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Jose Posada: La educación e investigación como agentes de cambio

 

José David Posada Aguilar, es egresado del programa de Ingeniería Electrónica y de la Maestría en Ingeniería Mecánica. Durante sus estudios de posgrado, tuvo la oportunidad de trabajar de la mano con el profesor Marco Sanjuan, a quien le agradece por haber recibido las bases para poder desempeñarse en gran parte de las actividades que realiza.

 

Posada, actualmente se desempeña como científico de datos Senior en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en el Silicon Valley. Poder ejercer en una universidad extranjera, le ha permitido observar la posición en la que se encuentra Uninorte frente a las Universidades a nivel internacional. “La Universidad del Norte me parece que en muchos frentes está respondiendo a la sociedad y uno de los factores está en empoderar a las personas a través de oportunidades de estudio y becas, por eso considero que la universidad está haciendo un muy buen trabajo respondiendo a las necesidades particulares del contexto en el que se encuentra”, señala Jose David.

 

A partir de los pilares que adquirió en su carrera universitaria, considera que ha influido en la sociedad a través de la educación “Desde mi carrera, uno de los puntos que más ha influenciado ha sido el poder educar y en Uninorte aprendí a hacerlo, (…) el enseñar me permitió sembrar la curiosidad y transformación en los estudiantes”.

 

En este momento, Posada se dedica a brindar soluciones que utilicen y permitan a investigadores utilizar la información de una forma más rápida, y eficiente para no solo tener preguntas clínicas relevantes en su mente, sino que la información lo guíe a poder hacer preguntas clínicas que pueda contestar mucho más rápido. Moviéndose en el campo de desarrolladores, Jose David continúa tratando de traducir aquello que está en su cabeza y que puede conducir a una mejor toma de decisiones para aquellos que no tienen su área de experticia.

 

“Personalmente creo mucho en los impactos micro y en esos contactos individuales que he tenido con estudiantes, ha sido uno de mis grandes aportes a la sociedad porque en últimas, la labor del profesor termina siendo muy micro, pero el impacto del colectivo de profesores termina generando un impacto macro”, afirma Posada.

 

Su formación académica ha seguido con sus estudios Doctorales de Biomedical informatics en la Universidad de Pittsburg en Pensilvania recientemente finalizados. De su tiempo en Uninorte atesora que, a pesar de la discrepancia de la formación escolar que lo hacía sentir en desventaja, la universidad sirvió de entorno para que el “campo de juego” fuese más equilibrado, brindándole las herramientas para ser más competitivo.

 

“Para mi decir soy egresado Uninorte significa muchas cosas, pero uno de los más importantes es poder identificarme con la institución, una que quiere tener una visión, ser diferente y generar cambios en la sociedad”, puntualizó Posada. 

Milla extra: la característica de un líder Uninorte

 

 

Stephanie Solano Ponce, es egresada del programa de Relaciones Internacionales (2016), y se considera como una persona creyente ,“lo que uno cree eso crea”, apasionada y entregada en todo lo que realiza. 

Actualmente, es la primera colombiana becaria del World Rondine Cittadella di Pace, en Toscana, Italia, junto a Yanine Martínez Hernández (2017), egresada del programa de Relaciones Internacionales. Este programa busca que jóvenes residentes de países en conflicto bélico formulen proyectos que promuevan el diálogo, la resolución de conflictos políticos y armados, y capacitación a diferentes niveles.

Son 27 estudiantes de todo el mundo que vienen de África, Medio Oriente, Caucasico, entre otros países, que viven en una misma casa. Reciben conferencias, charlas y además realizarán una maestría en políticas ambientales, relacionada con energías renovables, en el marco de una convivencia pedagógica de cultura de paz de dos años.

Recibir la invitación a participar de la convocatoria y enterarse de que era la nueva becaria de esta convocatoria la tomó por sorpresa, “regresaba de Washington y llegué a la Universidad a saludar a la profesora Sara Plata y me encontré con el profesor Jairo Agudelo y lo primero que me dice es “Stephanie, eres la elegida”. En ese momento él terminaba una conversación con el decano en la Universidad de Perugia, Italia. Al final, 20 candidatos se inscribieron y solo dos fuimos seleccionadas” . Manifestó Stephanie Solano.

