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Dos comunicadoras y empresarias con sentido social

Izquierda: Aura Ayala, derecha: Kelly Howell.Kelly Howell y Aura Ayala no coincidieron mientras estudiaban Comunicación en Uninorte, pero sus caminos se juntaron cuando se encontraron trabajando juntas para llevar el arte autóctono de la Guajira a escenarios internacionales. Hoy en día están enfocadas en su proyecto conjunto FEDE: Feria De Desarrollo Empresarial que llegará a la ciudad de Barranquilla como espacio para que esas microempresas con ese toque único de originalidad tengan un impulso extra para posicionarse en el mercado colombiano, el cual, para estas dos comunicadoras y empresarias está mirando hacia las industrias culturales, las artesanías y los productos forjados con las manos de los artistas colombianos. En ese sector vieron la oportunidad de dar visibilidad a los hacedores de la cultura y el arte de la región Guajira, siempre poniéndole su sello personal a cada proyecto en el que se embarcan. Kelly y Aura compartieron más sobre su iniciativa, el motivo social de FEDE y su experiencia Uninorte.

KH: Kelly Howell

AA: Aura Ayala

¿Cuál ha sido su trayectoria profesional desde que egresaron de Comunicación Social y Periodismo en Uninorte? 
KH:
He laborado en el sector petrolero, sector salud, textil, en medios de comunicación y Tecnología y con mi paso por estos sectores, reafirmo mi idea de que la educación como instrumento de transformación y esa importante labor la inició precisamente mi Universidad del Norte. Al día de hoy soy especialista en Gerencia de Proyectos y tengo una Maestría en Administración de Empresas y espero que mi formación no termine ahí.
AA: He laborado en medios de comunicación y actualmente me desempeño como diseñadora de alta joyería para otras marcas a nivel nacional e internacional y por supuesto para mi marca personal.  Hoy soy Comunicadora Social y Periodista de la Uninorte,  Especialista en Comunicación Organizacional de la Universidad Javeriana de Bogotá y soy diseñadora de Alta Joyería de la Escuela Colombiana de Alta Joyería de Bogotá.

Son comunicadoras sociales, empresarias y trabajan con las comunidades que elaboran artesanías, buscando dar visibilidad a su cultura mientras protegen su propiedad intelectual. ¿Qué las motivó a tener un emprendimiento con sentido social? ¿Creen que esto es algo difícil de lograr en Colombia?
KH:
Estoy completamente convencida de que el servicio es lo que te hace ver de cerca las necesidades que deben ser solventadas ayudando a otros a que avancen y lo valioso de poder aprovechar conocimientos, formación y disposición para generar impacto positivo en comunidades y zonas que requieren mejorar sus procesos. Así pues, creamos La Guajira en Nueva York gracias al apoyo del departamento de La Guajira en cabeza de Flor de la Vega, quien fue Señora Colombia y actual Señora Sea World International y quien es a su vez directora de la Fundación EMCULTUR, con quien he trabajado en la gestión de proyectos de desarrollo sostenible. Con ella, su fundación, Aura Ayala y el Departamento, logramos un equipo maravilloso para poder llevar la artesanía de varias comunidades Wayuu a un escenario internacional donde plasmamos el proceso de fabricación en mini libros que muestran la herencia cultural, respetando los derechos de propiedad intelectual en marquillas que identifican las creaciones; así mismo se vincularon técnicas de joyería, creadas por Aura como diseñadora de joyas y quien lideró la participación en Accessorie Circuit, uno de los eventos más importantes de joyería en el mundo, que se desarrolla en el mes de Junio de este año, en la ciudad de Nueva York. Vivir de cerca las necesidades de otros y sentir ganas de ayudar a mejorar sus condiciones de vida, es motivo suficiente para empezar a transformar un entorno. La idea de aprovechar un espacio como Accessorie Circuit radicó precisamente en el acercamiento que yo estaba teniendo con las comunidades gracias a Flor De La Vega, quien aceptó vincularme en algunos procesos de su fundación, sin dejar de resaltar que mi mamá y familia materna es guajira y que desde mi niñez, al día de hoy, he vivido de cerca la esencia de esta cultura tan fascinante. Comencé a ver las necesidades que van más allá de algo tan básico como la alimentación y la importancia de aprovechar el valor intangible de estas zonas, para ayudarlas en su desarrollo sostenible poniendo en alto su nombre. En el país existen instituciones que trabajan firmemente por brindar mejores condiciones de vida a determinadas poblaciones, que buscan incansablemente la manera de reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y fomentar la equidad social y que además aceptan y se apersonan de proyectos que terceros se animan a presentar, buscando traer valor a zonas vulnerables del país. Entonces, en términos generales, podemos decir que las dificultades que pudieran presentarse radican en la falta de gestión, más que en un tema de país. Es necesario gestionar iniciativas que promuevan el desarrollo de los diversos sectores del país y que con ellas siempre busquemos el beneficio neto de cada uno de los departamentos.

