Actualización del Inventario forestal, una oportunidad para conocer el 'panorama verde' de la institución
Publicado en: 2022-02-10

Entre 2017 y 2021, los árboles adultos aumentaron en 33,6%; los más jóvenes lo hicieron en 12,1%.

El inventario forestal de Uninorte está actualizado hasta 2021, un proceso que permite a la comunidad conocer cómo se han venido comportando las especies de árboles del campus hasta el momento y el estado de cada uno, para seguir diseñando y ejecutando políticas en favor de su preservación, educación colectiva e investigación continua.

En el proceso de actualización estuvieron involucradas las direcciones de Servicios Administrativos, Servicios Generales y de Sostenibilidad Ambiental, con el apoyo del contratista de la Asociación Alternativas Bióticas y el Ingeniero Forestal, Iader Lamilla Cleves. 

Los resultados fueron muy satisfactorios pues, al contar con el conocimiento correspondiente sobre condiciones en detalle del estado de los árboles hace 4 años, “el equipo humano responsable de su cuidado trabajó arduamente para mejorar y lo ha logrado. De esta manera se justifica con creces tener siempre el conocimiento fresco de nuestro entorno para mejorarlo y se demuestra que esta alma mater no es sólo cátedra: es integración humana, naturaleza y vida”, tal como reza en el informe final de actualización.

 


Fuente: Portal de indicadores del Sistema de Gestión Ambiental Uninorte.

En el documento se registra que en el año 2017 existían 1145 árboles fustales y hoy encontramos 1519, incrementándose los árboles adultos en un 33,66%. Adicionalmente, de 213 latizales de hace cuatro años, a la fecha existen 187. Lo anterior permite concluir que “los arbolitos jóvenes se volvieron adultos en un 12,21%, manteniéndose una densa cobertura forestal, mostrando el esmero de la universidad”.

En cuanto a las especies, el top 10 lo integran: Roble morado, Roble amarillo, Palma real, Ceiba blanca, Mango, Matarratón, Neem, Ceiba bonga, Coralibe y Majagua. Estas representan el 71,31% de la totalidad de especies, sin embargo solo las primeras cinco equivalen al 54,43%.

El ejercicio de actualización también facilitó la confirmación de que la distribución espacial de los árboles que se encuentran en las zonas verdes de la Universidad del Norte es heterogénea, lo que permite que la variedad de especies, edades y condiciones taxonómicas logren cubrir los diferentes doseles de esta mancha boscosa, influyendo positivamente en el microclima característico del lugar.

En cuanto a la ubicación de los árboles adultos, en los parqueaderos de las entradas No.8, No.9, No. 10 y No, 11, existen 52, 91, 99 y 50 fustales respectivamente. A estos árboles se les identifica porque presentan un D.A.P. (Diámetro Altura Pecho) superior a los 10 centímetros. En las áreas del campus hay 907 y en las de Bienestar, 231. En el exterior hay 89 árboles adultos.   

 

Las 10 especies con mayor cantidad de árboles representan el 71,31%, del total.

 

Voces uninorteñas. “La necesidad del proceso de actualización surge de un proyecto que estamos desarrollando en paralelo, que se llama ‘Ecomapa forestal’ dentro del Sistema de Gestión Ambiental”, explica Carlos Clavijo Fuentes, director de Sostenibilidad Ambiental de Uninorte.

Clavijo Fuentes afirma que “la tarea se viene haciendo bien, venimos trabajando técnicamente en la conservación de nuestro bosque nativo, que en su mayoría son árboles autóctonos de la Región Caribe”. El ingeniero puntualiza que, en alianza con el Jardín Botánico de Cartagena, se vienen trayendo especies en riesgo de extinción por la tala indiscriminada en la región, tales como la especie Macondo, con el fin de ser sembradas en el campus y así puedan contar con la protección, cuidado y admiración que merecen estos seres vivos.

Daniel Rincón Saad, jefe de la Sección de Servicios Generales y Seguridad de la Dirección de Servicios Generales, indica que “el inventario nos permite conocer cómo se ha dado el resultado de todo este plan de trabajo sistémico, en el que la universidad ha venido trabajando durante años y poder planear a futuro los espacios, ya sea por las edades del árbol, por las futuras siembras o por los cambios que se deben hacer por el comportamiento de ciertas especies en el tiempo”.

Rincón Saad concluye que “es muy posible que debamos llevar a cabo análisis particulares sobre algunos árboles que fueron detectados, que requieren de alguna intervención técnica, como a aquellos que presenten ramas con contrapeso, estén llegando a una edad muy adulta o evidencien alguna otra variable exógena”.

Por: Lucía Avendaño Gelves

       Más noticias