivos, profesores, estudiantes, egresados, empleadores y colaboradores, con el propósito de conocer de primera mano la realidad institucional y contrastar la información consignada en el proceso de autoevaluación.

“La universidad nació con una vocación profundamente regional y con el propósito de contribuir, desde la educación superior, al desarrollo de la sociedad colombiana, especialmente de la región Caribe”, explica Javier Mauricio Kleber Espinosa, profesor del Departamento de Psicología y miembro del equipo de Acreditación Institucional.

De acuerdo con el académico, la acreditación implica someter voluntariamente el proyecto educativo a una evaluación externa rigurosa, con el fin de demostrar, con evidencias, la calidad de lo que hacemos y el impacto que generamos”, afirma.

Un diálogo sobre la calidad universitaria

La agenda desarrollada durante la visita permitió a los evaluadores conocer distintas dimensiones de la vida universitaria. Los encuentros abordaron temas relacionados con el gobierno institucional, la planeación estratégica, la formación académica, la investigación, la internacionalización, el bienestar universitario, la sostenibilidad y el impacto social.

Uno de los aspectos más relevantes fue la participación de los diferentes grupos que integran la comunidad universitaria. Estudiantes, profesores, egresados, empleadores y colaboradores compartieron experiencias y perspectivas sobre el significado de la universidad en sus trayectorias personales y profesionales.

“Esa capacidad de hablar desde la experiencia y desde la evidencia refleja un nivel importante de madurez institucional”, destaca Kleber.

Una cultura de mejoramiento continuo

La dinámica permitió reconocer aspectos asociados con la solidez del proyecto institucional, la trayectoria de la universidad, el compromiso de su comunidad y la coherencia entre sus propósitos misionales y sus acciones.

Entre las fortalezas destacadas en el informe de evaluación externa, elaborado por los pares académicos, se encuentran el compromiso con la formación integral, la articulación entre docencia, investigación y extensión, la vocación de impacto regional, el fortalecimiento de la cultura de autoevaluación y la capacidad institucional para sostener procesos permanentes de mejoramiento. El informe también reconoce una trayectoria institucional consolidada, procesos maduros de planeación estratégica, autoevaluación y autorregulación, así como una identidad institucional fuertemente articulada con el entorno regional.

“La universidad ha construido, a lo largo de los años, una identidad académica reconocible: una institución con vocación regional, pero con estándares nacionales e internacionales; comprometida con la excelencia académica, pero también con la pertinencia social de su quehacer”, añade.

El informe de evaluación externa también permitió identificar oportunidades de mejora, coherentes con la cultura institucional de excelencia y mejoramiento continuo. Entre ellas el fortalecimiento de la medición de impactos, la participación de los grupos de interés y el avance en estrategias de acceso e inclusión, aspectos que hacen parte del compromiso permanente de la universidad.

Tras recibir el informe de evaluación externa, la Universidad del Norte preparó y remitió al Consejo Nacional de Acreditación su respuesta institucional, en la que presentó precisiones, complementos y evidencias que consideró pertinentes para aportar una visión integral del proceso. Con este paso, el trámite continúa su curso ante el CNA, instancia encargada de emitir el concepto final sobre la renovación de la acreditación institucional.

“Este ejercicio nos permite reconocer las fortalezas acumuladas por la universidad, pero también precisar y complementar información relevante para que el CNA cuente con una lectura integral del proceso”, concluye Kleber.

Este proceso reafirma la convicción de Uninorte de cómo la calidad es un compromiso permanente que se construye desde la reflexión crítica, la participación de la comunidad, la mejora continua y su aporte al desarrollo de la región Caribe y del país.

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