¿Qué es FEDE y qué buscan lograr con esta iniciativa? 
AA:
FEDE busca convertirse en un espacio anual de promoción de emprendimientos, marcas emergentes y microempresas con potencial de desarrollo en diversas especialidades, vinculando a grandes organizaciones que diariamente trabajan por el desarrollo, la prosperidad y el crecimiento de nuestro país, para que de manera conjunta podamos brindarle un acompañamiento al emprendedor desde el proceso de formalización de empresa hasta lograr iniciar un proceso de internacionalización para que puedan tener presencia en otros mercados. Un tema clave en los objetivos de FEDE es la protección de la propiedad intelectual, un activo intangible que en el sector de la industria creativa es de vital importancia, pues los productos o servicios de nuestros emprendedores están sustentados en la creatividad  y deben ser salvaguardados de forma legal. Queremos que este no sea solo un espacio para la comercialización de bienes y servicios, sino que también buscamos impulsar la Economía Naranja para que nuestros emprendedores se puedan convertir en casos de éxitos y protagonistas del progreso cuya base sea la creatividad y la diferenciación. Estamos dispuestos a apoyar y ser pioneros en una cuarta “revolución industrial” que consiste en proteger, incentivar y promover las industrias creativas, vinculando a grandes contribuyentes de nuestro país para que sinérgicamente podemos atender y solucionar las distintas necesidades y exigencias del mercado de una forma innovadora

¿Qué le agradecen a la Universidad del Norte?
KH:
Le agradezco a la Universidad del Norte el haber sido importante instrumento de mi crecimiento, por haber creído en mis capacidades, no sólo desde el momento que me acogió y permitió ingresar como estudiante después de dos universidades en las que estuve por motivo de traslado, sino el haberme permitido ser la cara y voz de muchos e importantes eventos de los que aprendí y con los que logramos impactar vidas, desde grados hasta congresos, pues fui por largo tiempo su maestra de ceremonia mientras cursaba mi carrera; esto fue un aprendizaje invaluable. Así mismo, agradezco inmensamente el capital humano tan maravilloso que puso a mi disposición para formarme y acompañarme durante mis estudios y en la Norte el componente ético de sus educadores la convierte en un espacio de orientación integral que permite diferenciarla de muchas otras universidades.
AA: Le agradezco que no me puso nada fácil, que siempre estuvo retándome para cumplir cada uno de mis sueños, que hoy en día son fruto de la disciplina y constancia del esfuerzo durante varios años de estudio. Le agradezco por su educación de calidad y por brindarme las herramientas necesarias para destacarme a nivel profesional y personal.

¿Tienen alguna anécdota de su época de estudio? 
KH:
Yo tengo muchas anécdotas y recuerdos, muchas risas y afanes, disfruté mucho mi época de universidad, extraño mi u, porque además amo su entorno. Algo que nunca voy a olvidar fue cuando debí entrar al Volcán del Totumo vestida de Novia para cumplir con una actividad académica que hicimos para clase de fotografía, fue caótico porque el barro es muy pesado y me bajaba el vestido, pero nuestro equipo fue maravilloso y el resultado del trabajo fue excelente, uno de los mejores.
AA: Son muchas las anécdotas que tengo en Uninorte, recuerdo el primer día de clases lo perdida que estaba que entre a un salón que no era el mío y estuve sentada un par de minutos hasta que logre darme cuenta que no estaban hablando nada relacionado con mi carrera. 

