Conoce las siete novedades editoriales de la Colección Biblioteca del Caribe

La colección reúne obras del Caribe colombiano e internacional y promueve la traducción, circulación y reconocimiento de las voces de la región desde una perspectiva cultural. 

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Por: Karina De La Hoz

29 abr 2026

La Editorial de la Universidad del Norte presentó el 28 de abril las siete novedades de la Colección Biblioteca del Caribe, cuya propuesta busca fortalecer los vínculos culturales mediante la traducción de literatura del Caribe insular al español y la recuperación de voces locales. 

En ese sentido, la colección busca convertirse en un referente de las publicaciones sobre la región, al tiempo que explora su significado desde una perspectiva cultural. Su objetivo es apelar al Caribe como un lugar desde el cual se interrogan, proponen y abordan las experiencias propias de nuestros territorios. 

Durante la apertura, el rector de la universidad, Adolfo Meisel, resaltó que, como parte del ADN de la institución, existe una vocación que articula lo local con lo global, presente desde su origen y reflejada en su apuesta académica y cultural. “Siendo muy caribes, no tenemos que llegar a ningún complejo para apropiarnos de todo el universo”, señaló. 

En esa misma línea, Toni Celia, director de Arte y Cultura en Uninorte, resaltó que los proyectos realizados desde la Editorial, Uninorte FM estéreo, el museo Mapuka y Cayena tienen como consigna abrir canales de diálogo con la ciudad, el Caribe y el país sobre la construcción de nuestra identidad. “Tenemos una obsesión sana, por supuesto, de siempre estar cuestionando y poniendo sobre la mesa un diálogo alrededor de lo que significa ser de este lugar, de lo que significa ser del Caribe, qué es lo que nos une y lo que nos separa”, afirmó. 


 

Tras un año de su lanzamiento, la Biblioteca del Caribe recoge ese esfuerzo que ya desde hace mucho tiempo venía liderando la universidad de buscar las voces del Caribe, sobre todo de aquellos que no son tan conocidos, y hacerlo de una manera sistemática. En esta ocasión se incorporó tanto a la parte hispanohablante como la angloparlante y francófona, con el fin de ampliar el entendimiento entre todos los territorios que constituyen esta zona.  

“Esta biblioteca se funda bajo la idea de que el Caribe no es un lugar geográfico específicamente, sino una forma de ver, de pensar, de sentir, de andar por el mundo, es decir, es un lugar cultural, y eso nos permite recoger todas esas otras experiencias y manifestaciones que no son sólo el Caribe colombiano”, comentó Alexandra Vives, directora de la Editorial Uninorte. 

Vives continuó detallando las diferentes líneas de publicación que conforman la biblioteca: en la línea de ficción se encuentra Itonda, que reúne literatura del Caribe colombiano, y Mélange, dedicada al Caribe internacional. Asimismo, presentó cada una de las obras y autores invitados, enfatizando la necesidad de traducir y circular libros dentro de la región para superar la desconexión actual.  

Novedades

Un puente oscilante, en inglés “The Swinging Bridge”, es una novela de la escritora trinitense Ramabai Espinet. La obra recoge la experiencia de los indocaribeños en Trinidad, las dificultades de los migrantes hindues que arribaron al Caribe entre los siglos XIX y XX para trabajar en las plantaciones de azúcar, y de los que luego se marcharon en busca de mejores oportunidades.  


 

Espinet agradeció la traducción de su novela, señalando que el proceso fue una revelación que capturó el ritmo del texto original. Explicó que su obra aborda la experiencia de la migración india al Caribe y cómo el significado de un libro cambia con el tiempo y el diálogo con los nuevos lectores. También reflexionó sobre el uso del inglés y el creole en su identidad literaria.  

También, como parte de este proyecto de traducción se encuentra “La cosecha de huesos” de la escritora haitiana Edwidge Danticat. Traducida hace más de 25 años, la editorial le apuesta por volver a poner en conversación las divisiones que existen al interior del Caribe. La historia se sitúa en la década de los 30 bajo la dictadura Leónidas Trujillo en República Dominicana, un periodo violento donde se decidió masacrar y exterminar a los haitianos, los cuales eran descubiertos por su lengua.  

Hijas de la arena: Antología de narradoras barranquilleras, es un ambicioso trabajo de compilación realizado por Tawny Moreno y Daniela Torres. Durante casi dos años, reunieron 100 años de obras de escritoras barranquilleras, las cuales se componen de 15 autoras y 25 cuentos, divididos en tres partes. “Nos dimos cuenta de que había muchos retos. Las escritoras que están acá son escritoras que han circulado poco, que han publicado obras sueltas y es como una característica como muy normal en la escritura de mujeres de encontrar estas obras en blogs, en revistas en periódicos en congresos ediciones agotadas que ya no circulan”, contó Torres sobre el proceso de compilación. 

Pasando a la colección infantil, se suman a esta colección dos obras: Los pastores de Belén ilustrado por Ruaida Manna y La voz que acompaña de Sixta Hernández. Este último consiste en una recopilación de nanas, juegos corporales y rondas de la tradición oral en el Caribe.  


 

Desde su perspectiva como pedagoga, Hernández resaltó la importancia de estas expresiones de la tradición oral para la etapa inicial de la vida. Afirmó que estos sonidos y palabras son fundamentales para construir la psiquis del niño y fortalecer los vínculos emocionales, sirviendo como un elemento que acompaña el tránsito al mundo real. “La palabra construye todo ese acervo literario y sonoro que un ser humano necesita para la vida, entonces es tan importante brindar esto generosamente, acompañar con la voz las primeras etapas de la vida de los niños y las niñas”, afirmó.  

Y en la categoría no ficción, la cual se ordena en siete temas, en la línea de Sentidos se encuentra Condumio: Relatos de un cocinero, de Alex Quessep. La obra mezcla recuerdos familiares, experiencias de inmigrantes en la costa Caribe colombiana, relatos de vendedores ambulantes, amigos cocineros, recetas y de todo aquel que haya dejado en su paladar una historia que contar a partir de alimentos compartidos. 


 

“Quería compartir ese hecho de que las palabras también se comen y de que los cocineros no sólo hacemos recetas sino de que los cocineros vamos caminando y vamos sintiendo en el pulso, en la mano en el corazón, en el sentimiento vamos sintiendo lo que observamos en nosotros en esa cotidianidad caribe que se observa en la calle”, afirmó Quessep. 

De esta manera, la Biblioteca del Caribe se consolida como una apuesta editorial que busca cerrar brechas entre los distintos territorios que componen el Caribe, promoviendo la circulación de sus voces, la traducción de sus historias y la construcción de una identidad compartida desde la literatura. 

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