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ARTÍCULO DEL RECTOR

 

"Una universidad se empobrece si pierde contacto con la memoria de la ciudad y de la cultura que la rodean."

Adolfo Meisel Roca - Rector Universidad del Norte
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Julio 2026
Por:  Adolfo Meisel Roca
Rector Universidad del Norte
Egresado de la especialización en Arqueología (2022)



 

A propósito de los 60 años de la Universidad del Norte, la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. se consolida como uno de los pilares del proyecto institucional y uno de los principales repositorios de la memoria histórica y cultural del Caribe colombiano. Más allá de su función como centro de consulta académica, la biblioteca resguarda valiosas colecciones patrimoniales, impulsa la investigación, promueve la lectura y desarrolla iniciativas que conectan a la comunidad universitaria y a la ciudadanía con el conocimiento, la historia y el patrimonio regional. Con un acervo de más de 175.000 libros y colecciones especiales de alto valor documental, representa el compromiso de Uninorte con la preservación de la memoria y la formación de nuevas generaciones.  


La biblioteca que custodia el tiempo

Fundación Dos salones del bloque D
Sede actual Inaugurada en 1994
Nombre Karl C. Parrish Jr.
Hoy 135.097 títulos generales
Fachada de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr.
La Biblioteca Karl C. Parrish Jr. en el corazón del campus de Uninorte.

Un lugar donde el tiempo no solo pasa, sino que se conserva

En una universidad que llega a sus sesenta años, conviene detenerse por un momento en aquellos espacios donde el tiempo no solo pasa, sino que se conserva, y se ordena. Uno de esos lugares es, sin duda, la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. No me refiero únicamente al edificio, que ya hace parte del paisaje afectivo de varias generaciones de estudiantes y egresados, sino a una institución que ha acompañado silenciosamente la vida intelectual de Uninorte.

Hoy, más que nunca, esa institución cumple una tarea estratégica: custodiar conocimiento, formar lectores, apoyar la investigación y preservar la memoria del Caribe colombiano.

De dos salones del bloque D a un espacio emblemático del campus

La biblioteca comenzó modestamente, con un par de salones del bloque D. En 1994 se inauguró su sede actual, bautizada en homenaje a Karl C. Parrish Jr., uno de los visionarios fundadores de la Universidad. Ese tránsito, de unos cuantos salones a uno de los espacios emblemáticos del campus, dice mucho sobre la propia historia de Uninorte.

@bibliouninorte
Biblioteca Karl C. Parrish Jr.

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Las estadísticas no son menores

La biblioteca que hoy conocemos es una institución viva. Al día de hoy, sus colecciones generales reúnen 135.097 títulos y 179.099 ejemplares, mientras que las colecciones especiales representan ya 40.785 títulos y 41.377 ejemplares, es decir, cerca del 30 % de los títulos y el 23 % de los ejemplares de libros de la biblioteca. Estas no son estadísticas menores. En ellas se ve con claridad que la biblioteca dejó hace tiempo de ser un servicio complementario para convertirse en una pieza central del proyecto universitario.

135.097
Títulos en colecciones generales
179.099
Ejemplares en colecciones generales
40.785
Títulos en colecciones especiales
· 30 % del total de títulos
41.377
Ejemplares en colecciones especiales
· 23 % del total de ejemplares
Las bibliotecas son también una forma de capital. No solo porque contienen libros, documentos y bases de datos, sino porque permiten acumular capacidades.
- Adolfo meisel roca - rector universidad del norte

Como historiador económico, me interesa particularmente un aspecto: las bibliotecas son también una forma de capital. No solo porque contienen libros, documentos y bases de datos, sino porque permiten acumular capacidades. Una universidad es más fuerte cuando tiene laboratorios, buenos profesores y estudiantes curiosos, por supuesto; pero también cuando dispone de una biblioteca capaz de conectar a un joven de primer semestre con un artículo científico reciente, a un investigador con una fuente primaria escasa, o a un egresado con una pregunta que lo obliga a volver. En ese sentido, la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. ha sido, durante décadas, una gran infraestructura de aprendizaje.

Cuando la biblioteca se vuelve archivo de ciudad

Pero si hay algo que distingue de manera especial a nuestra biblioteca en este aniversario número sesenta es la riqueza de sus Colecciones Especiales. Allí la biblioteca deja de ser únicamente un lugar de consulta académica para convertirse, además, en archivo de ciudad, repositorio de memorias personales, empresariales e intelectuales, y taller de trabajo para quienes quieren comprender mejor la historia del Caribe.

Estas colecciones están integradas por libros, revistas y materiales documentales —manuscritos, planos, correspondencia, fotografías— procedentes de bibliotecas privadas, archivos personales y archivos empresariales de figuras relevantes en los campos arqueológico, literario, jurídico, médico, urbanístico y académico. La Universidad los ha incorporado mediante compras, canjes y donaciones, y desde los años noventa ha venido consolidando este acervo con una clara vocación patrimonial.