¿Qué significa para ustedes decir #SoyEgresadoUninorte?
KH y AA: Significa decir #SoyUnProfesionalIntegral. 
KH: Puedo decir con orgullo que la excelencia que caracteriza a la Universidad del Norte es lo que hoy me hace sentir altamente comprometida con la sociedad, demostrando mi sello Uninorte en todos los escenarios.
AA: Es llevar un sello de calidad y excelencia, es que puedas ser reconocido en Colombia y en muchos países del mundo como un buen profesional y una persona integral.

Mejor educación infantil: la motivación de una egresada

“En general soy una persona tranquila, reservada, estudiosa, analítica, trabajadora y tenaz. Me encanta la música, valoro profundamente la alegría y la manera de ver la vida de la gente de la Costa Caribe.” Así se describe Adriana Pineda, una educadora nacida en Bogotá. Por el trabajo de su esposo, se traslada junto con él y sus tres hijos a la ciudad de Barranquilla en el año 1998. “Me encontré con una ciudad de gente amable y acogedora, me ofrecieron trabajar como directora de un jardín infantil, y fue allí donde tuve la oportunidad de conocer y disfrutar por primera vez de la Universidad del Norte”, Adriana buscaba vincularse a Uninorte por medio del CEC, lo que siguió para ella fue hacer la Maestría en Educación en la universidad. Este año, la Organización Mundial de Educación, Estimulación y Desarrollo Infantil, OMEEDI, la reconoce por la construcción de la Política Departamental de Articulación entre ciclos y niveles educativos. El proyecto, escogido entre 150 postulaciones internacionales, fue evaluado por un jurado compuesto por delegados de 21 países y fue entregado en el contexto del II Congreso Internacional de Neuropedagogía Educación e Infancia, realizado en la Universidad del Atlántico. A continuación, Adriana comparte su trayectoria, su fascinación por la educación y en qué consiste la política por la que le entregaron la distinción de la OMEEDI. 
 
 ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional desde que egresaste de Uninorte?
Terminar la Maestría en la Universidad del Norte, significó para mí la entrada a un mundo de posibilidades de desarrollo personal y profesional, que fueron apareciendo, como consecuencia de mi interés por el estudio de la acción pedagógica del docente y todo lo hace parte de ella. La semana siguiente a mi grado como magister, me presenté a la Secretaría de Educación del departamento del Atlántico, y con toda la humildad del caso, coloqué a disposición de la jefe de calidad y la coordinadora de Primera Infancia, mi interés investigativo y mi formación. El ser egresada de la Maestría, respaldó la confianza que ellas depositaron en mí, para colaborarles en el proyecto que en ese momento era vital para el departamento, la construcción del Plan de Atención Integral a la Primera Infancia PAIPI. Me consagré a este propósito y alternaba mis viajes diarios a Luruaco con la estructuración del documento que fue posteriormente presentado al Ministerio de Educación Nacional, como plan modelo para el departamento del Atlántico. Paralelamente logré conseguir horas como docente catedrática en la Universidad del Atlántico, a la vez que obtuve traslado para la Normal Superior Nuestra Señora de Fátima de Sabanagrande. Trabajaba mucho y entre la escuela, la universidad y la Secretaría de Educación, mi interés por el trabajo pedagógico en Primera Infancia, se hacía cada vez más firme. Entonces decidí que era hora de hacer el doctorado, lo inicié en el año 2011 y lo termine en el año 2015, con una tesis meritoria titulada “Pedagogía de la Educación Inicial en el contexto del desarrollo integral en la Primera Infancia”. En el año 2016 me presente a una convocatoria realizada por la Universidad de la Salle del Brasil y gané una beca para realizar el Posdoctorado, durante el cual realicé un estudio comparado de las propuestas de formación de Licenciados en Educación Infantil de las Universidades Colombianas y Brasileras. Fue una experiencia maravillosa, que me llevó a su vez a descubrir otro campo que hasta ese momento era inexplorado para mí, el de la Política Educativa.
 
