Cumbre de Finanzas Verdes y Azules impulsa alianzas para la acción climática en el Caribe

Durante dos días, expertos nacionales e internacionales, representantes de organismos de cooperación, entidades públicas, sector privado y academia analizaron mecanismos de financiación, gobernanza y conservación para fortalecer la resiliencia de los territorios frente al cambio climático. 

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Por: Karina De La Hoz

05 jun 2026

La I Cumbre de Finanzas Verdes y Azules reunió el 3 y 4 de junio en la Universidad del Norte a líderes nacionales e internacionales para impulsar soluciones financieras innovadoras frente a los retos climáticos del Caribe colombiano y América Latina, en un espacio que promovió el diálogo entre la academia, el sector público, el sector privado y organismos de cooperación. 

Durante el encuentro, organizado por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) y Uninorte, expertos, autoridades ambientales, representantes de organismos multilaterales y del sector financiero coincidieron en que la planificación climática se ha convertido en un requisito fundamental para acceder a recursos internacionales y fortalecer la resiliencia de los territorios. 

La reflexión fue planteada por Alejandro González, director ejecutivo de ICLEI Colombia, durante la conferencia inaugural Planes de Acción Climática Locales como Instrumentos de Acceso a las Finanzas Verdes y Azules. De acuerdo con su análisis, los territorios costeros enfrentan una vulnerabilidad creciente ante fenómenos asociados al cambio climático, por lo que aplazar decisiones en materia de adaptación y mitigación podría traducirse en mayores costos económicos y sociales en el futuro. 

En este contexto, González destacó la importancia de contar con instrumentos de planificación climática respaldados por información técnica y científica. Entre ellos mencionó los inventarios de gases de efecto invernadero y los análisis de riesgo y vulnerabilidad climática, herramientas que permiten identificar prioridades de inversión y diseñar estrategias ajustadas a las características de cada territorio. 

Alejandro González, director ejecutivo de ICLEI Colombia.


 

“Es imposible homologar y decir que todas las ciudades emiten lo mismo, tienen características muy diferentes”, señaló el experto al explicar que ciudades como Leticia, Bogotá o Bucaramanga presentan perfiles de emisiones y riesgos distintos, lo que exige respuestas diferenciadas para enfrentar los desafíos ambientales. Por ello, enfatizó la importancia de contar con planes de acción climática, no solo como una herramienta para acceder a financiación, sino también para orientar la toma de decisiones y generar confianza entre los organismos cooperantes interesados en apoyar los territorios. 

La discusión se articuló con los mensajes planteados durante la apertura de la cumbre, en la que los organizadores destacaron la necesidad de convertir la sostenibilidad en proyectos concretos y financiables. Durante la instalación del evento, el director general de la CRA, Jesús León Insignares, afirmó que el Atlántico busca consolidarse como un referente de inversión sostenible mediante iniciativas orientadas a la protección de manglares, humedales, ecosistemas costeros y recursos hídricos. 

“El propósito de esta cumbre es que podamos unir el territorio con la financiación y dar a conocer la agenda ambiental del Departamento del Atlántico a los aliados de cooperación internacional, a la academia y al sector privado”, sostuvo. 

Jesús León Insignares, director general de la CRA.

 

Por su parte, el rector de la Universidad del Norte, Adolfo Meisel, señaló la importancia que tiene el evento para la comunidad universitaria, el cual se alinea con el compromiso ambiental que la institución ha incorporado en su proyecto educativo. Resaltó algunas de las acciones que adelanta la institución en materia de transición energética, entre ellas la puesta en marcha de la granja solar y la futura creación de un laboratorio de hidrógeno verde. “Es la granja solar universitaria más grande del país. Ninguna otra universidad tiene la capacidad de energía solar tan grande como la que tenemos nosotros”, afirmó.  

Asimismo, la secretaria de Planeación de la Gobernación del Atlántico, Cecilia Arango, advirtió sobre la vulnerabilidad del departamento frente a fenómenos como la erosión costera y las inundaciones, e insistió en la necesidad de impulsar estrategias de crecimiento verde y ordenamiento territorial sostenible. “Estamos en un quiebre y en un cruce bien importante. El cambio climático y la adaptación no es una ideología, es una realidad que estamos viviendo desde hace rato y tenemos que trabajar aceleradamente para poder superarlo”, sostuvo. 

Jesús León Insignares, director general de la CRA, junto a Adolfo Meisel, rector de la Universidad del Norte, durante la firma del Memorando de Entedimiento entre la CRA y Uninorte.


Como parte de la jornada, la CRA formalizó dos alianzas de cooperacióna través de la firma de memorandos de entendimiento: una con la Universidad del Norte y otra con ICLEI, orientadas al fortalecimiento de capacidades técnicas y al desarrollo de proyectos ambientales con potencial de financiación nacional e internacional. 

La conversación continuó en el panel Instrumentos financieros para la transformación ambiental del territorio. Allí, representantes de la cooperación internacional, el sector empresarial y la banca de desarrollo analizaron los principales obstáculos que enfrentan los municipios para acceder a recursos destinados a iniciativas ambientales. 

