Entre vocación y compromiso: estudiantes de Enfermería inician su etapa clínica con la Ceremonia de la Luz

Un acto que simboliza la transición del ciclo teórico al clínico y reafirma el compromiso ético, humano y profesional de los futuros enfermeros con el cuidado de los pacientes.

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Estudiantes y directivos del programa de Enfermería durante la Ceremonia de la Luz.

Por: Karina De La Hoz

23 feb 2026

Con la imposición de la lámpara, la cofia, el uniforme y el botón, 21 estudiantes de cuarto semestre del programa de Enfermería recibieron los símbolos de la Ceremonia de la Luz, marcando el inicio de una etapa decisiva en su formación profesional. El evento, realizado el jueves, 19 de febrero, tuvo lugar en el auditorio del Hospital Universidad del Norte y contó con la presencia de familiares y docentes de la división.

Más que un acto protocolario, la Ceremonia de la Luz representa un hito en la vida académica de los estudiantes, al reafirmar su compromiso ético, humano y profesional con el cuidado de los pacientes.

“La Ceremonia de la Luz tiene para mí un significado muy especial. Representa el inicio de un compromiso moral y ético con la sociedad, reafirmando la importancia de brindar un cuidado con empatía, respeto y responsabilidad”, comentó Lanny Monsalve, estudiante, madre de dos hijos y auxiliar de enfermería.

Lanny cuenta con más de 16 años de experiencia en el área asistencial y la imposición de los elementos representa un momento significativo en su vida: “Desde muy joven tuve el sueño de convertirme en enfermera profesional. Sin embargo, fui mamá a temprana edad y decidí esperar a que mis hijos crecieran un poco más para poder retomar ese anhelo. Hoy, dar este paso hacia la profesionalización representa el cumplimiento de un sueño que siempre estuvo en mi corazón”, comentó.

Para Lanny, combinar el trabajo con la formación académica ha sido una experiencia retadora, pero al mismo tiempo enriquecedora, puesto que ambas han sido un complemento perfecto para desempeñarse de la mejor manera tanto como estudiante como en el mundo laboral. “Trabajar mientras estudio me ha permitido llevar a la práctica muchos de los conocimientos adquiridos en la universidad. Al mismo tiempo, mi experiencia como auxiliar ha sido una base sólida para fortalecer mi formación profesional, ya que me ha dado herramientas, seguridad y visión integral del cuidado”, señaló.

Con esta nueva etapa que inicia para las 18 mujeres y 3 hombres que recibieron los símbolos de la ceremonia, se reafirma el significado de cada uno de los valores fundacionales de la enfermería, vinculados a una historia de servicio, ciencia y vocación que ha transformado el mundo.

La lámpara alude a la búsqueda del conocimiento y la vigilancia del cuidado de los pacientes; el uniforme blanco simboliza la transparencia y la entrega a la labor; la cofia es muestra de responsabilidad y constancia en el deber, así como disposición para liderar con sabiduría y compasión; y el botón representa el inicio de una transformación interior y el compromiso adquirido.

 

La decana María del Pilar Garavito recordó que la luz representa el conocimiento adquirido durante su formación, la compasión que deben cultivar y la vocación de servicio que orientará su ejercicio profesional. Evocó además la imagen de Florence Nightingale recorriendo los pasillos con su lámpara encendida durante la guerra de Crimea, como símbolo de acompañamiento y esperanza, e invitó a los estudiantes a convertirse en guía y apoyo para cada paciente en su proceso de cuidado y recuperación.

Ustedes deben ser y serán agentes de cambio, llamados no solo a atender necesidades físicas, sino también a brindar apoyo emocional, escucha atenta y humanidad en cada encuentro. La enfermería exige pasión, resiliencia y un profundo sentido de responsabilidad. Cada uno de ustedes tiene el poder de transformar la vida de sus pacientes, de sus familias y dejar una huella, de aliviar el dolor y de sembrar esperanza"

María del Pilar Garavito, decana de la División de Ciencias de la Salud.

Por su parte, las estudiantes Jarith Pertuz y Sharick Hoyos, en nombre de sus compañeros, expresaron que este primer logro alcanzado es un motivo de alegría y el llegar a ese punto es el resultado de incontables horas de estudio y sacrificios personales. 

“Cada dificultad ha fortalecido nuestra vocación y nos ha preparado para el rol que estamos llamados a desempeñar. Escogimos la enfermería sabiendo que no basta con saber, sino también con sentir. Es una profesión que exige un corazón dispuesto a comprender, disciplina diaria y una responsabilidad que no se quiebra. Hoy confirmamos nuestro deseo de cuidar, servir y honrar en cada acción”, afirmó Hoyos.

El programa de Enfermería de Uninorte cuenta con la acreditación de alta calidad del Ministerio de Educación Nacional y es el primero en Latinoamérica en recibir la acreditación internacional por parte de la Accreditation Commission for Education in Nursing (ACEN). Es el único programa en el país y el segundo a nivel de Latinoamérica en alcanzar este reconocimiento. De esta manera, el equipo docente de la universidad es garantía de otorgar bases sólidas en la formación profesional de sus estudiantes.

“Este sello de excelencia académica los distingue, respalda y ha dado una formación integral que los proyecta a ustedes como profesionales altamente capacitados, empáticos y comprometidos con el cuidado humano. Así que siéntanse muy orgullosos”, comentó Garavito.

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