¿En qué consiste la Política por la que la OMEEDI te reconoció?
En el 2017 fui comisionada por el Secretario de Educación del Atlántico, Ingeniero Dagoberto Barraza Sanjuan, para apoyar el proceso de Articulación entre ciclos y niveles educativos, a través de la construcción de una Política Departamental. Lo que visionamos desde la Subsecretaría de Desarrollo Educativo y el equipo de Calidad, fue la posibilidad de transformar la acción pedagógica de los docentes de Transición y Básica Primaria del Departamento del Atlántico, generando una cultura profesional crítica y creativa, a partir de estrategias del acompañamiento pedagógico. El documento presentado a la OMEEDI, documenta la investigación que sustenta la primera fase del proceso desarrollado en el departamento en 16 municipios, con 37 Instituciones Educativas y con la participación de 270 docentes de Transición y primer grado de Básica Primaria.  A través del trabajo en equipo y del liderazgo que asumieron en las Instituciones Educativas, los tutores del Programa Todos a Aprender y docentes egresados de la Maestría en Educación con énfasis en Educación Infantil de la Universidad del Norte, logramos reposicionar el carácter lúdico de la acción pedagógica de los profesores como factor determinante en la posibilidad de generar desarrollo integral y propiciar aprendizajes significativos y duraderos en los estudiantes. Los resultados obtenidos en esta primera fase, demuestran como la articulación entre la Educación Inicial y la Educación Básica Primaria, a partir de la vivencia de experiencias significativas, innovadoras y lúdicas, disminuyan el riesgo de deserción, repitencia o extra-edad en los niños y niñas, a la vez que para los docentes se consolida como espacio de valoración de sus saberes y experiencias, que son insumo fundamental en la construcción, implementación y evaluación de la Política Departamental de Articulación.

¿Alguna anécdota de tu época de estudio?
Terminado el segundo año de la maestría me dio apendicitis, me operaron y a la semana siguiente debía realizar la sustentación final. Fue una época muy dura, pero con la ayuda de Dios, mi compañera Yaneth Mantilla y nuestra asesora María Amaris, logramos sustentar con éxito la tesis de grado titulada “Inteligencias personales de los docentes”.   
 
¿Qué le agradeces a la Universidad del Norte? 
Agradezco mucho a la Universidad del Norte, la rigurosidad y organización de la propuesta de formación que presenta La Maestría en Educación, ya que fue para mí un espacio de desarrollo personal y profesional. El cursar la maestría me permitió comprender muchos de los elementos que hacen parte la complejidad inherente al fenómeno educativo y la importancia de la investigación como espacio de aprendizaje. La Universidad del Norte, desde su mirada de la formación profesional en la maestría, facilita la comprensión del compromiso social y político de los docentes, como generadores de transformaciones en las comunidades, desde una práctica pedagógica comprometida, crítica y proactiva. Igualmente, valoro mucho el énfasis investigativo de la Maestría en Educación ya que me entregó las herramientas necesarias para observar mi quehacer como un espacio de búsqueda, pregunta, reflexión y construcción contínua, desde la cual puedo ayudar a cubrir los vacíos de conocimiento que subyacen al campo educativo.   
 
 ¿Qué significa para ti decir #SoyEgresadoUninorte?
Para mi ser egresada de Uninorte es un orgullo y también una responsabilidad, ya que implica que debo dar testimonio de un proceso de formación desde el cual aprendí a colocar lo que soy y lo que sé, al servicio de quienes me rodean y en especial al servicio de los niños, niñas y jóvenes que confían en mí su propia formación. 

Fe, perseverancia y disciplina, la fórmula de una médica Uninorte en Estados Unidos

La vida hoy encuentra a Camila De Ávila ejerciendo como médico en Estados Unidos, pero el camino le ha costado mucho esfuerzo. Durante su época de estudio hizo un intercambio en el Hospital Jackson en Miami, ahí comenzó el proceso de Camila para conseguir la licencia para ejercer en Estados Unidos. En 2015, egresa del programa de Medicina y luego de egresar del programa de Medicina en 2015, Camila llega al estado de Carolina del Norte, donde realiza su segundo año de especialidad en Pediatría en la Bordy School of Medicine. Menciona la disciplina como una de sus mejores virtudes, y está convencida que todas las metas son alcanzables si se tiene fe y perseverancia. 


¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional desde que egresaste de Uninorte?