A través de este programa, de la Fundación Rondine Cittadella della Pace, el cual promueve desde hace 20 años la resolución de conflictos y su transformación creativa a través de la experiencia de jóvenes que “descubren a la persona en su enemigo”, tiene como objetivo fomentar el cambio social a través de la construcción de relaciones constructivas y acciones concretas en los territorios.

“Considero que para mi Relaciones Internacionales es la carrera del futuro, vivimos en un mundo globalizado. Me permite entender el contexto global de lo que estamos viviendo ahora y eso me ha permitido desempeñarme donde he podido expandir mi visión y saber a dónde quiero llegar y qué debemos trabajar en este mundo complejo y globalizado en el que estamos viviendo. Eso lo he aprendido a través de mi carrera”. Afirmó Solano Ponce.

Para Stephanie su vida es el estudio y agradece todo el aprendizaje adquirido a través de los eventos académicos realizados por la Universidad del Norte entre los que se encuentra el Modelo de las Organizaciones de los Estados Americanos donde ejerció como coordinadora general durante su carrera universitaria. 

“El liderazgo, por ejemplo, son capacidades que en mi experiencia fui desarrollando a través de los modelos de organismos Internacionales que se hacían en Uninorte. Fue un valor agregado a mi formación”.

Luego de finalizar su pregrado en Relaciones Internacionales, inició sus estudios en Derecho. Fue a través de esta carrera que se involucró con el semillero de Derechos Humanos, representó a la Universidad Simón Bolívar en Medellín, España y Washington, en esta última quedó de tercera mejor oradora entre casi 300 participantes. 

“Le agradezco a la Universidad del Norte que me enseñó a dar la milla extra, proponer y emprender, esa es una característica de un líder que diferencia a los profesionales y es un hábito que uninorte me enseñó a consolidar en mi vida”. Señala Solano.

 





 

Cesar Mora, entre cuentos y novelas

 

Cesar Mora Moreu, es egresado del programa de Comunicación social y periodismo de la Universidad del Norte (2018). Sus crónicas y cuentos han sido publicados en antologías, diarios y revistas nacionales, entre los que se encuentra: “Mascarada” en el libro “Mientras haya cuentos” (2013) y “Alas de paloma, negras, negras” en el libro “Antología Relata 2018”.

Su novela “Siempre nos quedará Bogotá” recibió́ mención de honor en el V Premio Nacional de Novela Corta organizado por la Pontificia Universidad Javeriana en el 2018 y su novela “Al final, el océano” fue la ganadora del premio de Novela Distrito de Barranquilla, recibiendo condecoración en la pasada Feria del libro LIBRAQ 2019. 

“‘Al final, el océano’, es una novela que tiene como protagonista a una mujer que es pareja de un marinero y el hace un viaje. Es una historia que trata de la pérdida, la paciencia y el amor. Lo escribí bajo el seudónimo de Orlando porque es el protagonista de una novela que tiene el mismo nombre, de la escritora Virginia Wolf. Esa historia me gustó mucho”. Afirmó Mora Moreu. 

Su gusto por la literatura se remonta a sus 12 años, cuando antes de escribir, dibujaba las historias con una fuerte influencia de los programas de televisión y las películas que veía en ese momento, cambiando los finales de los programas e inventando sus propias continuaciones y versiones de las historias como Harry Potter o Sakura Card Captor. 

‘Me gustaba escribir historias de fantasmas y de terror porque leía mucho al escritor Edgar Allan Poe, que sigue siendo uno de mis autores favoritos. En estos momentos estoy releyendo ‘La Vorágine’ y ‘Un mundo huérfano’ de Giuseppe Caputo y recomiendo leer “Nuestras vidas son los ríos” del escritor barranquillero Jaime Manrique, el libro de poemas “Travesías” de Adriana Rosas y “Un beso de Dick” de Fernando Molano.

Son muchas las anécdotas que tiene César de su época de estudios. Una de ellas fueron las clases de guion cinematográfico con la profesora Sara Harb, con la que adquirió las bases e influyó en su proceso de escritura.

