Profesores creativos para enseñar
Publicado en: lun, 09 nov 2015 17:09:00 -0500
María Paula Serrano, Édgar Moreno, Lucy García, María Gabriela Calle, Andrea Monroy y José Daniel Soto.

Como ya es tradicional cada año en Uninorte, a través del Centro para la Excelencia Docente (CEDU) se abre un espacio para resaltar la labor de aquellos profesores que le apuntan a innovar en sus procesos pedagógicos en clase. Entre julio y agosto se realizó la convocatoria de Innovación Pedagógica para docentes de Uninorte con el propósito de destacar a los profesores que hubieran implementado estrategias novedosas en la planeación, desarrollo o evaluación de sus clases.

A través de esta convocatoria, el CEDU busca promover y estimular propuestas que contribuyan al logro de los objetivos de formación que la Universidad se ha propuesto en su misión, mediante la innovación y perfeccionamiento continuo en los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula.

"Lo que nosotros llamamos innovación no se refiere necesariamente el uso de tecnología. Esto implica cualquier cambio que haya hecho el profesor en su práctica diaria, que haga que sus estudiantes aprendan más o mejor, o estén más motivados para estudiar su asignatura", explicó la organizadora de la convocatoria, Adela Castro, coordinadora de Innovación e Investigación del CEDU.

Para esta cuarta edición de la convocatoria, sirvieron como jueces Ingrid Lugo, docente de la Universidad Nacional de Bogotá; Sergio Reyes, del Tecnológico de Monterrey (México), y el profesor Rafael Escudero, de la Universidad del Norte, ganador del concurso en años anteriores. Ellos escogieron los tres ganadores entre las 14 propuestas presentadas (más que ninguna otra ocasión), de diversas áreas del conocimiento como Ciencias de la Salud, Ingenierías, Negocios o Idiomas.

Cada profesor envió su propuesta incluyendo los antecedentes que llevaron a la realización de cambios en su clase, la literatura consultada, la metodología desarrollada y los resultados obtenidos. Como requisito las experiencias debieron ser implementadas previamente en al menos dos períodos académicos.

Andrea Monroy, docente del departamento de Química y Biología, fue una de las ganadoras con una propuesta en la que busca aplicar el concepto de "cognición situada" como estrategia de aprendizaje para la gestión ambiental del aula con estudiantes de primeros semestres. Según Monroy, la cognición situada conecta el aprender con el hacer desde un contexto real, generando un vínculo entre el qué aprender y el cómo lo aprendo.

A través de una situación problema real relacionada con el uso del agua y energía, surgió esta innovación de aula, que propició, bajo la orientación de la metodología científica, la reducción de los consumos de estos servicios en los hogares de 220 estudiantes de diversos programas de la Universidad. Paralelo a reducir el impacto ambiental a través de esta experiencia, los estudiantes desarrollaran habilidades iniciales de pensamiento crítico, como inferencia, interpretación, análisis, explicación, evaluación y autorregulación.

Otro de los proyectos ganadores fue el de Édgar Moreno y María Paula Serrano, docentes del programa de Diseño Industrial, quienes integraron los contenidos curriculares y formas de evaluar en las asignaturas de Teoría del Diseño II y Taller de Composición II, con el fin de fomentar en los estudiantes el pensamiento metacognitivo, es decir, cómo toman consciencia de la manera como aprenden y como evalúan sus avances y resultados.

Asimismo, fue elegida como experiencia ganadora el trabajo de José Soto, María Gabriela Calle y Lucy García, docentes de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y de Sistemas, respectivamente. Un proyecto de aula que tuvo su origen cuando los profesores observaron la necesidad de los estudiantes por mejorar sus competencias comunicativas orales y escritas en la asignatura Proyecto Final, requisito para el grado de ingeniería. Se diseñó un proyecto que arrojara resultados específicos sobre sus falencias, para luego realizar una intervención en docentes (en el primer semestre) y estudiantes de esta asignatura en el siguiente semestre.

Los tres grupos recibirán como premio un dinero que podrán invertir en un viaje para ir a presentar sus experiencias a nivel nacional o internacional. Adela Castro resaltó la importancia de la presencia de cada vez más profesores en los laboratorios pedagógicos que ofrece el CEDU.

"Esto les ha permitido desarrollar proyectos y sentirse más en capacidad de ponerlos por escrito. Por esto, a lo largo de los años se ha venido viendo un fortalecimiento de la investigación de aula en los profesores. Eso es fabuloso, pues el primer texto de investigación de aula que se publicó en el país lo publicó el CEDU", añadió.

Por Andrés Martínez Zalamea

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