Me gradué como médico en julio de 2015. Desde entonces he vivido en Estados Unidos en donde me preparé para los exámenes requeridos en este país para obtener la licencia médica. Mientras estudiaba para estas pruebas también trabajaba en investigación, específicamente en ‘Clinical Trials’ que son estudios médicos que se realizan haciendo intervenciones (como medicamentos u otras terapias) en pacientes que reúnen ciertos requisitos y luego con la información que se recoge se determina efectividad, efectos adversos, dosis apropiada, entre otros.  A mediados del 2017 logré obtener mi licencia como médico en USA, entonces apliqué para la residencia en Pediatría, luego hice match, que quiere decir que fui aceptada en uno de los programas y posteriormente comencé dicha residencia en julio de 2018, actualmente estoy por terminar el primer año. 

 
En tu época de estudio hiciste un intercambio en el Jackson Memorial Hospital en Miami, ¿cómo te ayudó esto para empezar una carrera en los Estados Unidos?

Mi experiencia en el Jackson Memorial Hospital fue muy productiva y enriquecedora, pude aprender y entender cómo funciona el sistema de salud en este país, además mi visión frente a opciones terapéuticas accesibles para los pacientes se amplió considerablemente. Estados Unidos es un país en donde muchos tratamientos están disponibles, los recursos no son tan limitados y esto en general, permite ofrecer más alternativas a los pacientes. Además, la investigación es una de las prioridades en muchos de los hospitales, lo cual indiscutiblemente hace que la medicina siga avanzando. Antes de este intercambio mi deseo de vivir en Estados Unidos se basaba en que aquí reside parte de mi familia, en especial mi hermana mayor, que ya tenia mucho tiempo viviendo acá y ella y yo somos muy cercanas. Después de este intercambio mi decisión de mudarme a Estados Unidos era mucho más fuerte y estaba convencida de que era el lugar donde quería ejercer y desarrollar mi profesión.

 
Estás haciendo una especialización en pediatría, ¿a qué se debe esa inclinación? ¿Fue un interés que surgió antes, durante o después de estudiar en Uninorte? 

Mi pasión por pediatría surgió desde que era estudiante de medicina. Tuve el privilegio de tener un excelente mentor, el Dr. Jorge Mendoza, a quien recuerdo con mucho cariño, un gran médico pediatra, que logró transmitirme su pasión por trabajar con los niños, al mismo tiempo me enseñó que se necesita de mucha valentía y responsabilidad para tomar este camino, pero definitivamente la satisfacción cuando hacemos alguna intervención y vemos cómo los niños se recuperan hace que todo valga la pena, es realmente fascinante. En pediatría muchas veces tenemos pacientes que pasan por momentos difíciles con muy pocas oportunidades de sobrevivir, pero aun así es increíble cómo muchos mejoran y lo superan. Como todo en la vida hay, casos que se salen de nuestras manos y son pérdidas terribles e irreparables, pero en general son más los casos exitosos, y eso es muy gratificante.

 
¿Qué aprendizaje agradeces a la Universidad del Norte?

Siento que mi disciplina la adquirí durante mis años de estudios con la Universidad. Recuerdo que habían evaluaciones constantemente que me hicieron trasnochar muchas veces, pero al mismo tiempo me dejaron el hábito de estudio que hoy tengo. En la Universidad de Norte contamos con excelentes profesionales de salud, que realmente se esmeran por enseñarnos pero a la vez nos permiten practicar nuestros conocimientos y adquirir la experiencia que se necesita para salir después y ejercer como médico. En general siento que mi formación como médico fue excelente y me siento muy agradecida con esta Uninorte, en especial con los todos Doctores que son muy buenos mentores. 

 
¿Alguna anécdota que recuerdes de tu época de estudio en Uninorte?

Hay muchas anécdotas por recordar, las clases de anatomía y bioquímica eran eternas pero teníamos excelentes docentes que lograban mantener nuestra atención durante toda la jornada, pero también nos hacían sufrir un poco en los exámenes. Creo que mis compañeros y yo no olvidaremos que había un doctor que nos llamaba "bacterias" cuando respondíamos incorrectamente durante las rondas médicas, otro doctor decía: "la letra con sangre entra" y otro decía: "si es que pasan este semestre". Creo que nos quedó claro que no iba a ser fácil lograrlo, aun así todo esto tuvo un impacto positivo en mi aprendizaje y hoy en día agradezco por exigirnos y hacernos mejores personas. 