“Siento que las clases de guion y literatura fueron importantes para la forma en la que construyo las historias, muchas veces uno tiene muchas historias, pero estas herramientas que se toman en cada clase sirven para tener un panorama más amplio y las narraciones que conoces a través de estas clases a través de las películas, cortometrajes y libros, te alimenta a tomar lo que consideras funcional y así tener nuevas formas de contar historias”

Decir #SoyegresadoUninorte significa orgullo porque el ser egresado de esta gran universidad me ha abierto muchas puertas y me ha dado la oportunidad de llevar en alto el nombre de Uninorte, por eso le agradezco haberme brindado los espacios que me permitieron dedicarme a lo que me gusta. La formación es integral. 

Kurdistán: la misión humanitaria de un médico Uninorte

 

José Gregorio Polo Cueto es egresado del programa de Medicina de la Universidad del Norte en 2002 y actual director médico de la organización ‘Hope and Help’ en Orlando, Florida, que se dedica principalmente a tratar a la población sin seguro médico infectada con HIV y otras enfermedades de transmisión sexual.

 

Fue a comienzos del mes de abril cuando Polo Cueto, aterrizó en Erbil, capital de Kurdistán a iniciar labores humanitarias con la ONG ‘The Love for the Least’. Este territorio alberga cientos de miles de refugiados que han huido de la barbarie, asentándose en campamentos de centenares de carpas con poca capacidad de albergue, pero en la que se acentúan familias de hasta nueve integrantes. “Tenía en frente otra clase de pobreza, una con gran riqueza espiritual y valores familiares extraordinarios”, afirma José Polo.

 

Durante las misiones médicas en el suroeste asiático y en trabajo conjunto con sus compañeros, arreglaron un precario consultorio médico y con la ayuda de estudiantes kurdos voluntarios, comenzaron a tratar enfermedades respiratorias, brotes de la piel, diabetes, presión alta y corazones desalentados por haber perdido a sus seres queridos.

 

Son muchos los estigmas que se tienen de este territorio, sin embargo, a pesar de las problemáticas sociales que se viven, secuelas de una guerra sin sentido más que el odio, José Gregorio rescata la amabilidad y educación de las personas, quienes orgullosas de su cultura lo hicieron sentir en un país de reyes, reinas, príncipes y princesas gracias a su sofisticada forma de vestirse y el “don del anfitrión”, aún en medio del desdoro extranjero y la migración de sus tierras.

 

“Los propios pacientes (los refugiados), nos veían con ojos de agradecimiento y no de exigencia. Sabían que nosotros estábamos ahí por ellos. En Kurdistán me sentí como en casa. Muchas cosas me fueron familiares y me hicieron recordar la época de los buenos vecinos, cuando jugaba con mis amigos a pies descalzos, las carticas de amor perfectamente dobladas y perfumadas donde los matrimonios duraban más y el reguetón no existía, me hizo recordar, que algún día tuve miedo a la violencia y corrupción que sufre nuestra Colombia. Caí en cuenta que nos hemos vuelto inmune a lo que tristemente vivimos”, manifestó Polo.

 

Esta experiencia lo llevó a realizar un documental que intentara retratar esta historia y en trabajo conjunto con camarógrafos kurdos residentes en Inglaterra, lograron hacer un producto audiovisual con el objetivo de crear conciencia de la necesidad de voluntarios y recursos para asistir a los refugiados no solo en Kurdistán, si no en Latinoamérica, África, Europa y otros sitios de Eurasia.

 

‘Goyo’, como lo llamaban sus compañeros de clase en la Universidad, evoca sus anécdotas de estudio, los amigos que hizo y los profesores a los que les agradece y recuerda con cariño, entre los que se encuentran Alfredo Sabbagh, quien en sus palabras es un “mago buscando recursos para los objetivos internacionales y un verdadero amante de la docencia” o a Jenny Pineda, quien le enseñó a viajar y amar las culturas del mundo; a ellos se refiere como símbolos de lo que es ser ‘uninorteño’.

 

“A Uninorte le agradezco haberle dado sentido y dirección a mi vida, no solo como persona si no como profesional, los amigos que me dio, las oportunidades que me abrieron, las extraordinarias enseñanzas que me dejó y sobre todo la capacidad de ayudar a curar y a salvar vidas alrededor del mundo”, afirma este médico que tiene entre sus planes continuar sus viajes en Kenia y Tanzania, y en un futuro no muy lejano llegar a su amada Colombia.