Donatella Montaldo, directora de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en Colombia, señaló que una de las principales barreras es la falta de capacidades técnicas para formular proyectos bajo los estándares exigidos por los organismos de cooperación y financiamiento internacional. A ello se suman la alta rotación de personal en las administraciones locales y la desconexión entre algunas iniciativas territoriales y las agendas nacionales de desarrollo. Según explicó, estos factores dificultan la consolidación de capacidades técnicas permanentes para la formulación de proyectos. 

Panel sobre Instrumentos financieros para la transformación ambiental del territorio. En este espacio participaron: Donatella Montaldo, directora de OIE; Víctor Hugo Malagón, director ejecutivo PACTO GLOBAL Red Colombia; José Laurens, vicepresidente fianciero de FINDETER; Y María Clemencia Sierra, decana de la Escuela de Negocios de Uninorte. 


 

Por su parte, Víctor Hugo Malagón, director ejecutivo de Pacto Global Red Colombia, planteó que la sostenibilidad debe entenderse como una estrategia de generación de valor y competitividad, mientras que José Laurens, vicepresidente financiero de Findeter, destacó la necesidad de fortalecer la estructuración de proyectos y promover mecanismos que faciliten el acceso de los territorios a distintas fuentes de financiación. 

Durante el segundo día, la cumbre profundizó en alternativas de financiamiento asociadas a la conservación de ecosistemas estratégicos y en las capacidades institucionales necesarias para acceder a recursos destinados a la acción climática. 

En la conferencia Bonos de carbono azul en Colombia: oportunidades para la conservación y financiamiento climático, Paula Cristina Sierra-Correa, coordinadora de Investigación e Información para la Gestión Marina y Costera de Invemar, explicó el potencial de ecosistemas como manglares, pastos marinos y marismas para contribuir a la mitigación del cambio climático y generar recursos a través de mecanismos de mercado. 

La bióloga marina señaló que estos ecosistemas capturan y almacenan grandes cantidades de dióxido de carbono, lo que los convierte en aliados estratégicos para el cumplimiento de las metas nacionales de reducción de emisiones. Asimismo, destacó que Colombia cuenta con más de una década de investigación científica en carbono azul y posee importantes áreas de conservación en las regiones Caribe, Pacífica e Insular.  

Como ejemplo, presentó el programa Vida Manglar, una iniciativa desarrollada en el Golfo de Morrosquillo que combina acciones de conservación y restauración con la generación de créditos de carbono. Según explicó, este tipo de proyectos requiere demostrar la adicionalidad de las intervenciones, fortalecer la gobernanza local y respaldar sus resultados mediante información científica rigurosa. “Tenemos que hacer posible esa coherencia entre la gobernanza local, la capacidad técnica y la responsabilidad sobre el territorio”, afirmó. 

Sierra también resaltó el potencial de los pastos marinos ubicados en La Guajira, donde se concentra cerca del 85 % de estas coberturas en Colombia, así como el uso de herramientas tecnológicas como el escaneo láser terrestre y el análisis de imágenes satelitales para mejorar la medición y monitoreo de las reservas de carbono presentes en estos ecosistemas costeros. 

John Sarmiento, Director Distrital de Crédito Público; Adriana Arango Manrique, Directora del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de Uninorte; Silvana Insignares, Decana de Derecho, Ciencia Política y Relaciones Internacionales de Uninorte; y Alejandro González, director ejecutivo de ICLEI Colombia. 


 

Las oportunidades de financiación asociadas a la acción climática fueron retomadas posteriormente en el conversatorio estratégico sobre gobernanza y financiamiento climático, donde expertos coincidieron en que la disponibilidad de recursos debe estar acompañada de capacidades técnicas e institucionales que permitan estructurar proyectos sólidos y sostenibles. En ese sentido, destacaron la necesidad de fortalecer la articulación entre gobiernos, academia, sector privado y comunidades, así como de consolidar marcos normativos estables que generen confianza para la inversión y la cooperación internacional.

Los panelistas también resaltaron el papel de las universidades en la generación de evidencia científica y en la formación de capacidades para la formulación de proyectos. Adriana Arango, directora del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de Uninorte, destacó la importancia de respaldar los proyectos con evidencia científica y resultados medibles para acceder a mecanismos de financiamiento climático. “Las evidencias técnicas y lo científico es lo que va a permitir que ese proyecto sea financiado”, afirmó. 

Al respecto, Silvana Insignares, decana de la División de Derecho, Ciencia Política y Relaciones Internacionales de Uninorte, señaló que la gobernanza climática depende de la coordinación entre múltiples sectores y sostuvo que las universidades tienen un papel clave en la promoción de la justicia ambiental, la educación ambiental y el acompañamiento a comunidades vulnerables. “Desde el Acuerdo de Escazú nosotros tenemos un mandato y es fortalecer todo el tema de la justicia y educación ambiental”, sostuvo. 

De esta manera, la I Cumbre de Finanzas Verdes y Azules dejó sobre la mesa la necesidad de fortalecer la planificación climática, la capacidad técnica y la articulación institucional para convertir los retos ambientales en proyectos viables de inversión, destacando, a su vez, el papel de la academia en la generación de conocimiento, la formación de capacidades y la construcción de alianzas para impulsar soluciones sostenibles frente a los desafíos climáticos de los territorios. 

 

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