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Inclusión Educativa en la Universidad

Durante el siglo XII se crearon las primeras Universidades en Europa, de las cuales nunca fue un objetivo acercar la educación a todos los miembros de la sociedad, muy por el contrario lo que se buscaba de fondo era consolidar el poder en las clases económicas más favorecidas, pertenecer a un claustro universitario requería que el postulante fuera de “sangre azul” o fuera poseedor de un título nobiliario.

Sin embargo durante los últimos 20 años del siglo XXI, organismos nacionales e internacionales han venido movilizando la necesidad de acercar la educación a todas las clases económicas y además acercar la academia a poblaciones excluidas históricamente de las instituciones educativas a nivel mundial, una de estas poblaciones es sin duda la de las personas con discapacidad.

 

Desde la publicación de la ley de Discapacidad 361 de 1997 se habla del derecho que las personas con discapacidad tienen acceso de estudios en cualquier nivel educativo, pero es solo durante los últimos 15 años que las universidades han empezado a interesarse por velar esta normativa. Las instituciones están creando y formalizando programas de inclusión para la población discapacitada, a pesar  de ello, el compromiso en algunas instituciones es nulo.

 

En Barranquilla algunas universidades ya han asumido el reto, entre ellas: la Universidad del Atlántico y su programa Diverser, la Universidad del Norte con el Programa Uninorte Incluyente, la Universidad Autónoma del Caribe, que ahora consta de la primera mujer con síndrome de down que se gradúa de profesional y los últimos meses la Universidad Simón Bolívar lanzó el programa Deslimítate e Inclúyete.

 

Trabajar a favor de la inclusión, la pluralidad y la equidad educativa es sinónimo de trabajo en pro de la calidad educativa. La educación es y debe ser un derecho inalienable y es labor de todos propender porque se haga realidad, tal como lo plantea el Dr. Emilio Ruíz “la inclusión no es abrir la puerta es dar la bienvenida, y para esa bienvenida se deben realizar cambios de fondo”, cambios tales como:

  1. Creación de programas de Inclusión Educativa
  2. Accesibilidad Universal  y eliminación de barreras arquitectónicas
  3. Formación de docentes en estrategias pedagógicas para la inclusión.
  4. Implementación de políticas de inclusión en los Proyectos educativos Institucionales
  5. Tecnología de apoyo para la Inclusión
  6. Servicios de apoyo a la inclusión.
  7. Deporte incluyente
  8. Inclusión laboral

La inclusión en la universidad es una necesidad que amerita de primordial, mayor atención y compromiso por parte tanto instituciones públicas como privadas.  Finalmente día a día las personas con discapacidad demuestran que los límites se encuentran más en la mente, que en la propia discapacidad.

 

Esp. María del Pilar Pinzón Rueda

Directora  Fundación Unicornio

www.ladiscapacidad.com

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