Más de 80 voluntarios siembran 335 manglares rojos en la Ciénaga de Mallorquín

La iniciativa se desarrolló durante la jornada “Manos a la Ciénaga”, que promueve la restauración ecológica y la mitigación del cambio climático.

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Grupo de voluntarios que desarrollaron la iniciativa.

Por: Grupo Prensa

24 jun 2026

La restauración de los ecosistemas costeros requiere acciones concretas y el compromiso de diversos sectores de la sociedad. Con ese propósito, la Dirección de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad del Norte realizó el 6 de junio una nueva edición de la jornada de siembra de manglares “Manos a la Ciénaga” en la Ciénaga de Mallorquín.

La iniciativa, que comenzó como una actividad orientada a promover la recuperación de ecosistemas estratégicos, se ha consolidado como un espacio de participación ambiental que reúne a estudiantes, colaboradores, voluntarios y organizaciones comprometidas con la sostenibilidad del territorio.

En esta edición participaron más de 80 personas, quienes se sumaron a labores de restauración ecológica mediante la siembra de aproximadamente 335 manglares rojos en sectores de la Ciénaga de Mallorquín. La actividad también incluyó espacios de sensibilización sobre la importancia de estos ecosistemas para la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad.


 

El objetivo de la jornada fue promover soluciones basadas en la naturaleza frente a desafíos ambientales como el cambio climático y la degradación de los ecosistemas. En este contexto, los manglares desempeñan un papel fundamental debido a su capacidad para capturar y almacenar dióxido de carbono (CO₂) durante largos periodos de tiempo, un proceso conocido como carbono azul.

De acuerdo con la metodología utilizada por la Universidad del Norte para el seguimiento de este tipo de iniciativas, la siembra realizada durante la jornada representa una captura estimada de 7,0 toneladas de CO₂ por año. Además de su contribución a la reducción de gases de efecto invernadero, los manglares ayudan a proteger las costas frente a la erosión, favorecen la calidad del agua y sirven como refugio y zona de reproducción para numerosas especies de fauna y flora.

La conservación y restauración de estos ecosistemas también fortalece la resiliencia de las comunidades costeras frente a fenómenos climáticos extremos, por lo que su recuperación constituye una estrategia ambiental de alto valor para la región Caribe.

La jornada contó con el respaldo de organizaciones aliadas como Colarquim, UPL, Naturmega, Accesar e ISA Ruta Costera, cuyo apoyo fue fundamental para el desarrollo de la actividad y para ampliar el impacto de las acciones de restauración adelantadas en la Ciénaga de Mallorquín.

Para Valerie Julieth Cadena Rodríguez, participante de la actividad, la experiencia representó una oportunidad para contribuir de manera directa al cuidado del entorno natural. “Ha sido una experiencia muy buena porque nos permite aportar de manera directa al cuidado del medio ambiente. Actividades como esta ayudan a generar conciencia sobre la importancia de proteger nuestros ecosistemas. Espero que este esfuerzo contribuya a reducir el impacto ambiental negativo y que más personas se animen a participar en iniciativas que beneficien a la naturaleza”, expresó.


 

Con actividades como “Manos a la Ciénaga”, la Universidad del Norte y sus aliados continúan promoviendo acciones orientadas a la conservación de ecosistemas estratégicos y al fortalecimiento de una cultura de sostenibilidad ambiental en el territorio.

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