Natalia Bernal y la constancia de una verdadera 'Karate Kid'
Publicado en: 2022-01-21

Natalia Bernal es estudiante de séptimo semestre de Psicología en Uninorte.

Natalia Andrea Bernal Herrera, estudiante destacada del programa de Psicología de la Universidad del Norte, ha practicado Karate por catorce años. Pertenece a la Liga del Atlántico, donde entrena bajo la guía de Luis Pedraza; actualmente ocupa el primer puesto del Ranking Nacional Sub 21 y el segundo lugar en la categoría de mayores. Ha sido medallista de oro en campeonatos nacionales, en los juegos suramericanos de la juventud en Santiago de Chile 2017, el Campeonato Centro Americano y del Caribe, San Salvador 2021; en el Campeonato Iberoamericano en Nicaragua 2021, y recientemente obtuvo medalla de bronce en Karate-Do (Kumite/combate) en los Juegos Panamericanos Junior Cali Valle (Sub 21).

Cuando llegó a Barranquilla, a sus seis años de edad, no tenía esta disciplina deportiva en mente. En Bogotá, de donde es oriunda, practicaba gimnasia y porrismo, pero en la capital del Atlántico su vida comenzaría a tomar un nuevo rumbo. Sus padres decidieron que el karate sería una buena opción para que continuara haciendo ejercicio y Natalia se topó entonces con un deporte que le brindaría experiencias y aprendizajes fantásticos. “El karate para mí es un estilo de vida. Organizo mis cosas por karate, hago todo por karate. Si no hiciera karate, sentiría que me falta, porque es algo que necesito”, argumenta la joven de 20 años.

Además de que le ha permitido conocer nuevas culturas, le ayudó a estudiar su carrera profesional, pues fue beneficiaria de la Beca que otorga Coldeportes a los campeones en las pruebas Supérate, cuando cursaba undécimo grado en el colegio María Auxiliadora. “Gracias al karate he tenido la oportunidad de visitar muchas competencias y países. La más reciente fueron los Juegos Panamericanos. Es un torneo muy importante, porque hay muchas disciplinas”.


Natalia Bernal durante los Juegos Suramericanos e la Juventud en Santiago de Chile 2017

La karateca juvenil participó en los Juegos Panamericanos, desarrollados a finales del 2021, y asegura que, aunque maneja una dinámica similar a los Suramericanos, estos significaron para ella una experiencia totalmente diferente. “Estaba nerviosa más que todo porque era competir aquí en casa. Entonces estaban las expectativas de todos ahí. Pero igual estaba contenta, porque participar en los juegos Panamericanos es muy chévere. Además, fueron los primeros juveniles, que es algo importante”.

La joven deportista cursa actualmente séptimo semestre del programa de Psicología en Uninorte, con la intención de dedicarse en un futuro a la psicología deportiva. “Organizar las clases con los entrenamientos a veces es difícil. En la virtualidad fue mucho más fácil, porque las clases me quedaban grabadas y las podía ver después”. Aun así, Natalia se ha esforzado en mantener equilibrada su vida académica y deportiva, para en un futuro poder ayudar a los deportistas a mantenerse motivados, a pesar de los años; y en competencias saber controlar variables como la adrenalina. 

Pero como si se tratara de una lección de paciencia y autocontrol de una película o serie de Karate Kid, durante el confinamiento por la pandemia la uninorteña tuvo que enfrentarse a nuevos retos, como el reducido espacio para entrenamiento en su apartamento y el cambio drástico de metodología. “El karate es un deporte de contacto. Hay que estar moviéndose, las distancias fueron un poco problemáticas y no tenía con quien entrenar. Solo me guiaba con lo que decía el entrenador”, explica. 

Sin embargo, todo fue parte de un nuevo aprendizaje y supo sacar el lado positivo a la situación. “En esa época trabajamos mucho para mejorar la técnica, lo cual me ayudó bastante. Fui constante a pesar de las dificultades.  No solo mantuve mi nivel, incluso mejoré”. Para Natalia, el secreto de su logro es saber organizarse, trazar una ruta y contar con el apoyo de las personas que te quieren. 

Aunque el Karate para Natalia significa una gran pasión, también es reservada con ella. “Cuando entré a la universidad no dije nada. Mis amigos en la universidad se enteraron porque empezaron a publicarlo en cuentas institucionales como Bienestar o Vive el Deporte. También la universidad tiene una cuenta de Instagram de karate, entonces continuamente me publican y ahí se fueron enterando”. Sin embargo, su principal red de apoyo ha sido su familia. Su madre, María José Herrera Bedoya, es su fan número uno, pues ha sido la persona que más le acompaña durante este proceso y es quien lidera su recaudación de fondos para los gastos de competencia.


Natalia ha sido Selección Colombia desde los 12 años.

Hoy Natalia, quien sueña con ser campeona mundial, se prepara para el campeonato nacional de mayores y envía un mensaje a todas las personas que se esfuerzan para cumplir sus sueños. “Yo diría que luchen por lo que quieren. Cada día hay aspectos que podemos mejorar y sé qué muchas veces las cosas no salen como uno quiere a la primera, pero la idea es seguir persistiendo porque así es que se alcanzan los logros”.

 

Por Lucía Gabrielle González

       Más noticias