Estudiantes de Medicina y Enfermería dan inicio al año académico
El jueves y viernes de la semana pasada, la División de Ciencias de la Salud les dio la bienvenida a los cerca de 200 estudiantes de primer ingreso de estos dos programas. Hoy, lunes, iniciaron formalmente las clases junto con los estudiantes de los otros semestres.
Desde este lunes, 19 de enero, oficialmente iniciaron las actividades académicas en la Universidad del Norte, en su año número 60. Las clases abren con los programas de Medicina y Enfermería. Para ser más precisos, en enero de 1966 no hubo clases, apenas cobraba vida la universidad con la firma del Acta de Constitución, el 24 de enero, y el nombramiento del rector encargado de llevar a la realidad este proyecto educativo, Julio Muvdi.
En este aniversario 60, los primeros en llegar fueron los cerca de 200 estudiantes nuevos de estos dos programas, quienes el jueves y viernes de la semana pasada recibieron la bienvenida por parte de las directivas académicas. Pilar Garavito, decana de la División de Ciencias de la Salud, les brindó unas palabras de felicitaciones por haberse decidido a estudiar profesiones que exigen grandes responsabilidades y requieren rendimientos sobresalientes.
“Este es un grupo que se ha destacado por su excelencia académica y por eso ingresaron aquí. Queremos que sean proactivos, ávidos de conocimiento, responsables, solidarios; valores necesarios que tendrán que fortalecer en su etapa de estudios”, dijo la decana. Orgullo deben sentir estos estudiantes, pues integran un grupo selecto, sobre todo los de Medicina. Cada semestre, la universidad recibe cientos de solicitudes para ingresar al programa. Este semestre fueron más de 500 los que aspiraron a los 160 cupos disponibles; ha habido periodos en los que se inscriben más de 800 jóvenes con el sueño de ser médicos.
Estudiantes de Enfermería en recorrido por el campus universitario.
Frente a esta demanda, la división realiza un proceso de selección riguroso, en el que se tiene en cuenta, además de los resultados de la Prueba Saber 11, los resultados académicos de sus últimos dos años del bachillerato y, en ocasiones, se recurre a entrevistas personales. De acuerdo con la decana, este proceso asegura que los cupos se asignen a estudiantes disciplinados y comprometidos con su formación médica, lo cual hace que el porcentaje de deserción sea muy bajo.
“Desde primeros semestres estamos pendientes de los estudiantes y les hacemos seguimiento de cerca. Si identificamos circunstancias adversas, nos involucramos y brindamos orientación académica, respaldados en el CREE. Muchas de las dificultades suelen ser por las diferencias en la metodología de estudio que hay entre el colegio y la universidad. Pero también está la estabilidad emocional del estudiante, de lo que estamos muy atentos. Queremos que estén bien, contentos, porque estas son carreras que demandan mucha carga cognitiva, mucho compromiso. Gran porcentaje de su tiempo están estudiando, por lo que puede haber estrés, angustia o ansiedad. Aquí es clave el Centro de Acompañamiento Estudiantil y el apoyo psicológico que ofrece. Esto ha permitido que los estudiantes estén más tranquilos y sean felices”, agregó la decana.
Esta es una carrera de vocación, que en muchos casos surge desde muy temprana edad. María José Ozuna Morón, de 17 años y bachiller de la IED Marie Poussepin, siempre supo que quería estudiar Medicina. “Me gusta el servicio que el médico ofrece a sus pacientes y todas las vocaciones que puede ejercer en la profesión”, dice. Este semestre empieza el recorrido para convertirse en médica. Tiene muchas expectativas. Quiere ser una de las mejores estudiantes para aspirar a un intercambio académico en sus rotaciones, culminar con éxito y después especializarse en medicina estética, cirugía plástica o neurología.
Escogió la Universidad del Norte porque siempre la vio como la mejor de la región. Ahora que la exploró más íntimamente, ve un campus muy completo, ordenado y se emociona por el complemento que ofrece para la práctica de deporte. “Fui patinadora profesional y me gustaría mantener este hábito en mi vida. Creo que la universidad me da la oportunidad para hacerlo”, dice.
Su compañera Angie Morón Gómez, de 16 años, quien viene del municipio de Magangué (Bolívar), del Colegio Gimnasio Moderno Montecatini, eligió Medicina porque le apasiona la profesión y la influencia de parientes médicos, en quienes vio el ejemplo inspirador de servir a la comunidad. Ellos también estudiaron en Uninorte y no dudaron en recomendarle a Angie ese camino; de hecho, su hermana estudia Medicina actualmente en Uninorte y le sirvió de referencia definitiva.
Sabe del esfuerzo que significa estudiar Medicina, pero está dispuesta a esforzarse y ser una de las mejores de su promoción. Le interesa involucrarse con la investigación y aprovechar los convenios de intercambio que tiene la universidad. Su proyección es especializarse en cirugía plástica o en cardiología. “Estoy entre esas dos, pero en los años de estudios seguro encuentre algo que me diga que realmente me identifica y en lo que sienta pasión por ejercer”, comenta.
Esta semana, la universidad dará la bienvenida al resto de estudiantes de primer ingreso de las demás carreras, y la próxima el calendario académico dará inicio completamente con las clases.
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