Falta estudio para entender la actividad sísmica en la región Caribe

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El estudio de fallas y placas tectónicas de la región permitiría entender mejor posibles sismos en el futuro.

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14 feb 2017

Aunque la actividad sísmica de la región Caribe no es frecuente, esto no significa que sea inexistente. Muestra de esto es el reciente temblor de magnitud 5,2 reportado en la madrugada del pasado domingo, 12 de febrero, con epicentro en el Mar Caribe, frente a las costas de La Guajira. Según informes del Servicio Geológico Colombiano, el sismo ocurrió a 86 kilómetros de Riohacha.

De acuerdo con Luis Otero, oceanógrafo y profesor del departamento de Física y Geociencias de la Universidad del Norte, es inusual que ocurran eventos sísmicos como este en la región, debido a que no hace parte de una zona de interacción activa entre placas tectónicas terrestres.

“Los sismos de gran magnitud son muy poco frecuentes frente al Caribe colombiano; a diferencia de otras regiones como las costas de Panamá, que se encuentran en una falla llamada el Cinturón Deformado de Panamá. Esa es una zona en la que están interactuando activamente la placa Caribe y parte de la placa Suramericana”, explicó Otero.

Este planteamiento puede ser confirmado con los registros de actividad sísmica que el Servicio Geológico Colombiano mantiene desde 1993 hasta la fecha. Dichos registros muestran que en ese periodo de tiempo solo se han presentado ocho movimientos telúricos mayores a 5 grados en escala de Richter en el departamento de La Guajira; y entre ellos el de mayor magnitud tenía 6,2 grados, ocurrido en agosto de 2006.

En referencia al temblor del domingo pasado, Otero manifestó que 5,2 grados de magnitud no es un motivo de alarma, pero considera que es importante analizar el evento y entender su origen en detalle, dado que ocurrió de manera superficial, con una profundidad de 32 kilómetros con respecto a la corteza oceánica.

El experto también hizo énfasis en que no todos los sismos ocurridos en el océano generan tsunamis; este fenómeno ocurre cuando se presentan tres factores simultáneamente: que sean sismos con magnitud superior a 5 grados, que sean originados de forma superficial y que generen una ruptura en la placa tectónica, lo cual genera la suficiente fuerza para transmitir energía a la columna de agua que produciría olas enormes.

Otero destacó que si bien en esta región, en especial frente a las costas de Magdalena, Atlántico y Córdoba, no hay fuentes fundamentales de origen tectónico que puedan generan tsunamis, Uninorte ha venido realizando estudios en otras zonas del Gran Caribe; como el mencionado Cinturón Deformado de Panamá, o la llamada Fosa de los Muertos, ubicada entre Puerto Rico y República Dominicana, esto para entender cómo se relacionarían o impactarían en Colombia.

“Nuestros estudios han sido para evaluar si un sismo que se diera ahí, bajo condiciones particulares, pudiera generar tsunamis que impactarán en nuestra región, pero no los hemos identificado hasta el momento como unas fuentes potenciales”, aclaró, y añadió que junto al grupo de investigación Geo4, adscrito al departamento de Física y Geociencias, trabaja evaluando las diferentes geoamenazas del Caribe y de las distintas regiones del país.

Sobre fallas y placas

Carlos Arteta, profesor de Ingeniería Civil y Ambiental de Uninorte y experto en ingeniería sísmica, dice que fenómenos como el ocurrido frente a las costas de La Guajira “son un recordatorio de que estamos en un país sísmicamente activo”.

El ingeniero considera que para entender este tipo se sismos en la región se debe estudiar con mayor profundidad la relación entre fallas y placas tectónicas en el Caribe. Aclaró que las primeras son fracturas en la corteza de la tierra, donde las placas chocan unas con otras.

“Se conoce que hay tres fallas al norte del Caribe colombiano, que provienen de la interacción entre la placa Suramericana y la del Caribe; estas son la Falla de Cuiza, la Falla Compresión Sur Caribe Este y la Falla Compresión Sur Caribe Oeste. Estas son las principales fuentes de amenaza sísmica que hay cerca de La Guajira”, afirmó Arteta.

Esta temática y los más recientes avances en las áreas de ingeniería sísmica, geotécnica, estructural, la sismología, riesgo sísmico y lecciones de terremotos recientes se discutirán en el VIII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, que se realizará del 30 de mayo hasta el 2 de junio del 2017, en las instalaciones de Uninorte en Barranquilla.

Por María Margarita Mendoza

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