Un país de contrastes: el diagnóstico del Banco Mundial sobre las desigualdades en Colombia
La jornada permitió analizar las brechas económicas entre las regiones del país, destacando la necesidad de políticas públicas que impulsen la integración y fortalezcan el crecimiento productivo del país.
En el marco del Seminario Colombia, organizado por la Universidad de Norte y el Banco Mundial, expertos, académicos y estudiantes compartieron el miércoles, 18 de marzo, reflexiones en torno a las brechas económicas del país, sus causas estructurales e impacto en las dinámicas productivas nacionales, a través del análisis del informe Disparidades regionales y el camino hacia la integración, desarrollado por el Banco Mundial.
El evento, que se llevó a cabo en el Salón Gabriel García Márquez, puso sobre la mesa un diagnóstico claro: Colombia enfrenta profundas desigualdades regionales que limitan su crecimiento económico y evidencian la coexistencia de múltiples realidades productivas dentro del mismo territorio nacional.
El rector Adolfo Meisel dio apertura al evento con un llamado a reconocer la magnitud del problema. En su intervención, resaltó que el país no solo es uno de los más desiguales del mundo, sino que una de sus brechas más críticas es la regional. “Colombia es uno de los países más desiguales en el mundo y una de las dimensiones más importantes de esa desigualdad es la regional. La región Caribe, por ejemplo, registra un ingreso per cápita del 21%, muy por debajo del promedio nacional y del resto de Colombia, lo que evidencia una brecha enorme que sigue creciendo”, afirmó.
El seminario también contó con la participación de Peter Siegenthaler, gerente de país del Banco Mundial, quien destacó la importancia del informe como herramienta para comprender la problemática desde una base analítica sólida. Según explicó, este tipo de estudios permite orientar la política pública y abrir espacios de diálogo que conduzcan a procesos de cocreación y a un primer acercamiento en la reducción de las brechas económicas.
Cuatro realidades económicas que conviven en el país
La presentación del informe estuvo a cargo de Fernando Giuliano, economista senior del Banco Mundial con sede en Buenos Aires. Durante su intervención, explicó cómo la geografía económica contribuye a las disparidades regionales del país y permite entender la coexistencia de “cuatro Colombias” en términos de productividad y competitividad.
Argumentó que Colombia no atraviesa una recesión económica y mantiene un crecimiento constante, pero este no es lo suficientemente robusto ni acelerado, lo que limita su capacidad para competir en los mercados internacionales y cerrar brechas frente a otros países, especialmente en indicadores como el PIB per cápita.
El experto advirtió, además, que el país enfrenta una fuerte desigualdad entre departamentos, evidenciada en que el producto interno bruto del territorio más rico puede duplicar al del más pobre. Bajo este panorama, Giuliano explicó que en Colombia conviven cuatro grupos productivos: departamentos con ingresos altos y necesidades básicas insatisfechas bajas; territorios con altos niveles de necesidades básicas insatisfechas e ingresos bajos; regiones con indicadores intermedios tanto en ingresos como en bienestar; y departamentos con PIB per cápita elevado o inflado, impulsado principalmente por actividades hidrocarburíferas, cuyos resultados no necesariamente reflejan una estructura económica diversificada.
Asimismo, presentó análisis que relacionan esta clasificación con el grado de conectividad y urbanización de los territorios. Los resultados evidencian que los departamentos más ricos son, en su mayoría, los más urbanizados y los que mantienen mayores niveles de interconexión, además de contar con economías más diversas y especializadas. Por el contrario, las regiones con menores ingresos presentan menor conectividad, menor urbanización y estructuras productivas más limitadas, lo que profundiza las brechas regionales y refuerza la fragmentación económica del país.
La jornada, que contó con cuatro intervenciones, dejó como punto en común la necesidad de implementar políticas económicas más robustas, enfocadas en la competencia y en el fortalecimiento de las capacidades regionales. En esa línea, se destacó la importancia de identificar y potenciar las vocaciones productivas de cada departamento, como base para diseñar estrategias que impulsen nuevas dinámicas económicas y consoliden el crecimiento del país. Todo ello, orientado a superar la fragmentación territorial —esas “cuatro Colombias”— y avanzar hacia una economía integrada, con la capacidad y la trayectoria necesarias para posicionarse como un sistema competitivo a nivel internacional.
Lejos de darse por concluida, la conversación deja abiertas nuevas líneas de acción. Desde entidades gubernamentales y del sector privado, así como expertos e instituciones educativas, se hace el llamado a continuar articulando esfuerzos que permitan construir una verdadera vocación de crecimiento interregional, capaz de aumentar el capital humano y conducir la economía del país hacia un desarrollo más rápido, equilibrado y sostenible.
Más noticias
Mar 26, 2026
Histórico
Mar 26, 2026
Histórico
Mar 25, 2026
Histórico
español
inglés
francés
alemán