Dedicación y esmero, características del profesor excelente
Publicado en: lun, 15 may 2017 05:30:00 -0500
El CEDU cuenta con distintos programas que promueven la innovación de los profesores en el aula de clase.

Colegios, universidades e instituciones educativas en Colombia hoy celebran el Día del Maestro. Una festividad dedicada a resaltar la labor de estos profesionales, piezas clave para el desarrollo de una sociedad. La suya no es una tarea sencilla, pero aquellos que lo hacen con esmero y dedicación llegan a transformar las vidas realmente.

Este es un homenaje para los tantos profesores de Uninorte que no solo van al salón de clase a dictar una clase, sino que se preocupan por que lo que enseñan tenga un sentido práctico en la vida de sus estudiantes. Al interior de la universidad, los profesores cuentan con el apoyo del Centro para la Excelencia Docente de Uninorte (CEDU) para entrenarse en el reto de convertirse en un profesor excelente.

En sus cinco años de existencia, el CEDU ha trazado un camino en conjunto con los profesores para implementar estrategias pedagógicas innovadoras dentro de las aulas de clases, cuyo propósito es garantizar el aprendizaje. Un camino al que cada vez se unen más profesores interesados en no fracasar.

Hoy exaltamos a esos profesores que no desisten en el intento de hacer agradable y entendible la matemáticas; o a esos otros que no temen en recurrir a herramientas tecnológicas con tal de aproximar a sus estudiantes con la aplicabilidad de la teoría; o a los que están convencidos de que en una clase magistral hay que lograr que todos los estudiantes aprendan, y lo hagan a su ritmo; o a esos que no les da temor admitir que en una clase ellos no son los únicos que enseñan, y que por el contrario es mucho lo que se aprende de las nuevas generaciones. Celebramos a esos que están comprometidos con ser cada día mejores educadores.

La innovación como herramienta

José Fernando Gallego, profesor del Instituto de Idiomas, considera que más allá de transmitir conocimiento, el rol de un profesor es ayudar a aprender. “Ser acompañantes del proceso de aprendizaje, debido a que no todos los estudiantes aprenden al mismo ritmo ni a la misma velocidad”.

Bajo este propósito, Gallego ha implementado, con el acompañamiento del CEDU, una metodología propicia para trabajar en aulas numerosas, que promueve el trabajo en equipo. Consiste en hacer una evaluación de manera individual, entregarla, y luego proceder a hacer la misma evaluación pero de manera grupal. “Los estudiantes discuten para elegir la mejor respuesta y es en esa discusión donde se genera el aprendizaje”, expresó el docente.

Angélica Rodríguez, profesora del departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, también usa el trabajo en equipo para mejorar el aprendizaje en la asignatura Teoría de las Relaciones Internacionales 2.

Su propuesta consiste en dividir el curso en tres grandes momentos. El primero se trata de hacer una revisión de la literatura en equipos de trabajo —de un tema previamente escogido de la parcelación— y usar un formato específico para sistematizar la información. Luego, los estudiantes deben elaborar un guion en donde se evidencien los aspectos más importantes de la temática escogida y finalmente realizan un cortometraje.

“El CEDU les enseña los programas de animación que existen, cómo se graba y edita un video. Es algo que no esperan aprender en una asignatura como esta. Aprenden otro tipo de insumos sin perder la rigurosidad teórica”, explicó Rodríguez.

Otra profesora que le apostó al uso de material audiovisual en sus clases fue Lina Prada, directora del departamento de Ingeniería Industrial. En compañía de otra docente del departamento elaboró videos de apoyo para la temática de técnicas de conteo.

“A través de caricaturas se mostraron nueve escenarios distintos de técnicas de conteo aplicadas a un escenario de ingeniería, para que los ejercicios no se quedaran en algo hipotético. Quisimos mostrar cómo pueden usar eso en el mundo laboral”, dijo.

También desarrolló una dinámica con el uso de clickers para medir el aprendizaje de los estudiantes al final de cada eje temático antes del parcial. Esto, para que a modo de diagnóstico sepan en qué aspectos deben trabajar.

“El compromiso de los estudiantes aumenta con estas actividades. Hay que lograr este compromiso con ellos para que lo demás se pueda dar, sino sería solo dar una cantidad de conocimiento, que ellos a su juicio decidirán si les sirve, o si solo estudian para pasar el examen. Eso no es lo que queremos”, enfatizó.

En vez de usar los clickers, Julián Yepes, profesor del departamento de Ingeniería Mecánica, utiliza la ludoevaluación antes de dos de los cuatro parciales de la asignatura Termodinámica para que los estudiantes encuentren en qué deben mejorar.

Esto lo hace a través de un crucigrama interactivo y de un juego al que llamó ¿Quién quiere ser termodinámico? A partir de estas actividades los estudiantes identifican en qué deben mejorar y trabajan con monitores y grupos de estudio para mejorar antes de la evaluación. “Los resultados obtenidos antes y después mostraron que en la parte teórica los estudiantes mejoraron significativamente”, explicó el docente.

Un resultado similar obtuvo Garis Coronell, profesora del departamento de Ingeniería Mecánica, quien utiliza el dibujo técnico para mejorar habilidades de razonamiento espacial en la clase de Expresión Gráfica. Mientras que en la asignatura Topografía y Geoinformación implementa actividades enfocadas a la resolución de problemas.

“En los cursos que se han implementado las estrategias y se ha evaluado su efectividad, hemos obtenido un balance positivo en relación con los cursos en los que no se han realizado”, puntualizó.

Por Oriana Lewis

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