 

Tatyana Orozco, con carácter Uninorte que se renueva y fortalece

 

Esta barranquillera, egresada de la Especialización en Mercadeo, resalta que su ser Caribe va ligado a su sentir Uninorte, una condición que siempre busca nuevas formas para mantenerse vigente.

 

Quienes tenemos la oportunidad de conocer a Tatyana Orozco sabemos que su dinamismo y alegría son dos condiciones que la caracterizan, sin duda alguna. De hecho hasta para quienes solo la han visto en un evento o presentación puntual, ambos factores quedan claros al rompe.

 

Tatyana es una profesional barranquillera, que se educó en las aulas del colegio Marymount, y que después de titularse como economista de la Universidad de los Andes, complementó su formación con una especialización en Mercadeo en la Universidad del Norte y una maestría en Gerencia del Desarrollo en London School of Economics and Political Science (LSE).

 

Tatyana ha ocupado cargos de importancia, en los que ha puesto su sello Uninorte. Estuvo en la dirección de Fundesarrollo, de Probarranquilla, como viceministra de Turismo, directora del Departamento de Planeación Nacional y del Departamento de Prosperidad Social. Todos, desafíos en ascenso en los que, tal como ella lo relata, nunca ha olvidado todo lo que la Universidad del Norte le otorgó y que agradece constantemente.

 

Hoy, esta profesional es la vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Grupo Sura, una organización multilatina que tiene sus inversiones estratégicas en los sectores de seguros, pensiones, ahorro, gestión de activos y banca.

 

“Cuando uno es profesional y se acerca a las compañías del país, y particularmente a Grupo SURA, uno se dice a sí mismo: Algún día quiero trabajar ahí”, un sueño que Tatyana relata con orgullo por haberlo cumplido y por gozárselo cada día, tal como ella lo menciona.

 

Las enseñanzas obtenidas en la Especialización en Mercadeo ha sido pieza clave para este nuevo reto que asumió en abril del año pasado. “Ese enfoque desde el cliente es algo que Grupo SURA respeta, que Sura valora y que pone en el centro de su estrategia”, afirma.

 

Esta profesional resalta que siente que su nuevo rol en el sector privado, luego de ocupar varios cargos gubernamentales, representa una verdadera compilación de toda su experiencia profesional y los conocimientos adquiridos.

 

Entre sus recuerdos especiales durante su paso por Uninorte están las clases del profesor Dagoberto Páramo y la invitación a ser parte del grupo de profesores pioneros que llegó para ‘darle forma’ al programa de Economía, del cual llegó a ser su coordinadora, un impulso que agradece a Álvaro Jaramillo, miembro fundador, y a Jesús Ferro, ex rector.

 

“Tenía muchos vínculos con la Universidad, como estudiante, como profesora y como coordinadora”, dice y resalta, con satisfacción, que “me gustaron todas las materias de la especialización”.

 

Entre los mensajes que Tatyana les da a los profesionales que están en la búsqueda de un posgrado está que “Trabajen un poquito antes de empezar a hacer posgrados, que adquieran un poquito de experiencia profesional” pues, en su concepto, las reflexiones en las clases son mucho más enriquecedoras al compartir casos reales y sus soluciones desde la academia.  También, “que aprendan inglés” ya que “aunque hoy existen todos los traductores, no hay nada como leer en idioma original y sacar más provecho”.

 

Actualmente esta especialista en mercadeo sigue trabajando de la mano con la Universidad del Norte. “Desde la llegada de Adolfo Meisel a la rectoría estamos mirando de qué forma la Universidad y Grupo SURA pueden trabajar conjuntamente para seguir fortaleciendo su talento humano y gente de la Región Caribe”.

 

Recientemente, de la mano de Orozco, Grupo SURA ingresó al conjunto de socios de Barranquilla, Soledad y Puerto Colombia Cómo Vamos, iniciativas ciudadanas que monitorean la calidad de vida, al que también pertenece la Universidad del Norte.

 

Tatyana Orozco de la Cruz afirma que “mi sello Uninorte es mi sello Caribe, eso es algo que no se me ha olvidado, esa mujer Caribe que hay en mí y que sigue estando presente en todos lugares a donde voy”.