 
¿Qué significa para ti decir #SoyEgresadoUninorte? 
Es un Orgullo ser egresada de la Universidad del Norte, la calidad de la educación es muy alta y estoy convencida que todos los egresados de esta Universidad estamos preparados para alcanzar cualquier meta que tengamos en la vida. Esta Universidad forma personas capaces de enfrentar cualquier reto. Mi experiencia y la de muchos amigos, conocidos y familiares que son egresados Uninorte ha sido muy positiva.

Un ingeniero samario apasionado por el turismo

David Peña es un samario que desde muy joven experimentó el turismo desde otra perspectiva: la de los residentes, quienes viven en Santa Marta logran mirar más allá de sus playas y paisajes y así lo hizo David. Hoy en día, con varios estudios de posgrado encaminados al turismo, lanza su libro Responsabilidad Social Empresarial en el sector turístico, para aportar a la conversación sobre un turismo responsable y sostenible. El día 3 de mayo de 2019, David llevó su publicación hasta Corferias en Bogotá, donde presentó su libro en la Feria Internacional del Libro (FILBo) y el 21 de mayo, en su natal Santa Marta, presentó el libro en la primera edición de la Feria del Libro de Santa Marta (FILSMar). David compartió más detalles sobre su libro, su trayectoria y las enseñanza que le quedaron luego de egresar de su alma máter.
 
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional desde que egresaste de Uninorte?
Cuento con 18 años de experiencia laboral en los campos profesional y académico, tanto en el sector privado, como público y organizaciones no gubernamentales. En el campo profesional tengo experiencia nacional e internacional desempeñando diferentes cargos entre los que se destacan: Responsable de Gestión de Proyectos de la Fundación para el Desarrollo Sostenible de la Región Caribe Colombiana. Técnico de Proyectos y Codesarrollo de la ONG Treball Solidari de Palma de Mallorca, España. Consultor de Proyectos de Turismo y Sistema Integrales de Gestión de la empresa SAB Tourism, Environment and Teach Consultants  de la misma ciudad y país. Y Manager Assistant de la compañía World of Service Inc. en Dothan, Alabama, Estados Unidos. En el ámbito académico soy Docente de Planta de la Facultad de Ciencias Empresariales y Económicas de la Universidad del Magdalena (Santa Marta) desde Julio de 2010. He sido profesor invitado de la Universidad de las Islas Baleares de España; y en Colombia, profesor catedrático de la Universidad Sergio Arboleda, la Universidad Cooperativa de Colombia y la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior CUN. He sido Director y actualmente investigador del Grupo de Investigación “Turismo, Competitividad y Desarrollo Sostenible” de la Universidad del Magdalena, indexado y categorizado en COLCIENCIAS, el cual hace parte de la Red de Conocimiento de la Organización Mundial del Turismo. Mi línea de investigación principal es la Responsabilidad Social Empresarial en Turismo y cuento con más de 30 publicaciones y participaciones en eventos académicos sobre el tema, mediante artículos científicos, libro, capítulos de libro y ponencias en congresos nacionales e internacionales.

¿Cuáles son las motivaciones para escribir un libro sobre responsabilidad social empresarial en el sector turístico? 
En mi vida, mis padres me inculcaron una serie de principios y valores éticos/morales que en la práctica se traducen en “hacer lo correcto”, intentando siempre aportar algo positivo a la sociedad. En este sentido, siempre soñé con dejar plasmado en unas letras, la manera de contribuir, desde mi formación académica y experiencia profesional, a la construcción de una sociedad más justa y equitativa para todos; ese mundo mejor que tanto anhelamos; y pienso que la obra titulada “Responsabilidad Social Empresarial en el sector turístico” aporta a ello, teniendo en cuenta el gran poder que tienen las empresas a nivel mundial (algunas inclusive por encima de muchos estados) en unos de los sectores más importantes para la economía como lo es el turismo. Esto para mí, desde mi ámbito, es una forma práctica de “hacer lo correcto” y contribuir, en alguna medida, con el mejoramiento de la sociedad.