Banner de las Colecciones Especiales de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr.
Conoce más de las colecciones especiales

El Archivo Parrish: la ciudad que se imaginaba moderna

Una diversidad que es, precisamente, su mayor virtud

Las Colecciones Especiales no se agotan allí. Una de sus mayores virtudes es, precisamente, la diversidad. Se encuentran la colección del arqueólogo Carlos Angulo Valdés, ligada a sus investigaciones de campo sobre el Caribe; la de Álvaro Cepeda Samudio, con libros adquiridos en viajes y otros obsequiados por sus compañeros del Grupo de Barranquilla; la de Alfonso Fuenmayor; la de Ramón Illán Bacca; la del médico Eusebio de la Hoz; la del matemático Peter Konder; la de Jesús Ferro Bayona; la de Mario Madrid-Malo Garizábal, con una impronta jurídico-humanística de gran amplitud; la de Alberto Abello Vives, que refleja una vida dedicada a pensar el Caribe desde la economía, la cultura y el desarrollo; la de Francisco Posada de la Peña; la de Benjamín Schmulson; la de Gustavo Bell Lemus; la de Malcolm Deas, historiador indispensable para Colombia y Venezuela; la de Alberto Dangond Uribe, con un inmenso acervo bibliográfico, documental y audiovisual; y la de Germán y Mauricio Vargas, entre otras.

Quince fichas de catálogo

Ficha 01

Carlos Angulo Valdés

Colección ligada a sus investigaciones de campo sobre el Caribe.

Arqueología
Ficha 02

Álvaro Cepeda Samudio

Libros adquiridos en viajes y obsequiados por sus compañeros del Grupo de Barranquilla.

Literatura 2.667 títulos
Ficha 03

Alfonso Fuenmayor

Fondo vinculado a una de las voces centrales del Grupo de Barranquilla.

Literatura
Ficha 04

Ramón Illán Bacca

Archivo personal de uno de los cronistas más reconocidos de la región Caribe.

Literatura
Ficha 05

Eusebio de la Hoz

Fondo del médico, con materiales de interés para la historia de la salud regional.

Medicina
Ficha 06

Peter Konder

Archivo personal del matemático, parte del acervo académico de la biblioteca.

Matemáticas
Ficha 07

Jesús Ferro Bayona

Fondo documental vinculado a la trayectoria académica e institucional de Uninorte.

Academia
Ficha 08

Mario Madrid-Malo Garizábal

Colección con una impronta jurídico-humanística de gran amplitud.

Derecho 3.184 títulos
Ficha 09

Alberto Abello Vives

Una vida dedicada a pensar el Caribe desde la economía, la cultura y el desarrollo.

Economía · Caribe 1.571 títulos
Ficha 10

Francisco Posada de la Peña

Colección personal integrada al acervo patrimonial de la biblioteca.

Colección personal
Ficha 11

Benjamín Schmulson

Colección personal integrada al acervo patrimonial de la biblioteca.

Colección personal
Ficha 12

Gustavo Bell Lemus

Fondo con un fuerte componente de historia regional y nacional.

Historia
Ficha 13

Malcolm Deas

Historiador indispensable para comprender Colombia y Venezuela.

Historia 13.285 títulos
Ficha 14

Alberto Dangond Uribe

Un inmenso acervo bibliográfico, documental y audiovisual.

Documental 14.231 títulos
Ficha 15

Germán y Mauricio Vargas

Fondo con una fuerte vocación de análisis periodístico y de actualidad.

Periodismo 3.229 títulos

Dimensionar la riqueza, colección por colección

Los números ayudan a dimensionar esa riqueza. La colección de Malcolm Deas suma 13.285 títulos; la de Alberto Dangond Uribe, 14.231 títulos y cerca de 19.652 piezas audiovisuales; la de Álvaro Cepeda Samudio, 2.667 títulos; la de Germán y Mauricio Vargas, 3.229 títulos; la de Mario Madrid-Malo, 3.184 títulos y 3.490 ejemplares; la de Alberto Abello Vives, 1.571 títulos y 1.670 ejemplares. A eso se agregan fondos documentales y visuales como las 3.914 fotografías de Fernando Mercado Santamaría, los 158 planos de Roberto Acosta Madiedo y las 788 fotografías de la Familia Fernández Bacci.

13.285 Títulos Malcolm Deas
19.652 Piezas audiovisuales Alberto Dangond Uribe
3.914 Fotografías Fernando Mercado Santamaría
788 Fotografías Familia Fernández Bacci
158 Planos Roberto Acosta Madiedo
3.490 Ejemplares Mario Madrid-Malo
3.229 Títulos Germán y Mauricio Vargas
2.667 Títulos Álvaro Cepeda Samudio

Hay, además, piezas que tienen un valor simbólico especial. La biblioteca conserva una Colección de Libros Autografiados, nutrida por dedicatorias manuscritas y firmas de autores identificadas en distintos fondos, por ejemplo, un ejemplar de El general en su laberinto firmado por Gabriel García Márquez.

