Cátedra Álvaro Cepeda Samudio conmemora el centenario del escritor con reflexión sobre su legado
La quinta edición reunió a expertos y miembros de la comunidad universitaria para recorrer la historia del barranquillero, su vigencia en la literatura y el pensamiento del Caribe.
La Dirección de Arte y Cultura – Cayena inauguró la quinta edición de la Cátedra Álvaro Cepeda Samudio, espacio académico para reflexionar sobre el legado del escritor barranquillero a través de una mirada contemporánea. La apertura, realizada el 16 de abril, reunió a directivos, docentes, estudiantes e invitados especiales en el salón Tita Cepeda de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr.
En esta edición, la cátedra conmemora los 100 años del nacimiento de Álvaro Cepeda Samudio, figura clave en la literatura y el periodismo del país. “Este espacio lo que busca es ensalzar el nombre de Cepeda Samudio y ponerlo en el lugar que siempre ha merecido dentro de la cultura barranquillera”, señaló Tony Celia, director de Arte y Cultura de Uninorte.
Durante la apertura, el rector Adolfo Meisel destacó a Cepeda Samudio como parte de una generación de intelectuales del Caribe que transformaron el pensamiento en el país. En ese sentido, señaló que una de sus principales características fue su apertura al mundo, evidenciada en su formación en el exterior y su cercanía con corrientes literarias internacionales. “Hay que resaltar la necesidad de tener una apertura hacia el mundo y eso no nos hace menos caribes, colombianos y latinoamericanos”, afirmó.
Además, el rector vinculó a Cepeda con figuras como Luis Eduardo Nieto Arteta y Orlando Fals Borda, a quienes calificó como intelectuales renovadores. En ese marco, resaltó que la Universidad rinde homenaje a su legado a través de distintos espacios que llevan su nombre, como el Laboratorio de Producción Transmedia y el salón Tita Cepeda en la Biblioteca Karl C. Parrish, donde también se conserva su colección personal.
Por su parte, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, resaltó la figura de Álvaro Cepeda Samudio como uno de los grandes referentes culturales del Caribe colombiano, destacando su papel como periodista, escritor y renovador de las formas narrativas en el país. “Fue una de las personas más interesantes e importantes como periodista, intelectual y artista del Caribe. Fue inquieto por la necesidad de buscar, acoger y aclimatar valores nuevos y universales tanto en las formas como en los temas”, afirmó.
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El encuentro continuó con la ponencia “¡Qué casón!”, a cargo de Camilo Hoyos, profesor, promotor de lectura y podcaster, quien realizó un análisis de La casa grande de Álvaro Cepeda Samudio, abordando su estructura narrativa, el contexto histórico que retrata y su vigencia en la literatura colombiana.
“Hay novelas que en su momento no tuvieron el eco que merecían y que el tiempo, ese juez implacable, ha ido colocando en el lugar que les corresponde. La casa grande de Álvaro Cepeda Samudio es a mi juicio un caso de estos”, afirmó Hoyos. Agregó que el manejo técnico realizado por el autor y el boom latinoamericano contribuyeron a que no tuviera la relevancia necesaria, al punto de calificar a la literatura como caprichosa.
A partir de esta lectura, el conferencista planteó tres razones por las que la obra debe ser revisitada. La primera, explicó, está relacionada con su forma, al tratarse de una novela que rompe con las estructuras tradicionales y exige un lector activo, capaz de reconstruir la historia a partir de fragmentos. En ese sentido, destacó decisiones como la ausencia de nombres propios, lo que convierte el relato en una reflexión universal sobre el poder y la opresión, así como el uso de recursos como diálogos sin narrador y la inclusión de documentos reales dentro de la ficción.
“Esta es una novela que nos implica a actuar sobre el papel. A no quedarnos como seres pasivos esperando que se nos reciba el relato. Sino a cuestionar, organizar y a construir”, señaló.
La segunda razón, señaló, tiene que ver con el episodio histórico que aborda. Para Hoyos, la novela cumple una función de memoria frente a la masacre de las bananeras de 1928, al mantener vigente un hecho que, en ocasiones, ha sido minimizado o cuestionado desde el discurso oficial.
Finalmente, explicó que el valor de la obra también radica en su fondo, al permitir una aproximación a la dimensión humana de la violencia. A través de sus personajes, la novela explora el miedo, el silencio y los dilemas éticos frente a la obediencia, planteando reflexiones que, según indicó, siguen siendo relevantes en la actualidad colombiana.
En esa línea, Hoyos destacó que la literatura permite acceder a la dimensión humana de los hechos históricos. A diferencia de la historia, que trabaja con documentos y cifras, la literatura se adentra en la interioridad de quienes vivieron la violencia: el miedo de los soldados, el silencio de las familias y el peso del lenguaje oficial. Para el conferencista, esta capacidad sigue siendo necesaria en el país, donde muchos episodios han sido documentados, pero aún no narrados desde la experiencia de quienes los vivieron.
En ese sentido, Hoyos concluyó que La casa grande continúa vigente al interpelar al presente, al mantener viva la memoria de la violencia y plantear preguntas que aún no encuentran respuesta en la sociedad colombiana.
La agenda de la Cátedra Álvaro Cepeda Samudio continúa este 17 de abril desde el restaurante-bar La Cueva. A través de conversaciones, ponencias y encuentros, la cátedra articula distintos campos como la literatura, el periodismo, la edición y las prácticas culturales, reafirmando su propósito de generar espacios de pensamiento en torno al Caribe y al legado de Cepeda.
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Abr 16, 2026
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