Tienes un Doctorado en Turismo, un Master en Gestión Turística y Master en Turismo Interior y de Salud, ¿cómo llegaste a interesarte por este sector de la economía? ¿Fue un interés que surgió durante o después de culminar Ingeniería Industrial? 
Nací en Santa Marta, una ciudad que tiene la categoría de Distrito Turístico, Cultural e Histórico, por lo tanto, siempre estuve en contacto, de manera natural, con el turismo. No obstante, decidí iniciar mis estudios en Ingeniería Industrial en la Universidad del Norte porque me pareció una carrera bastante integral y completa con la que podía, a mi regreso, aportar al desarrollo de la ciudad. Una vez instalado en Santa Marta, como profesional tuve la fortuna de asesorar una empresa de turismo (en concreto del sector hotelero) en temas de gestión y organización, lo cual me encantó y en ese momento pude notar que teníamos muchas cosas por hacer en nuestra ciudad en uno de sus principales sectores, el turismo. Para ello tenía que prepararme en temas de turismo y gracias a Dios logré obtener una beca, mediante la Fundación Carolina de España, para realizar mi primer Master en Turismo (Master of Tourism Administration) en la Universidad de las Islas Baleares. Allí empezó todo y seguidamente para seguir mejorando mi formación, a título personal, realicé un segundo máster, un Doctorado en Economía de la Empresa (con tesis en temas de turismo) y un segundo Doctorado específico en Turismo.   


¿Qué aprendizaje o competencia consideras que aprendiste en Uninorte y te ha servido para tu desarrollo profesional?
Yo estaré siempre agradecido con mi querida Universidad del Norte porque sentaron las bases académicas y de ética profesional, que me permitieron alcanzar mis sueños laborales. Destaco, entre muchas otras cosas, que siempre me inculcaron ser disciplinado, reflexivo y comprometido con el desarrollo de la región y el país.    

¿Alguna anécdota que recuerdes de tu época de estudio?
Muchas, pero quiero destacar una deportiva, la cual aún recuerdo con gran emoción. Durante mi carrera hice parte de un equipo de fútbol llamado Namibia que conformamos un grupo de compañeros de estudio de la época, de los cuales, muchos de ellos actualmente son mis amigos. En unas eliminatorias directas del torneo interno de fútbol de la Universidad, logramos eliminar por penales al mejor equipo de la categoría del momento. Aquel triunfo nos unió más como compañeros y fue tan gratificante que aún, hoy en día, cada cierto tiempo que nos reunimos, volvemos a recordar dicha gesta. 

¿Qué significa para ti decir #SoyEgresadoUninorte?
Significa ser reconocido en Colombia y en muchos países del mundo como un buen profesional y una personal integral.

Una educadora sello Uninorte

Elsa Escalante es una profesional apasionada por la educación y la primera infancia. Egresó del programa de Licenciatura en Pedagogía Infantil en 2005, luego en 2007 se graduó de la Especialización en Docencia Universitaria y en 2008 egresó de la Maestría en Educación, tres títulos Uninorte que porta con orgullo. Se describe como una cambambera, y asegura que es gracias a esa cambambería que ha logrado cumplir muchos de sus proyectos. Hoy en día se desempeña como investigadora líder del área de Infancias y Contextos del Instituto de Estudios en Educación (IESE) y es la primera coordinadora de la  Asociación Europea de Investigación en Educación Infantil (EECERA, por su nombre en inglés) en Colombia. ECERA es una asociación de estudios en educación infantil con presencia en Europa y varios países del mundo, es la primera vez que esta asociación abre una coordinación en el país en sus 27 años de existencia. Aquí nos cuenta sobre su pasión por el estudio, por la educación y sobre la cambambería que la ha llevado lejos. 

 
¿Cuál ha sido tu trayectoria desde que egresaste de Uninorte? Yo soy Licenciada en Pedagogía Infantil de la Universidad del Norte e inmediatamente continué estudiando e hice una Especialización en Docencia Universitaria, al tiempo que entré a hacer parte del equipo Uninorte en el Instituto de Estudios en Educacón (IESE) como directora del programa de licenciatura en Pedagogía Infantil. Estuve 5 años en ese cargo al tiempo que terminaba mi Maestría en Educación con énfasis en Condición y Educación, ese fue el último programa que cursé aquí en la Universidad. También trabajé en colegios y tuve una experiencia interesante trabajando en el programa Ondas de Colciencias, que estaba enfocado a promover la investigación en la escuela. Posteriormiente quise seguir estudiando el tema de infancia así que me fui a Estados Unidos por 5 años donde hice un Doctorado en Human Science con especialización en Child Development and Childhood Education en la Universidad de Nebraska y allá mismo decidí hacer una segunda maestría en Child Youth and Family Studies y recibí una certificación en Métodos Mixtos.