Un ejemplar de El general en su laberinto firmado por Gabriel García Márquez.

No es exagerado decir que, gracias a este trabajo, la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. se ha ido convirtiendo en uno de los repositorios más valiosos para estudiar la vida intelectual y cultural de Barranquilla y del Caribe colombiano.

La preservación no basta: la biblioteca también se reinventa

Todo esto sería ya suficiente para justificar una celebración. Pero la biblioteca actual no vive solo de la preservación. También se reinventa. Hoy ofrece talleres de competencias informativas para pregrado a través de BibLab, concebidos para enseñar a acceder, evaluar y usar información de manera ética, eficiente y eficaz. Brinda asesorías personalizadas para estudiantes, profesores e investigadores en temas como bases de datos, perfiles académicos, uso de Web of Science y Scopus, búsqueda de patentes, fuentes de financiación y alertas informativas, facilita el préstamo de portátiles y el acceso a espacios de estudio y reserva de recursos a través de sus plataformas y servicios para estudiantes y docentes.

Formación

BibLab

Talleres de competencias informativas para pregrado, para aprender a acceder, evaluar y usar información de manera ética, eficiente y eficaz.

Investigación

Asesorías especializadas

Acompañamiento a estudiantes, profesores e investigadores en bases de datos, perfiles académicos, Web of Science, Scopus, patentes y fuentes de financiación.

Servicios

Préstamo y espacios

Préstamo de portátiles, acceso a espacios de estudio y reserva de recursos a través de las plataformas de la biblioteca.

En tiempos en que solemos medirlo todo por su velocidad o por su rendimiento inmediato, una biblioteca nos recuerda otra cosa: que el conocimiento también necesita sedimentación, cuidado y hospitalidad.
ADOLFO MEISEL ROCA - RECTOR UNIVERSIDAD DEL NORTE
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Una biblioteca que se extiende más allá de sus estanterías

También mantiene programas de promoción de lectura como Bibliotecas Abiertas, que cada jueves convierte los jardines frente a la fuente en un espacio de integración alrededor de los libros. Se complementa con iniciativas culturales como Rutas de la Memoria, EncuadenArte, la Escuela de Conservación y LitInfan, que extienden la biblioteca más allá de sus estanterías. Rutas de la Memoria es un espacio creado para acercar a la comunidad al patrimonio documental y urbano, a través de visitas al Archivo Parrish y recorridos por el barrio Prado, que permiten conectar los documentos y la memoria con la realidad patrimonial del territorio. Por su parte, EncuadenArte y la Escuela de Conservación promueven buenas prácticas de conservación patrimonial, mientras que LitInfan fomenta la lectura y el encuentro de los niños y las niñas con los libros.

Cada jueves

Bibliotecas Abiertas

Convierte los jardines frente a la fuente en un espacio de integración alrededor de los libros.

Patrimonio y ciudad

Rutas de la Memoria

Visitas al Archivo Parrish y recorridos por el barrio Prado que conectan documentos y memoria con el territorio.

Conservación

EncuadenArte

Promueve buenas prácticas de conservación patrimonial aplicadas a los materiales de la biblioteca.

Conservación

Escuela de Conservación

Espacio formativo dedicado al cuidado responsable de documentos, libros y fondos patrimoniales.

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LitInfan

Fomenta la lectura y el encuentro de los niños y las niñas con los libros, extendiendo la vocación formadora de la biblioteca a las primeras infancias.

Incluso en su relación con la ciudad y con el país, la biblioteca ha ampliado su radio de acción. Participa en actividades culturales dentro y fuera del campus, sostiene una programación activa y proyecta las colecciones de Uninorte en escenarios públicos donde la conversación sobre libros, memoria y patrimonio encuentra nuevos interlocutores. En tiempos en que solemos medirlo todo por su velocidad o por su rendimiento inmediato, una biblioteca nos recuerda otra cosa: que el conocimiento también necesita sedimentación, cuidado y hospitalidad

Un ejemplo de lo que hemos querido ser

Tal vez por eso, al Uninorte cumplir sesenta años, vale la pena mirar la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. como un ejemplo de lo que hemos querido ser. Un lugar abierto al mundo, sí, pero firmemente anclado en su región. Un espacio que acompaña la formación profesional, pero que también resguarda manuscritos, planos, fotografías y archivos empresariales para que podamos leer mejor el pasado. Una institución que presta libros y portátiles, organiza talleres y actividades culturales, reserva cubículos y asesora búsquedas científicas, pero que al mismo tiempo entiende que una universidad se empobrece si pierde contacto con la memoria de la ciudad y de la cultura que la rodean. En esa combinación de servicio cotidiano y patrimonio duradero está, quizá, una de las mejores razones para celebrar a Uninorte en sus sesenta años.