 
¿Cómo fue el acercamiento con la ECERA? EECERA comenzó a tener una visión más global y vieron que era interesante conocer las experiencias de otros países. Yo me di cuenta que se estaba abriendo esa puerta e hice la gestión directa con el presidente de la asociación y me mandaron los requisitos para poder cumplir con el rol de coordinación, envié toda la documentación y posteriormente seleccionaron, en un comité, a los nuevos países integrantes y los coordinadores, entonces el acercamiento fue decir "aquí estamos" y aprovechar la oportunidad. 

 
¿Qué oportunidades trae esta coordinación? Uninorte a nivel institucional tiene unas líneas de investigación estratégica y una de ellas es infancia. En cierto modo, la universidad viene alineándose con esa corriente que pone a la infancia como prioridad, y resulta que, en este año, el Instituto de Estudios en Educación ha definido como área estratégica el tea de infancia y contextos. Todo esto es para reafirmar la iniciativa institucional y decir decir que desde el Instituto de Educación también nos comprometemos con la infancia, siendo este un compromiso desde la institución y nuestra división, la coordinación llega como una oportunidad para hacer realidad esa tarea. Nos permite alinearnos con el mundo, hacer alianzas y comprometernos a nivel local, nacional e internacional. Es la pieza que nos faltaba, nos da la oportunidad de fluir y expandirnos y Uninorte pienso que es líder en esta coyuntura donde vamos a trabajar por la educación infantil a nivel global.

 
¿Qué le agradeces a la Universidad del Norte? Yo soy completamente sello Uninorte, cuando fui estudiante de pregrado la decana de mi divisón fue mi mentora y me apoyó mucho. Ella era Leonor Jaramillo, hija de Álvaro Jaramillo, uno de los fundadores de la universidad. Me motivaba a hacer parte de los grupos estudiantiles y así fui presidenta del Comité Científico, hice Cátedra Europa, estuve en Semillero de Investigadores y fui de las primeras que decidió que no quería hacer las típicas prácticas en un colegio, así que me dio la oportunidad de hacerlas vinculándome a un proyecto de psicología, luego hice otra práctica en la DIDI y posteriormente llegué a Colciencias. Para mí, tener esa mentora que me ayudó tanto dentro de la universidad fue algo fundamental, pude abrir los ojos desde aquí dentro. También me gustaba estudiar mucho, fui medalla de plata cuando me gradué del pregrado y Uninorte me dio una beca junto con Colciencias y la Universidad de Nebraska para hacer mi doctorado. Al regresar de Estados Unidos sigo recibiendo oportunidades como el visto bueno para ser líder en ECERA o para liderar la Asociación Latinoamericana de Métodos Mixtos. No me puedo quejar, en Uninorte he tenido el apoyo para moverme donde quiera y siempre he tenido un mentor, ya sea un profesor, la decana, o cualquiera que me apoye. 

 
Háblanos más sobre tu relación con tu mentora, Leonor Jaramillo: Ella a mí me patrocinaba mucha cosa, pero también porque yo le respondía. Yo fui su monitora y eso es un buen ejercicio para los estudiantes, estar a cargo de una monitoría y ser un apoyo. Yo tuve mucha cambambería, me acercaba y le decía "Leo necesito tal evento", y me ayudaba. Me enviaba a lugares a hablar del programa porque a mi me apasionaba y recuerdo que eso me llevó una vez hasta La Mina en la Guajira. La cambambería para mí es la clave, y me refiero a cambamba en términos positivos, de motivación, de no quedarse quieto y mirar hacia el mundo. Siempre he sido cambambera y así seguiré.

 
¿Qué significa para ti decir #SoyEgresadoUninorte? Es calidad, yo soy Uninorte. Aquí hice pregrado, especialización y maestría. Siempre he confiado en su formación de calidad y pienso que Uninorte es una ventana abierta al mundo. Tengo muchos años de estar aquí pero nunca siento que estoy en la misma institución porque ser egresado Uninorte significa transformarse. Nunca me he sentido estancada y al contrario permanezco motivada a andar en la onda de lo local, lo nacional y lo internacional.